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Abr 20 2011

Sobre el origen común de las atmósferas de la Tierra y de Titán

Un sorprendente descubrimiento ha sido realizado por Josep M. Trigo Rodríguez y Javier Martín Torres, sobre la posible relación del origen de la Tierra y del principal satélite Titán. A continuación se presenta el texto original.
¡Enhorabuena!
[Comunicado publicado por Josep María Trigo el pasado día 13 de Abril]
Las atmósferas de la Tierra y del satélite de Saturno Titán parecen estar íntimamente relacionados con la última oleada de asteroides hidratados y cometas que tuvo lugar en el Sistema Solar. Esa fase de la formación del Sistema Solar se denomina Gran Bombardeo Tardío dado que involucró la llegada al sistema Tierra-Luna de gran cantidad de objetos ricos en agua y materia orgánica hace unos 3.900 millones de años. Ese proceso se produjo como consecuencia de la migración de los planetas Júpiter y Saturno, cuyo impulso gravitatorio sobre diversas regiones externas repletas de cuerpos helados originó ese periodo de enriquecimiento en volátiles de los planetas rocosos. Las conclusiones aparecen publicadas en la revista arbitrada Planetary and Space Science: http://dx.doi.org/10.1016/j.pss.2011.02.011 
Tanto la similar abundancia de nitrógeno molecular como la de los principales cocientes isotópicos de elementos orgánicos señalan que las atmósferas de la Tierra y Titán tuvieron un origen común. Dado que la Tierra se formó en un entorno muy caliente próximo al Sol ese periodo del gran bombardeo cometario resultó a la postre fundamental para enriquecer a la Tierra con los ingredientes básicos para la aparición de la vida. De hecho, la mayoría de cuencas y grandes cráteres de la Luna fueron excavados por estos objetos enriquecedores en ese período tal y como dataron las muestras recogidas por las misiones Apolo.

Las composiciones actuales de las atmósferas de Titán y la Tierra son enormemente similares pese a que ambos cuerpos planetarios se formaron a muy diferente distancia al Sol lo que los llevó a una evolución fotoquímica muy diferente. Pese a ello, ambas atmósferas aparecen dominadas por nitrógeno molecular (N2) y poseen cocientes isotópicos de deuterio/hidrógeno (D/H), carbono (12C/13C), nitrógeno (14N/15N) y oxígeno (16O/18O) remarcablemente similares.
Además del registro lunar de cráteres existen evidencias adicionales que demuestran el importante papel enriquecedor de esos objetos. Una de ellas revela que la composición de la corteza y el manto terrestre, particularmente su abundancia en metales, sólo es explicable en el contexto de un enriquecimiento posterior a su diferenciación química. Cabe recordar que los elementos siderófilos fueron segregados de la fase fundida primigenia para pasar a formar su núcleo de hierro níquel. Otros cocientes isotópicos, por ejemplo de osmio, medidos en emanaciones volcánicas indican que el material volátil está íntimamente asociado al tipo de meteoritos no diferenciado denominados condritas.
Nuestro escenario es favorable  a que hace 3.900 millones de años llegasen a la Tierra compuestos orgánicos y volátiles capaces de cambiar el destino de nuestro, hasta entonces, maltrecho planeta por la enorme energía depositada por decenas de impactos anteriores.
[Fin del comunicado publicado por Josep María Trigo el pasado día 13 de Abril]
Mas información en:
CSIC
El País
Rtve

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