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Jul 22 2017

El fenómeno de los meteoros

Quien más, quien menos, todos hemos visto alguna vez surcar el cielo nocturno, en especial las cálidas y trasparentes noches estivales, una especie de relámpago instantáneo, denominado habitualmente como estrella fugaz.
El interés por este fenómeno se remonta hasta la antigüedad, aunque hasta el siglo pasado no se comenzó el estudio sistemático del fenómeno. En 1.833, un súbito aumento de la actividad de meteoros produjo una de las tormentas de meteoros mas intensa de las que se conocen, llegando a niveles de 150.000 meteoros por hora. Esta se repitió, aunque con diferente intensidad, en 1.866. Este aumento propicio las primeras investigaciones sistemáticas para intentar dar respuesta al fenómeno. Dos estudiantes alemanes, finalmente mediante estudios en doble estación pudieron calcular la altura a la que se producían los meteoros, siendo del orden de 100 kms, lo cual indicaba que su origen no se encontraba en la atmósfera terrestre, sino en el espacio. Schiaparelli, determino un posible cometa asociado a los meteoros observados en 1.833 y 1.866, el cometa Tempel-Tuttle. Así pues se confirmó que el fenómeno meteórico, era de origen cometario.

Hasta mediados de nuestro siglo no se pudo aún dar una teoría precisa del fenómeno. Dicha teoría nos explica que los meteoros son partículas desprendidas de un cometa en su aproximación al Sol, quedando repartidas en el espacio formando un tubo meteórico de forma similar a la órbita del cometa. Este tubo meteórico puede ser cruzado por La Tierra en su movimiento de traslación, provocando así la entrada de dichas partículas en la atmósfera terrestre. Como dicha partícula entra en la atmósfera a gran velocidad, la fuerza de rozamiento contra las partículas de la atmósfera produce un calentamiento de la partícula cometaria, hasta tal punto que comienza a brillar produciendo un fenómeno luminoso, que es lo que conocemos como meteoro. Finalmente la partícula se evapora desapareciendo totalmente.
El tamaño medio de un meteoro suele ser menor al de un grano de arena, pero en ocasiones, este es mayor, y puede alcanzar la superficie terrestre: en tal caso, la partícula se denomina meteorito. Además del fenómeno luminoso podemos destacar otros dos: una estela debido a la ionización de las moléculas de la atmósfera, y otro, efectos sonoros.
También otro misterio que ha envuelto a los meteoros ha sido su irregularidad. Esta puede ser debida al efecto Poynting-Robertson, que provoca la caída de las partículas cometarias al Sol, o por la antigüedad del radiante al no ser regenerado, también puede ser debido al efecto gravitatorio de los planetas, principalmente de Júpiter.
Sin embargo, aun no está claro que todos los meteoros tengan un origen cometario, ya que la popular lluvia de meteoros Geminidas está asociada al asteroide 1983TB.

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