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May 22 2014

Guía para observar la posible tormenta de meteoros asociados al cometa 209P/LINEAR

Como ya hemos comentado hace pocos días (ver artículo “Llega una lluvia de meteoros más intensa que las Perseidas“), este fin de semana podríamos observar una actividad inusualmente alta de meteoros. Así podría ocurrir tal y como señalan varios estudios realizados. De ocurrir, sería en la noche del 23 al 24 de Mayo de 2014, sobre las 7:30 horas TU. El punto radiante estaría situado en la constelación de la Jirafa (Camelopardalis) y sería debido a que la Tierra atraviesa el tubo meteórico generado por el cometa 209P/LINEAR. Las estimaciones van desde los 100 a los 400 meteoros por hora (THZ). 
En el año 2006, E. Lyytine y P. Jenniskens, tras un estudio del comportamiento de este cometa, estimaron que podría ocurrir una actividad meteórica alta asociada a los pasos realizados en el siglo XIX y XX. Posteriormente, en el año 2012, J. Verbaillon aumentó la actividad esperada a nivel de tormenta. Las condiciones de observación serían favorables para Estados Unidos y Canadá.
Las horas más favorables para la observación será a partir de las 4 de la madrugada, cuando se aproxima el máximo de la actividad prevista. El punto radiante estará al norte de la constelación de la Jirafa, tal y como se puede ver en la imagen que encabeza el artículo. Evidentemente existe gran incertidumbre en lo que pueda ocurrir, pero aquí os presentamos una guía para aquellos que os animéis a intentar su observación. Podéis encontrar cartas para este radiante en el artículo “¿Una tormenta meteórica el próximo 24 de mayo?” de Josep María Trigo o en la página del SPNM.

Observar los meteoros
Para la observación de meteoros disponemos de varias técnicas, entre las cuales, las más accesibles a los aficionados son la visual, la fotográfica y la telescópica. Además también se suelen realizar observaciones con equipos de vídeo, radar y últimamente debido a las ventajas de las cámaras CCD, también con CCDs. Cada una de ellas dispone de una serie de ventajas e inconvenientes. Nos centraremos en la visual y en la fotográfica.
Antes de comenzar cualquier observación deberemos preparar todo el material, como bolígrafos, los partes de observación, mapas, en caso de observación visual las tablas de magnitud límite, una linterna roja, a ser posible de las que tienen pinza para tener las manos libres, un reloj y una tabla donde apoyar las hojas. Así mismo es importante tener una silla cómoda. Y sobre todo mucha ropa de abrigo y termo con café.
Antes de empezar a observar en cada intervalo de tiempo prepararemos los mapas de las zonas a estudiar y situaremos visualmente el punto radiante para clasificar claramente la asociación o no de un meteoro al radiante. Si bien, hacer esto no es aconsejable en las primeras observaciones pues corremos el riesgo de asociar todos los meteoros vistos al radiante por pura sugestión.
La técnica visual es la más accesible de todas ellas, y posiblemente la más sencilla de realizar dentro de la astronomía amateur. De todas las maneras de observar meteoros ésta es la más practicada con diferencia. Solamente necesitamos unos cielos limpios, transparentes, con una magnitud límite que no debe bajar de la 5, y paciencia. Consiste en observar el cielo e ir anotando los meteoros que vamos viendo.
Los mínimos datos a recoger son el radiante del que procede el meteoro y la magnitud visual del mismo. Datos como el color únicamente los tomaremos cuando la actividad sea muy baja y el registrar dicho dato no suponga el perder de manera notable atención a la observación. Otro dato también interesante a registrar es la velocidad, si bien, en caso de no anotarla, deberemos tenerla en cuenta a la hora de clasificar un meteoro dentro de un radiante. Por ejemplo, un meteoro de velocidad lenta no puede ser clasificado como Perseida, pues la característica de este radiante son las altas velocidades.
También es habitual dibujar en unos mapas diseñados a tal efecto los trazos de los meteoros, para mejorar la precisión en la clasificación de los mismos. Este se vuelve especialmente importante cuando trabajamos con los denominados complejos de radiantes, donde se sitúan en una pequeña área del cielo varios radiantes, tales como las virgínidas en Marzo, el complejo de Acuario en Julio y las Táuridas en Noviembre, pues así se puede clasificar con mayor precisión los miembros de cada radiante.
La observación visual hay que realizarla en intervalos de tiempo no inferiores a 45 minutos, ni tampoco realizar observaciones muy prolongadas sin descansos.
Según sea la actividad deberemos modificar nuestra manera de registrar los datos.
Con baja actividad, podemos rellenar la mayor parte de los datos del parte de observaciones. Podemos tomar datos como la hora exacta sin ser necesario registrar con precisión de segundos, el color, la velocidad, dibujar el trazo, etc…
En caso de actividades altas, deberemos centrarnos en los datos más importantes para intentar perder el menor número de meteoros mientras realizamos nuestras anotaciones, por supuesto nos olvidamos de dibujar su trazo en el mapa. Fundamentales son los datos de la magnitud y el radiante al que está asociado. En caso de no darnos tiempo a registrar la hora podemos realizar una agrupación por intervalos de tiempo.
En caso de actividad muy alta únicamente deberemos centrarnos en el radiante de alta actividad omitiendo el registro de los meteoros esporádicos o asociados a otros radiantes. Si aún así no somos capaces de seguir la actividad iremos apuntando los meteoros más brillantes de manera que seamos capaces de registrar la mayor cantidad de ellos dentro de un rango de magnitudes inferior.
En estos casos de actividad alta podemos recurrir a otro método diferente al de anotar los datos en papel. Consiste en registrar los datos en una grabadora etiquetando la cinta con el intervalo de tiempo en el cual se realizó la observación. Este método permite registrar la actividad con un mínimo tiempo muerto, que puede rondar a los 5 segundos contra los 30 segundos que puede significar el registro en papel, además de no ser necesario perder la atención del cielo. La desventaja de esta técnica reside en que en caso de estar acompañado, las voces de los acompañantes también quedan registradas.
Así mismo nuestras observaciones se deben centrar en una distancia de 40º del radiante en estudio. Otro error habitual es realizar en observaciones en grupo el registro de los datos de todos los observadores en el mismo parte. Esto anula totalmente la validez de la observación. Cada observador debe usar su parte y realizar sus mediciones de magnitud límite individualmente.
La técnica fotográfica tiene como ventaja la precisión de la medida de los trazos, cosa muy difícil de lograr en técnicas visuales, sin embargo el campo visual de esta técnica es generalmente más reducida a no ser que usemos gran angulares, y el rango de magnitudes está más limitado, pues generalmente es difícil registrar meteoros con magnitudes más débiles de la 2, mientras que en visual y con buenas condiciones podemos llegar incluso a la 5. Debemos tener en cuenta que si la relación poblacional de un radiante es de 2,5, significa que son visibles 2,5 veces más de meteoros de la magnitud 3 que de la 2.
Trabajando con varias estaciones separadas entre sí, generalmente unos 100 kilómetros se pueden determinar datos tales con la altura de comienzo y finalización del trazo o datos tan importantes como los elementos orbitales del meteoro.
Para esta técnica podemos usar una cámara réflex con un objetivo de 35 ó 50 mm de focal sobre un trípode y películas de 200 ó 400 ISO. De todos modos deberíamos hacer seguimiento con la cámara pues de lo contrario será obligatorio anotar la hora en que cada meteoro fue fotografiado, pues si no lo hacemos así para determinar su comienzo y final no podremos usar como referencia los trazos de las estrellas.
Además se suelen realizar las tomas con un obturador giratorio, que muestra en la fotografía el trazo del meteoro de manera discontinua, permitiendo calcular la velocidad el mismo.

¡Suerte a tod@s!

2 comentarios

  1. Francisco Sevilla

    Hola,

    Los primeros resultados apuntan a que la actividad ha sido decepcionante:
    http://fb.me/3Cn4OfPkg

    Nosotros desde el norte peninsular hemos tenido los cielos cubiertos.
    Saludos,
    Fran

  2. Francisco Sevilla

    Mi opinión sobre las Camelopardálidas en:
    http://www.vega00.com/2014/05/el-acierto-sobre-las-camelopardalidas-209p-linear.html

    Saludos,
    Fran

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