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Abr 16 2011

El experimento AMS saldrá en abril hacia la Estación Espacial Internacional

El próximo 19 de abril es la fecha prevista para que el espectrómetro Magnético Alfa (AMS), un avanzado detector de partículas y radiación, viaje hacia la Estación Espacial Internacional a bordo del transbordador Endevour. El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) coordina la parte española del proyecto, en el que también participan otras tres instituciones nacionales (IAC, CEDEX e INTA).

El experimento AMS, liderado por el premio Nobel de Física Samuel C.C. Ting, proporcionará información extremadamente valiosa acerca de las dosis de radiación a las que se expondrían las tripulaciones de futuros viajes espaciales de muy largo recorrido. El dispositivo está dotado con una instrumentación muy avanzada, que permitirá medir las propiedades de la radiación cósmica primaria. La fecha prevista para su lanzamiento en el Endeavour hacia la Estación Espacial Internacional es el 19 de abril de 2011, unas semanas más tarde de lo previsto inicialmente.

España lidera, junto con EE.UU., Italia, Alemania, Francia, Suiza y Taiwan, el proyecto científico de mayor envergadura hasta el momento con el objetivo de buscar la antimateria y la materia oscura en el Universo. El CIEMAT es el coordinador de la parte española, en la que también participan el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) y el Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial (INTA).

El lanzamiento en 2011 de esta misión espacial, STS-134, desde el Kennedy Space Center (KSC) en Cabo Cañaveral (Florida), a bordo del transbordador espacial Endeavour, coincide con el centenario del descubrimiento de los rayos cósmicos cargados por el físico austríaco Victor F. Hess y su finalidad es el estudio de la radiación cósmica, en particular de las partículas y núcleos atómicos cargados.

El estudio de la componente neutra de la radiación cósmica, la radiación electromagnética (espectro visible, ultravioleta, infrarrojo, rayos X, ondas de radio y microondas) y los neutrinos, ha proporcionado la base del conocimiento actual del Universo, así como de la estructura microscópica de la materia (constituyentes elementales y fuerzas e interacciones fundamentales). Desgraciadamente, el estudio de la componente cargada de la radiación cósmica, que tuvo especial relevancia en Física de Partículas Elementales en la primera mitad del siglo XX, se ha visto afectado por las notables dificultades experimentales que implica un estudio detallado y preciso de la misma.

La misión STS-134 transporta para su instalación definitiva en la ISS, a donde llegará tras un viaje de cuatro días, el Espectrómetro Magnético Alfa, AMS, un detector de física de partículas con el objetivo científico de recoger datos de gran precisión estadística y sistemática durante un periodo no inferior a 10 años. La órbita de la ISS, entre 370 y 420 km de altitud, elimina los efectos de las colisiones con la atmósfera que enmascaran la naturaleza y propiedades de la radiación cósmica primaria y que han limitado el conocimiento de la misma.

Uno de los grandes retos científicos de este proyecto es tratar de determinar si hay en el Cosmos restos de la antimateria primaria que, de acuerdo con la teoría del Big Bang, debió existir en el Universo primigenio. Otro de los objetivos prioritarios del proyecto es la búsqueda de señales de materia oscura

Actualmente, apenas podemos explicar un 5 por ciento de la materia-energía del Universo. Aproximadamente, un 20 por ciento del resto consiste en un misterioso tipo de materia que no emite ni absorbe radiación electromagnética y por ello se denomina materia oscura. El 75 por ciento restante, denominado energía oscura, sería una forma de energía de naturaleza aún más misteriosa, una fuerza repulsiva responsable de la expansión acelerada del Universo.

Fuente: CIEMAT

Fuente de la noticia: Plataforma Sinc.

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