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May 01 2012

Otros satélites del Sistema Solar (1): La Luna

Hoy, con este post, comienza una nueva serie de artículos, que durará todo el mes. El año pasado, ya se presentaron dos series de artículos sobre los satélites de Júpiter y de Saturno. Todo esto estaría incompleto sin finalizar una serie que presentase el resto de satélites existentes. Todos ellos se pueden agrupar durante esta serie, que hoy comienza, ya que, sin duda alguna son Júpiter y Saturno, los planetas que mayor cantidad de satélites tienen. Como en otras ocasiones, se hace una selección de los más importantes, e incluso así, de algunos hay tan pocos datos, que los post será muy breves. Espero que os guste.
Como no, como lugar destacado de la serie de artículos, y con el satélite que arrancamos es la Luna.
La Luna, nuestro satélite
La Luna, satélite de nuestro planeta, es el quinto más grande de todo el Sistema Solar, con un diámetro de 3.476 kilómetros. Si lo miramos en relación con el tamaño del planeta que orbita, sería sin duda el más grande. Hay quien propone que debería considerarse como un sistema planetario doble. Alguien puede objetar a este dato, dado que dicha relación es superada entre Caronte y Plutón. Sin embargo, Plutón es planeta enano. Tiene un cuarto del diámetro de la Tierra, y 1/81 su masa.
Su órbita, síncrona y de radio medio de 384.400 kilómetros, por la cual tarda el mismo tiempo en orbitar alrededor de la Tierra el mismo que tiempo que alrededor de si misma, hace que siempre muestre la misma cara hacia la Tierra. Su periodo es de 27 días y 7 horas en revolución sideral (respecto al fondo de estrellas) y de 29 días y 12 horas de revolución sinódica (respecto a la posición del sol), siendo esta última la que rige las fases lunares (llena, menguante, nueva y creciente). Otra característica orbital de nuestro satélite es que está situado a una distancia 400 veces más próxima que el Sol, a la vez que su diámetro es también casualmente 400 veces inferior. Esto hace que los eclipses de Sol (La Luna cruza entre el Sol y la Tierra) puedan ser total y anulares. Para conocer más sobre este fenómeno se pueden visitar los post existentes sobre los eclipses de Sol y de Luna, y sobre el saros.
El albedo es muy bajo, y a pesar de ello, es el segundo objeto más brillante de nuestro firmamento (magnitud -12), después del Sol (magnitud -26). Su superficie muestra dos rasgos muy destacados. Por un lado oscuros mares, cuyo posible origen sea actividad volcánica. Sin embargo presenta gran asimetría entre la cara visible desde la Tierra y la no visible (La llamada cara oculta). En la superficie lunar, debido a la carencia de atmósfera (se sugiere que podría existe una leve cantidad de algunas moléculas procedentes de su interior), las temperaturas oscilan entre valores extremos, llegando incluso a superar los 100ºC. Así mismo, esta ausencia de atmósfera, y por tanto de viento, es la responsable de que la superficie no se erosione, y cráteres y otras características superficiales permanezcan inalteradas durante millones de años, hasta que alguna acción externa las altere.
Debido al notable tamaño de la Luna, el efecto de gravitatorio ejercido, causa sobre nuestros océanos y mares un tirón, causante de las conocidas mareas. Una consecuencia curiosa de las mareas es que frenan la rotación terrestre levemente, pero como el sistema en conjunto (Tierra y Luna) deben conservar el llamado momento angular, la Luna se aleja unos milímetros, volviendo a ganar velocidad de rotación la Tierra, y volviéndose a acercar la Luna.
Hay diversas teorías para explicar la formación de la Luna. Una de ellas, la llamada teoría del gran impacto, explica la formación de nuestro satélite 50 millones de años después de la formación del Sistema Solar, a raíz del impacto de un gran cuerpo, de tamaño próximo al de Marte, contra la Tierra, desprendiendo material que quedó capturado en órbita y que finalmente se fusionó formando la Luna. También la Luna es muestra del periodo cataclísmico conocido como Bombardeo Intenso Tardío, según el cual, hace unos 4.000 millones de años, los grandes cuerpos del Sistema Solar sufrieron impactos de grandes asteroides. Debido a ello, se estima que los mares observables en la Luna datan de hace 3.000 millones de años.
La Luna es el único cuerpo (además de la Tierra) al que el hombre ha llegado: el 20 de Julio de 1969, el Apolo 11 aterrizó en la Luna y Neil Armstrong se convirtió en el primer humano en caminar por un mundo diferente a nuestro planeta.

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