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Impresión artística de la estrella enana ultrafría TRAPPIST-1 desde cerca de uno de sus planetas. Crédito: ESO

Los astrónomos buscarán signos de vida estudiando el efecto que la atmósfera de un planeta en tránsito tenga en la luz que recibimos en la Tierra. Para planetas del tamaño de la Tierra que orbitan la mayoría de las estrellas es un minúsculo efecto en el brillo de la luz estelar. Sólo en el caso de débiles estrellas enanas y rojas ultrafrías -como TRAPPIST-1- este efecto es lo suficientemente importante para ser detectado.

Observaciones posteriores con mayores telescopios, incluyendo el instrumento HAWK-I en el Very Large Telescope (ESO, Chile), han mostrado que los planetas que orbitan TRAPPIST-1 tienen tamaños muy similares al de la Tierra. Dos de los planetas tiene periodos orbitales de cerca de 1,5 días y 2,4 días respectivamente, y el tercero tiene un periodo, aún con mucha incertidumbre, en el rango de los 4,5 a los 73 días.

Según Michaël Gillon “Con tales breves periodos orbitales, los planetas están entre 20 y 100 veces más cerca de sus estrellas de lo que está la Tierra del Sol. La estructura de este sistema planetario es mucho más similar en escala al sistema de Júpiter con sus lunas que al del sistema Solar”.

Aunque orbitan muy cerca de su estrella, los dos planetas interiores únicamente reciben cuatro y dos veces respectivamente la cantidad de radiación recibida por la Tierra, debido a que su estrella es mucho más débil que el Sol. Esto hace que estén más cerca de la estrella que la zona de habitabilidad del sistema, aunque es aún posible que posean regiones habitables en sus superficies. El tercero, el exterior, tiene una órbita aún sin determinar con precisión, pero probablemente recibe menos radiación que la Tierra, pero podría ser suficiente para estar en la zona habitable.

Tal y como señaló Julien de Wit, coautor del paper, “Gracias a varios telescopios gigantes actualmente en construcción, incluyendo el E-ELT del ESO y el James Webb Space Telescope de NASA/ESA/CSA a ser lanzado en 2018, pronto podremos ser capaces de estudiar la composición atmosférica de estos planetas y explorarlos, primero buscando agua, y luego trazas de actividad biológica. Esto es un paso enorme en la búsqueda de vida en el Universo”.

Este trabajo abre una nueva dirección en la búsqueda de exoplanetas, dado que el 15% de las estrellas cercanas al Sol son estrellas enanas ultrafrías, y también sirve para destacar que el búsqueda de exoplanetas ahora ha entrado en el dominio de “primos” de la Tierra potencialmente habitables. El estudio TRAPPIST es un prototipo de un proyecto más ambicioso llamado SPECULOOS que será instalado en el Observatorio Paranal del ESO.

Fuente del artículo: “Three Potentially Habitable Worlds Found Around Nearby Ultracool Dwarf Star” de ESO.

Impresión artística de la estrella enana ultrafría TRAPPIST-1. Crédito: ESO

Astrónomos usando el telescopio TRAPPIST del observatorio de La Silla (ESO) han descubierto tres planetas orbitando una estrella enana ultrafría a 40 años luz de la Tierra. Estos mundos tienen tamaños y temperaturas similares a las de Venus y la Tierra y son buenos objetivos para buscar vida fuera del Sistema Solar. Son los primeros planetas descubiertos alrededor de una estrella tan débil y pequeña. Los nuevos resultados fueron publicados en Nature el 2 de mayo de 2016.

Un equipo de astrónomos liderados por Michaël Gillon, del Institut d’Astrophysique et Géophysique at the University of Liège (Bélgica), han usado el telescopio Belga TRAPPIST para observar la estrella 2MASS J23062928-0502285, ahora también conocida como TRAPPIST-1. Han encontrado que en esta pequeña y fría estrella había débiles y regulares caídas de brillos a intervalos regulares, indicando que varios objetos estaban pasando entre la estrella y la Tierra. Un análisis detallado mostró que había tres planetas con tamaños similares a la Tierra.

TRAPPIST-1 es una estrella enana ultrafría -es mucho más fría y roja que el Sol y poco mayor que Júpiter-. Estas estrellas son muy comunes en la Vía Láctea y tienen vidas muy largas, pero es la primera vez que se encuentran planetas alrededor de una de ellas. A pesar de estar tan cerca de la Tierra, esta estrella es tan pequeña y roja que no se puede ver a simple vista, y visualmente requiere telescopios de amateur grandes. Está en la constelación de Acuario.

Emmanuël Jehin, uno de los coautores del nuevo estudio, indica “La existencia de tales ‘mundos rojos’ orbitando estrellas enanas ultrafrías era puramente teórica, pero ahora tenemos no sólo un planeta alrededor de una débil estrella roja, sino ¡un sistema completo de tres planetas!”.

Michaël Gillon, autor líder del paper que presenta el descubrimiento, explica la importancia de los nuevos hallazgos: “¿Por qué estamos intentando detectar planetas similares a la Tierra alrededor de estrellas más pequeñas y más frías en el vecindario solar? La razón es simple: los sistemas alrededor de estas pequeñas estrellas son los únicos lugares donde podemos detectar vida en un exoplaneta de tamaño similar a la Tierra con nuestra tecnología actual. Por lo tanto si queremos buscar vida en el Universo, aquí es donde deberíamos empezar a mirar”.

Fuente del artículo: “Three Potentially Habitable Worlds Found Around Nearby Ultracool Dwarf Star” de ESO.

El 16 de noviembre de 1974, hace ahora 41 años, se envió al espacio desde el radiotelescopio de Arecibo un mensaje de radio en dirección al cúmulo globular M13, en la constelación de Hércules. Este objeto celeste se encuentra a 25.000 años luz y está formado por unas 400.000 estrellas.
El mensaje consistía en 1.679 dígitos binarios (210 bytes) que se transmitieron a una frecuencia de 2.380 MHz, modulada por un desplazamiento de la frecuencia de 10Hz, y con una potencia de 1.000 kW. La emisión duró tres minutos.
Frank Drake, con ayuda de Carl Sagan entre otros, escribió este famoso mensaje enviado a las estrellas. Pero debemos tener en cuenta que el mensaje tardará 25.000 años en llegar a su destino y otros 25.000 años en llegar una posible respuesta. Así que este mensaje, más que un intento de contactar con inteligencia extraterrestre, fue más una demostración de lo que era capaz de alcanzar la tecnología de la época.
El mensaje consta de siete partes, que de arriba a abajo poseen el siguiente significado:

1) Los números del 1 al 10.
La primera “línea” del mensaje tiene los números del 1 al 10 escritos en formato binario.

Aún conociendo el formato, la codificación de los números es un tanto engañosa. Para leer los siete primeros dígitos, ignorar la fila inferior y leer como tres bits desde arriba hacia abajo. Para los dígitos 8, 9 y 10, la lectura es algo diferente, pues tienen una columna adicional a la derecha de cada uno (a la izquierda en la fotografía real puesto que el mensaje está invertido).

2) Los números atómicos de los elementos hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno y fósforo, que componen el ácido desoxirribonucleico (ADN) (púrpura)
3) Las fórmulas para los azúcares y bases de los nucleótidos del ADN (verde).

Los nucleótidos son descritos como secuencias de los cinco átomo descritos en la fila anterior. Cada secuencia representa la fórmula molecular del nucleótido tal y como se incorpora en el ADN (la fórmula puede ser diferente si el nucleótido se encuentra libre) Por ejemplo,  (C5H7O en el ADN, C5H10O4 cuando está libre), el nucleótido en la parte superior izquierda de la imagen, se lee como:

11000
10000
11010
XXXXX
—–
75010

es decir, 7 átomos de hidrógeno, 5 átomos de carbono, 0 átomos de nitrógeno, 1 átomo de oxígeno, y 0 átomos del fósforo.

4) Hélice doble del ADN, la cual comparten todos los seres vivos de la Tierra (la barra vertical representa el número de nucleótidos).

5)   Una figura gráfica de un ser humano y la altura de un hombre común y corriente. Así como la población  humana de la Tierra (rojo, blanco, y azul, respectivamente)

El elemento del centro representa al humano. El elemento de la izquierda su altura promedio: 1764 mm. Esto corresponde al 14 (escrito de forma horizontal) multiplicado por la única medida de longitud que aparece en el mensaje, que no es ni más ni menos que su longitud de onda (126 mm). El elemento de la derecha representa el tamaño de la población humana codificado en 32 bits.

6)  Un gráfico del Sistema Solar en el que se indica de qué planeta procede el mensaje.

 

 El sistema solar: el Sol, Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y también Plutón. El planeta de dónde vino el mensaje se destaca desalineado. El número de puntos se refiere al tamaño del planeta en cuestión.
7)   Un gráfico del radiotelescopio de Arecibo y las diámetro físicas del plato de la antena transmisora ​​(púrpura, blanco, y azul).

 

2430 multiplicado con la longitud de onda da como resultado 306,18 m.

Más información en el enlace.

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

Crédito: IR:IPAC/NASA. Ultravioleta:STScI (NASA)

Hace unas semanas una estrella denominada KIC 8462852 (popularmente conocida como Tabby’s star -estrella de Tabby- por su descubridor) se hizo popular. El motivo, los resultados de las observaciones del Telescopio Espacial Kepler. Estas observaciones mostraban que sufría caídas en la luminosidad medida del 20% o más sin mostrar un periodo definido. Además observaciones en el infrarrojo no mostraron señales de un disco de polvo alrededor del astro.
No tardaron en algunos sitios en anunciar que quizás el origen del dicha irregularidad fuese una civilización extraterrestre altamente avanzada que obtenía energía de su estrella mediante la conocida como Esfera de Dyson. No obstante otras alternativas más factibles fueron también propuestas, aunque sin lugar a dudas, la primera fue la que más popularidad alcanzó.

Ahora el Instituto SETI ha publicado un paper con los resultados de dos semanas (mes de octubre) de observaciones realizadas con el Allen Telescope Array, un conjunto de 42 antenas de 6 metros situadas a 500 kilómetros al norte de San Francisco. Los resultados, ninguna señal de origen artificial detectada entre las frecuencias de 1 a 10 GHz. Debido a la distancia que nos separa de la estrella, 1400 años luz, detectar señales de fuentes menos energéticas [por el momento] no es posible.
Se puede encontrar el paper del SETI en el siguiente enlace: “Radio SETI Observations of the Anomalous Star KIC 8462852“. También se puede ampliar información en el artículo “Looking for deliberate radio signals from KIC 8462852” de Phys.org.

[Fuente de la noticia: ESA]


Estudio cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko
Momento del descenso al cometa. Crédito: ESA

Moléculas complejas que podrías ser clave en la construcción de los bloques de la vida, el ascenso y caída diaria de temperaturas, y el estudio de las propiedades superficiales y de la estructura interna del cometa son los puntos más destacados de primer análisis científico de los datos recibidos en noviembre desde el módulo de descenso Philae.
Los primeros resultados de observaciones científicas de Philae del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko fueron publicadas a finales de julio en una edición especial de Science.
Los datos fueron obtenidos durante las siete horas de descenso de Philae hacia el primer punto de contacto, conocido como Agilkia, lo que inició el comienzo de una secuencia de experimentos predefinidos. Pero poco después del contacto con la superficie, se observó que Philae había rebotado y se realizaron medidas mientras el módulo volvía ascender por un tiempo de dos horas más a 100 metros sobre el cometa, antes de que finalmente aterrizase en la zona conocida como Abydos.

Cerca del 80% de la primera secuencia científica fue completada en las 64 horas siguientes a la separación de Rosetta y Philae entrase en hibernación, con el añadido de que los datos fueron recogidos en más de una localización, permitiendo comparaciones entre los sitios de contacto.
Estudio cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko
Vista desde la cámara CIVA. Crédito: ESA

Después del primer contacto en Agilkia, los instrumentos analizadores de gases Ptolemy y COSAC analizaron muestras y determinaron la composición química del gas y polvo del cometa, importantes marcadores de los materiales primigenios presentes en el Sistema Solar joven.
COSAC analizó muestras que habían penetrado durante el primer contacto en los tubos situados en la parte inferior de Philae, y observó que estaban dominadas por ingredientes volátiles de granos de polvo pobres en hielo. Esto mostró un conjunto de 16 compuestos orgánicos comprendiendo numerosos compuestos ricos en carbono y nitrógeno, incluyendo cuatro compuestos -Isocianato de metilo, acetona, propanal y Acetamida- que nunca antes habían sido detectados en cometas.
Por otro lado, Ptolemy tomó muestras de gas ambiente que había entrado en los tubos situados en la parte superior de Philae, y detectó los principales compuestos de los gases de la coma -vapor de agua, monóxido de carbono y dióxido de carbono, además de cantidades menores de componentes orgánicos, incluyendo formaldehidos-.
De manera importante, algunos de estos compuestos detectados por Ptolemy y COSAS juegan un importante rol en la síntesis prebiótica de los aminoácidos, azucares y nucleobases: los ingredientes de la vida. Por ejemplo, el formaldehido está implicado en la formación de la ribosa.
La existencia de tales moléculas complejas en un cometa, una reliquia del Sistema Solar joven, indica que los procesos químicos que hubo en aquellos momentos podrían haber jugado un rol clave en la formación de material prebiótico.
[Fuente de la noticia: ESA]

[This post participates in Carnival of Space #417, at Next Big Future:
The Official Association of Spanish Geologists (ICOG) organizes an online course about Mars geology and astrobiology. The course starts next November]

Crédito: NASA

Como continuación natural de los cursos online de ‘Planetología y Astrobiología‘ y ‘Catástrofes naturales y eventos de extinción‘ impartidos por el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG. Web: http://icog.web.e-visado.net/Inicio.aspx [1]), impartirá un nuevo curso (online) entre el 2 y el 30 de noviembre próximos. En esta ocasión se centrará en Marte. Bajo el título ‘Marte: Geología, evolución planetaria y vida‘, durante 100 horas permitirá a los alumnos comprender los procesos geológicos de Marte y su relevancia para la astrobiología.
El temario está dividido en 10 unidades:
– Introducción sobre exploración y geología de Marte
– La atmósfera y el campo magnético de Marte
– Meteoritos de Marte
– Análogos de Marte
– Cámaras planetarias. Implicaciones en la investigación de Marte
– Biomarcadores y Habitabilidad en Marte
– Extremófilos y su importancia en la investigación de Marte
– Líquenes y Marte
– Bioingeniería: implicaciones en la terraformación de Marte
– Marte en internet y en las Redes Sociales y Científicas

REDESPA (Red Española de Planetología y Astrobiología) colabora en dicho curso. Se puede ampliar información en la siguientes direcciones web  [1]: 
http://www.icog.es/cursos/index.php/marte-geologia-evolucion-planetaria-y-vida/
http://www.icog.es/redespa/index.php/p4hyuv-ei/



[This post participates in Carnival of Space #417, at Next Big Future]

Hace 6 años, tal día como hoy (11 de junio), Astrofísica y Física daba sus primeros pasos. Desde Vega 0.0 queremos felicitar a su autora, Verónica Casanova, por su magnífico trabajo
¡¡ ENHORABUENA POR ESTOS 6 AÑOS !!
Y no hay mejor manera de celebrarlo que una gran noticia. Como ya recordaréis Verónica fue Mención de honor del I curso de Planetología y Astrobiología del ICOG (ver artículo “Verónica Casanova: Mención de honor del I curso de Planetología y Astrobiología del ICOG“). Pues bien, hemos descubierto que la NASA ¡¡¡lo ha publicado en la web de NASA Astrobiology!!!

En el siguiente enlace podéis visitar el artículo: “First Prize of Planetology and Astrobiology

¡Enhorabuena nuevamente Verónica!! Todo un logró.

🙂

Crédito: Hubble Space Telescope, NASA/ESA

Un nuevo estudio teórico publicado en Astrophysical Journal Letters y realizado por Shmuel Bialy (Universidad de Tel Aviv) y Avi Loeb (Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics -CfA-), aporta nueva vías de estudio de la formación del vapor de agua en el Universo. El oxígeno, como elemento pesado que es, se formó en el interior de las primeras estrellas que se formaron. Estas estrellas, muy masivas y de vida muy corta, expulsaron el oxígeno formado a través de vientos estelares y potentes explosiones supernova.
Este proceso llevó a la formación de regiones en el espacio (similares a burbujas) donde si bien la cantidad de oxígeno presente es inferior en cantidad al que por ejemplo tiene una estrella como el Sol, la cantidad de vapor de agua es notablemente superior a lo esperado. 

El nuevo estudio indica que se puede formar vapor de agua (el estudio no incluye agua en forma de hielo) a temperaturas cercanas a los 300 K a pesar de la escasez en el entorno de los materiales necesarios (hidrógeno y oxígeno). 
De este modo es posible comprender las densidades observadas. Si bien en aquella época temprana del Universo, la radiación ultravioleta emitida por las estrellas destruiría de manera muy eficiente las moléculas de agua existentes, llegó rápidamente (quizás más rápido de lo que se creía hasta ahora) un momento donde se alcanzó un equilibrio entre la creación y destrucción de dichas moléculas.
Se puede ampliar información en el artículo “Water could have been abundant in the first billion years” de Phys.org.

El rover Curiosity de la NASA ha encontrado evidencias de agua salada en la superficie del planeta rojo. El descubrimiento, publicado en Nature Geoscience, es el resultado de un estudio realizado durante un año marciano (unos 687 días terrestres) usando -principalmente- el instrumento REMS, de fabricación española. La investigación, liderada por Javier Martín-Torres, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC), indica que existen condiciones favorables para la formación de agua líquida transitoria en forma de salmueras en el cráter Gale.
Las salmueras se formarían y permanecerían estables en los 5 centímetros superiores del suelo de Marte desde el atardecer hasta el amanecer, principalmente en invierno. Durante otras estaciones también ocurriría el fenómeno, aunque con menor duración. Hay que recordar que la presencia de agua líquida es el requisito primordial para la presencia de vida, por lo que este resultado tiene notables implicaciones en estudios astrobiológicos.
Se puede ampliar información en el artículo “NASA Mars Rover’s Weather Data Bolster Case for Brine” de la misión Curiosity.
Crédito:B. Saxton (NRAO/AUI/NSF)
Por primera vez, gracias a ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), los científicos han podido detectar la presencia de moléculas orgánicas complejas en un disco protoplanetario. Este tipo de moléculas son los componentes esenciales de la vida, por lo que este descubrimiento es un gran paso hacia la comprensión de cómo surge la vida.

Alrededor de la joven estrella MWC 480, ALMA ha observado grandes cantidades de cianuro de metilo (CH3CN), presentes en su disco protoplanetario en grandes cantidades. Además, también se ha detectado  ácido cianhídrico (HCN) en la región exterior del disco protoplanetario, que correspondería al Cinturón de Kuiper de nuestro Sistema Solar, y que en MWC 480 se cree que alberga cometas.

Los cometas conservan la información original de la química temprana del Sistema Solar. Los científicos tienen la teoría de que estos cuerpos helados enriquecieron con moléculas orgánicas y agua a una joven Tierra sembrando el caldo de cultivo a partir del cual surgió la vida.

Ahora, por primera vez, los científicos han podido constatar que esta química existe en otras partes del Universo.
La estrella MWC 480 posee aproximadamente dos veces la masa del Sol, y está a unos 455 años luz, en Tauro. Su disco protoplanetario se encuentra en las primeras etapas de desarrollo, es decir, recientemente, ha comenzado a condensarse a partir de una fría nube de gas y polvo. Los investigadores han llegado a detectar signos evidentes de formación planetaria en el disco.
Las oscuras y frías nubes interestelares son eficientes fábricas de moléculas orgánicas complejas, incluyendo a un grupo de moléculas conocidas como cianuros.
Los cianuros y, en concreto, el cianuro de metilo, son importantes porque contienen enlaces carbono–nitrógeno: estos enlaces son esenciales para la formación de los aminoácidos, son la base para la creación de las proteínas y constituyen los componentes esenciales para la construcción de la vida. Sin embargo, hasta ahora se desconocía si estas moléculas podrían sobrevivir a las condiciones hostiles que se dan en el entorno de una estrella joven ya que las radiaciones fuertes pueden llegar a romper estos enlaces. Ahora sabemos que estas moléculas no son sólo capaces de sobrevivir, sino también de prosperar.

Además, la proporción de moléculas orgánicas complejas detectadas en los discos protoplanetarios es mayor que la localizada en las nubes interestelares. Dado que este sistema continúa evolucionando, los astrónomos especulan que es probable que las moléculas orgánicas, protegidas y a salvo en el interior de cometas y otros cuerpos helados, sean transportadas a entornos más enriquecedores para la vida.

Más información en el enlace.