«

»

Oct 04 2011

Satélites de Júpiter (5): Ío

Io Jupiter
Ío, uno de los satélites galileanos de Júpiter, también conocido como Júpiter I, fue descubierto por Galileo Galilei el 8 de Enero de 1610. Su nombre se corresponde a una de las amantes de Zeus en la mitología griega. El descubrimiento de los cuatro satélites galileanos supuso una revolución en la astronomía y la concepción del Universo que se tenía. Posteriormente Ío fue el satélite usado por Romer para calcular la velocidad de la luz.

Se trata de un cuerpo que orbita a 421.700 kilómetros en una órbita inclinada 2,2º respecto a la eclíptica, con una excentricidad de 0,0041 y que completa 1,77 días. Tiene un diámetro de 3.660 kilómetros y un albedo de 0,63.

Este satélite es el cuerpo más activo geológicamente hablando del Sistema Solar, con más de 400 volcanes activos. El origen de dicha actividad está en el calentamiento del interior del satélite por el efecto de marea ocasionado por Júpiter. Estos volcanes producen nubes de azufre y dióxido de azufre, alcanzando éstas en algunas ocasiones hasta 500 kilómetros de altura. Este material, debido a la baja gravedad de Ío, puede escapar al espacio distribuyéndose en la órbita del satélite. Si bien hay regiones en Ío que alcanzan los 2000K (flujos de lava) la temperatura media ronda los 130K.

La superficie también es muy accidentada y se conocen más de 100, algunas incluso más altas que el Everest. Además Ío, tal y como se descubrió en 1979, con la visita de la Voyager I, apenas cuenta con cráteres, ya que la presencia de estos es rápidamente borrada por la alta actividad volcánica presente.

Dado que la densidad es de 3,5 g/cm3, se cree que el núcleo sería de hierro derretido de unos 900 kilómetros de diámetro. Además, este núcleo sería el responsable de la magnetosfera que presenta Ío.

Además, Ío podría tener una fina atmósfera, compuesta en un 90% de dióxido de azufre, posiblemente debida a la condensación de los gases emitidos por la actividad volcánica.

Junto con el resto de satélites galileanos es observable con cualquier instrumento óptico. Su magnitud es de +5.0.

[This post participates in Carnival of Space #219 at Weirdarp]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*