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Mar 25 2014

Destellos desde Vega: Nuevo experimento para comprender Europa mejor

Un nuevo experimento, desarrollado por investigadores del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), permitirá comprender mejor la dinámica de Europa, uno de los principales satélites de Júpiter. Desde hace muchos años, en base a los datos recogidos por las misiones Voyager y Galileo, se sospecha que debajo de su superficie existe un océano de agua líquida. Uno de los principales indicadores sería la existencia de unas fracturas de tono rojizo sobre la superficie helada del satélite, y que se asocia con el ascenso de agua del océano interior.
El nuevo experimento trata de explicar los procesos geológicos que existen entre el océano y la superficie helada. En laboratorio se ha simulado el entorno, sometiéndolo a muy altas presiones y bajas temperaturas. El resultado ha sido diversos fenómenos similares al vulcanismo existente en nuestro planeta pero, caracterizado por las bajas temperaturas. Así mismo, los investigadores consideran que el color rojizo de las fracturas podría deberse a la interacción de dichas regiones con partículas cargadas procedentes del cercano Júpiter.

Este satélite galileano, también conocido como Júpiter II, fue descubierto por Galileo Galilei en 1610. Su nombre corresponde a una amante de Zeus en la mitología griega. Europa orbita a 670.900 kilómetros de Júpiter en 3,55 días y está solamente inclinada 0,5º grados respecto al ecuador de Júpiter. Debido a las fuerzas de marea, Europa siempre presenta la misma cara a Júpiter.
Se trata de un cuerpo de 3.138 kilómetros de diámetro y con una densidad de 3,0 g/cm3. Geológicamente Europa es similar a los planetas interiores. Posee una capa externa de agua, que se estima de hasta 100 kilómetros, siendo la más externa, una corteza de hielo (de 10 a 30 kilómetros de espesor), y debajo de ésta, un océano líquido de hasta 90 kilómetros de espesor -aún sin confirmación-. Según estudios del misión Galileo y debido a la interacción de Europa (que además tiene también un débil campo magnético) con el campo magnético de Júpiter, Europa podría tener un núcleo de hierro.
La superficie helada es muy lisa sin apenas accidentes geográficos, siendo los que existen de no más de unos cientos de metros de altura. La superficie está surcada por marcas sin que aún se sepa su causa (una posible teoría sería que están causadas por rupturas de la superficie de hielo tras erupciones de agua) y que recuerdan a las grietas del hielo marino. Apenas tiene cráteres y el mayor, el Pwyll, tiene 39 kms de diámetro. Otra característica superficial son unas superficies lenticulares, que se suponen que son bóvedas debido a movimiento de hielo a mayor temperatura. La temperatura superficial varía de los 50K a los 100K. Dada estas características superficiales, le convierten en una de todas las lunas existentes con mayor albedo (0,67). Europa tiene una atmósfera muy tenue, descubierta por el Hubble, compuesta de oxígeno y con solo 10 bares de presión.
Se puede consultar información adicional sobre el experimento en el artículo “Conspicuous assemblages of hydrated minerals from the H2O–MgSO4–CO2 system on Jupiter’s Europa satellite” publicado en ScienceDiret.

1 comentario

  1. Pablo Martin Ferreira

    Europa es muy interesante

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