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Abr 24 2014

Los meteoros Líridas… ¡vaya decepción!

Posiblemente a quienes leáis este artículo, el título del mismo os impacte. Posiblemente penséis que nosotros, los autores de este blog, la noche del máximo de las Líridas de este año, fuimos al campo y nos decepcionó lo que pudimos observar. Que va. Por desgracia no tuvimos oportunidad ni siquiera de decepcionarnos, pues no pudimos ir a observar este interesante fenómeno astronómico, que dicho sea de paso, no es decepcionante. El título del artículo expresa lo que quizás muchas personas, ajenas al mundo de la astronomía, habrán pensado si han intentado su observación.
Y es que sorprende la importancia que muchos medios, tanto audiovisuales y como escritos, de comunicación dan a diferentes noticias, eventos y fenómenos que ocurren dentro de la ciencia, y en concreto, dentro de la astronomía. Un descubrimiento tan importante como el de los anillos alrededor del centauro Chariklo, en muchos medios pasó completamente desapercibido. Sin embargo en muchos medios, cuya audiencia principal está en España, el eclipse de total de Luna del pasado 15 de Abril fue anunciado a ‘bombo y platillo’, a pesar de que salvo en Canarias, en la Península y Baleares era penumbral -y si alguno de vosotros ha intentado observar uno de este tipo, se dará cuenta del reto que supone incluso para gente introducida en el mundo de la astronomía-.

El otro día, cuando iba en el coche, escuché en una emisora de radio anunciar la lluvia de meteoros Líridas, de la cual ya hemos hablado varias veces este mes. Lo anunciaban como un importante evento fácilmente observable y que permitiría ver hasta 80 meteoros a la hora con simplemente mirar al cielo por la noche. Como ya hemos comentado las Líridas tienen una actividad entre 15 y 20 meteoros a la hora durante la noche del máximo, aunque también es cierto, algunos años nos ha dado una sorpresa y ha llegado hasta los 80 meteoros a la hora. Como ya podréis daros cuenta, la noticia era totalmente sensacionalista. Lo malo de todo ésto es que aquellos que se basan en esa información y no están introducidos en el mundo de la astronomía, se animarán a salir al campo a observar los meteoros y volverán a casa completamente decepcionados, con la sensación de haber sido engañados por los astrónomos. Y nada más lejos de la realidad. Ya lo comentamos hace un par de meses en relación a las noticias que habían dado muchos medios sobre la supernova de la galaxia M82. Por desgracia suelo ver que muchos medios, o bien por desconocimiento o bien por afán sensacionalista, transmiten una información que no se ajusta a lo que realmente vamos a poder ver en el cielo.

En el caso concreto de esta lluvia de meteoros, el dato de la actividad que han indicado se basa en la llamada Tasa Horaria Zenital, o THZ, y que es una forma de reflejar la verdadera actividad de un radiante meteórico independientemente de las condiciones de la observación. Como os podréis imaginar, se basa en unas condiciones ideales, las cuales, están muy lejos de ser las reales, que serán las que nosotros tendremos. Según los datos provisionales del IMO (International Meteor Organization), la THZ durante el máximo de actividad llego a 15 meteoros a la hora. Ahora bien, en una hora de observación real, de esos 15 meteoros, ¿cuantos seremos nosotros capaces de ver? Id mirando la gráfica del principio…

Vamos a analizar lo que significa la THZ. Este valor viene dado por cinco factores que se multiplican:
   – Tasa horaria de meteoros observados
   – Corrección por presencia de nubes
   – Corrección por MALE medido
   – Corrección por altura del radiante sobre el firmamento
   – Corrección por factores personales
¡Muchos factores de corrección! Vamos a ver uno por uno. La tasa horaria de meteoros observados sería el número de meteoros que hemos visto realmente durante la observación y por hora. Se obtendría dividiendo dichos meteoros y el llamado tiempo efectivo. El tiempo efectivo es aquel que hemos pasado realmente observando el firmamento (expresado en horas). Hay que descontar las distracciones, mirar el móvil para consultar el Facebook, el ratito del café, … Sólo cuenta el rato que nos fastiamos el cuello mirando al cielo.

La presencia de nubes es otro factor. Únicamente se consideran las nubes presentes en nuestro campo de visión. Si expresamos dicha presencia de nubes porcentualmente, el valor del factor sería 100/(100-k) donde k es el porcentaje de nubes. Así sí esta corrección vale 1 indicaría un cielo completamente despejado, pero si vale 0,5, equivaldría a un 50% de cielo cubierto por nubes. Si vale 0, nos podemos ir a casa a ormir directamente. Como vemos, la presencia de nubes, empieza a alejar los valores reales observados (a valer menos) respecto a la THZ de actividad real.

Un factor muy importante (crítico diría yo) es el llamado corrección por MALE. MALE significa MAgnitud Límite Estimada y se corresponde a la magnitud de la estrella más débil observable. La THZ se estima sobre una MALE de +6,5, por lo que cuanto más baja sea la que realmente tenemos, más diferencia habrá entre los meteoros que veremos y la THZ. Así pues la THZ nos indica únicamente los meteoros visibles con brillo mayor que la +6,5, que no quiere decir que no existan más débiles. Generalmente en cielos muy oscuros podríamos llegar a la +6,5. Sin embargo, esto es muy difícil. En ciudad este valor puede rondar entre +2,5 y +3. En las afueras podemos llegar a +4 o +4,5. En el campo pero sin alejarnos mucho de núcleos urbanos, llegaríamos a la +5 o +5,5. Es zonas realmente alejadas llegamos a la +6. En sitios idílicamente adecuados podemos llegar a la +6,5 o quizás incluso la +7 -pero id pensando en ir a sitios perdidos en los Pirineos, Teide,…-. Pero seamos realistas. ¿Realmente nos vamos a animar a la aventura de buscar un sitio de estos o es más posible que nos quedemos en algún sitio cercano a nuestra casa? Es más, si nos fiamos de algunos medios, incluso con salir a nuestra terraza, en pleno centro urbano, nos debería bastar. 
Empeoremos el asunto. La presencia de la Luna en el firmamento afecta gravemente al valor del MALE… ¿Lo empeoramos más aún? Vamos allá. Este factor de corrección tiene forma exponencial, como se puede ver en la fórmula. Así por ejemplo si nuestro MALE es +5, este factor -usando un valor típico de r=2,1- vale 3,04, pero si el MALE baja a +4 el factor se dispara a 6,39. Así una THZ de 15, ya sólo por aplicación de este factor, en un MALE +5 serían 5 meteoros observables, y con MALE +4 tan sólo de 2 a 3 meteoros. En la fórmula, la variable r es la llamada relación poblacional y expresa cuantas veces son más frecuentes los meteoros de la magnitud x que los de la x+1. Su valor suele variar tipicamente entre 1,8 y 2,5, y cada radiante tiene su propio valor -relacionado con la población de partículas existentes en el tubo meteórico-.

Si el factor del MALE fuese el único problema…. Factor de corrección por la altura del radiante. Los meteoros parten de un punto en el firmamento por el cual visualmente nuestro planeta intercepta y atraviesa la órbita -tubo meteórico- de los meteroides en el espacio. Dicho punto se llama punto radiante -o simplemente radiante-, y por lo tanto su altura sobre el firmamento es decisiva. De dicho punto, los meteoros se alejan de modo radial en cualquier dirección angular (los que no lo hagan así son denominados esporádicos). Si el radiante está en el horizonte, la mitad de los meteoros no serán visibles pues aparecen -en promedio- visualmente por debajo del mismo. Lo ideal es que el radiante se encuentre en el cenit -punto más alto del firmamento, a 90 grados de cualquier punto del horizonte-. La cosa empeora si el radiante se encuentra por debajo del horizonte. Como la Tierra gira alrededor de su eje de rotación, a lo largo de la noche dicho punto radiante se desplaza por el firmamento de este a oeste, pudiendo ganar altura, perderla o incluso no ser visible. 
Este factor se calcula con la fórmula dada más abajo y en su cálculo interviene la ascensión recta y declinación del radiante -que para las Líridas son 271º y +34º respectivamente-, la latitud del lugar de observación -según la latitud, un cuerpo en una declinación dada podrá alcanzar más o menos altura sobre el horizonte- y el tiempo sidéreo local -que podemos obtenerlo para la fecha de observación en diferentes anuarios astronómicos-. Así, este factor tendrá ún valor mínimo (uno) cuando para una hora dada el radiante se encuentra en el cenit (lo cual en general no suele ser posible). A partir de dicho punto, ocurrirá como en el caso del factor de corrección del MALE, si bien, con una variación menos pronunciada.

El último factor (¡por fin!) es el de factores personales. Aquí se consideran por ejemplo la capacidad del observador de ver objetos débiles, su atención… Sin embargo este factor es muy complicado de estimar y únicamente se puede obtener en base a muchas observaciones por observador y correlacionando sus datos con los resultados de otros muchos observadores que han observado simultáneamente. Se suele usar un valor de 1 si el observador es experimentado en la observación de meteoros.
Así pues, la fórmula de la THZ será:

Ahora vamos a ver cuantos meteoros veremos realmente durante nuestra salida a observar las Líridas. La fórmula a emplear será:

Demos valores al asunto, para el caso concreto de las Líridas -otros radiantes varían los datos-. El IMO indica que durante el máximo la THZ ha valido 15 meteoros a la hora y asumimos los siguientes datos: hemos observado una hora y media, pero media hora nos la hemos pasado tomando café, enviando un Whatsapp o distraídos (tiempo efectivo de una hora), nos encontramos en Madrid, la hora media de observación es la una de la madrugada y nuestro MALE era +5 (no está mal). Para el factor de corrección por factores personales, aunque sea nuestra primera experiencia y tengamos considerable cansancio, usaramos el valor uno. Si hacemos cálculos veremos que sólo podremos haber visto en nuestras condiciones ¡3 meteoros!!!! 
Y cuidado, esto si fuésemos capaces de ver todo el firmamento simultáneamente, lo que no es cierto. Generalmente se es capaz de abarcar -sin perder atención a los bordes- entre una tercera y una cuarta parte. Si observamos hacia puntos favorables, quizás lleguemos a observar 2 meteoros…. ¿Comprendéis ahora el título de este post? 
¿Y dónde se han quedado los 80 meteoros que han anunciado en la radio? Pues yo no lo sé, tendréis que preguntárselo a la emisora, pero desde luego, no es culpa de los astrónomos.
Para haceros una idea, en la figura que encabeza el artículo os incluimos una gráfica donde se representan los meteoros observables (en todo el firmamento) durante la noche del máximo de las Líridas, en función de la MALE y de la hora de la noche. Se ve fácilmente que a medida que avanza la noche y el radiante (situado en la constelación de Lira) gana altura sobre el horizonte, y disfrutamos de mejores condiciones de observación, el número de meteoros por hora que podemos llegar a observar, aumenta.
Conclusión: Realmente las Líridas de este año no han sido decepcionantes, han presentado un valor próximo al estimado.

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