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Ene 08 2014

Destellos desde Vega: Erupción solar de clase X1.2 en la región AR 1944

Ayer día 7 de Enero, ocurrió una erupción solar de clase X1.2 en al región AR 1944 (ver artículo “Gran grupo solar #1944“). Su inicio fue a las 18:04 h TU y el final a las 18:58 h TU, alcanzando el máximo a las 18:30 h TU. Debido a dicha erupción, fue emitido un potente CME (puedes ampliar información leyendo el artículo “Flares and Coronal Mass Ejections (CMEs) in the Sun: Coronal and Heliospheric investigations with STEREO“) en dirección a la Tierra, y está previsto que, mañana día 9, cause auroras.
Un CME es básicamente materia (plasma) emitida a través de la corona solar al espacio y su existencia fue descubierta gracias a observaciones desde el espacio. Ocurren a lo largo de todo el ciclo solar: si bien durante el mínimo su frecuencia es de sólo uno por semana, durante el máximo pueden ocurrir dos o tres al día. Otra característica de este fenómeno es la latitud solar a la que ocurren. Así, mientras en el mínimo suelen originarse cerca del ecuador, durante el máximo pueden ocurrir también en latitudes más altas.

Las erupciones solares tienen una clasificación compuesta por una letra y un número, por ejemplo X8. Esta clasificación se realiza en base al valor máximo del flujo en rayos X (de 100 a 800 nanómetros)  que se detecta, y se mide en vatios por metro cuadrado. Las categorías, de menor a mayor intensidad, son A, B, C, M y X. Cada categoría es 10 veces mas intensa que la anterior. Pero además tiene otro índice, un número entre 1 y 9 que indica a su vez, dentro de la misma clase, la diferencia de intensidad. De este modo, una erupción de clase C1 es 10 veces más intensa que una B1, y una M5 es 3 veces más intensa que una M2. Las erupciones más habituales son las de categoría A, B y C. Las erupciones de categoría M y en particular las X son muy intensas, y generalmente tienen efectos en el entorno espacial de la Tierra.


Los CMEs, dado que pueden ocurrir en cualquier dirección espacial, en ocasiones dicha dirección está alineada con la Tierra. Viajan por el espacio a velocidades de incluso 2.000 kilómetros por segundo y colisionan contra la magnetosfera terrestre, creando tormentas magnéticas. Dado que los CMEs emiten principalmente protones altamente energéticos, la exposición a los mismos es peligrosa, y por lo tanto, las consecuencias pueden ser peligrosas para satélites en órbita o llegar a las partes mas altas de la atmósfera afectando a las telecomunicaciones (En concreto los CMEs de clase X). En casos muy extremos podría llegar a la superficie (principalmente en regiones nórdicas) y causar el equivalente a un pulso electromagnético, pudiendo destrozar instalaciones eléctricas. Todo esto dependerá de la intensidad del CME y del estado de la magnetosfera terrestre, que normalmente se extiende hasta diez radios terrestres (si bien esto es un promedio y dado que el campo magnético terrestre se invierte, se sabe que en el pasado la magnetosfera fue más débil que en la actualidad).
Además esta región tiene probabilidades del 19% de tener otras erupciones de clase X, un 50% de clase M y un 53% de clase C. Puedes ampliar información sobre la erupción en la página de la NOAA.

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