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Crédito: SOHO/NASA/ESA

Esta imagen registró el observatorio solar espacial SOHO (NASA/ESA) el pasado 1 de marzo. A pesar de la relativa calma que presenta estos días el Sol, el día 1 ocurrió la erupción de un filamento magnético en el limbo noreste, con la posterior creación de un CME. Tras la erupción la actividad volvió a la normalidad.

El Solar and Heliospheric Observatory, SOHO, es un satélite de observación del Sol, lanzado en 1995 por la ESA y la NASA conjuntamente. Permite observaciones continuas del Sol al estar situado en el espacio. Se encuentra en el punto de Lagrange interior L1, a 1.500.000 kms hacia el Sol, punto en el cual la gravedad ejercida por la Tierra y el Sol se encuentra en equilibrio el satélite permanecerá sin desplazarse del punto. De todos modos, como el punto L1 presenta cierta inestabilidad, el SOHO se mueve en una órbita alrededor del punto L1. En el panel derecho del blog se puede encontrar la imagen actual del Sol tomada por el SOHO.

Los instrumentos del SOHO son:
– CDS: cámara de 15 a 80 nm en UV extremo, para la corona solar más cercana a la superficie.
– CELIAS: analizador de viento solar.
– COSTEP: analizador de partículas de alta energía de los CMEs y viento solar.
– EIT: cámara de UV.
– ERNE: para el estudio de las partículas más energéticas durante los eventos explosivos en el Sol.
– GOLF: medidor de baja frecuencia de oscilaciones en la superficie solar.
– LASCO: coronógrafo.
– MDI/SOI: observaciones en 676,78 nm para el estudio de la estructura de los campos magnéticos (efecto Zeeman).
– SUMER: medidor del flujo de plasma.
– SWAN: cámara para observar la radiación Lyman alfa interplanetaria desde cualquier dirección del cielo.
– UVCS: espectroscopio de UV para medir las propiedades de protones y electrones situados entre 2 y 10 veces el radio solar.
– VIRGO: medidor de variaciones en la energía irradiada por el Sol.

El Sol continúa con alta actividad. Ayer día 21 fue posible observar con el Solarcope una notable región, la AR2371. En la cabecera se incluye la fotografía de la misma obtenida a través del Solarscope a las 19:50 horas.

Esta región causó una erupción solar a las 1:42 horas TU de clase M2, y un CME, que podría causar tormentas geomagnéticas entre los días 23 y 24.

Actualización 25-6-2015: El CME alcanzó la Tierra ayer, causando una tormenta geomagnética con valor G2 en la escala NOAA (moderada) y alerta de posibles auroras.

Crédito: en.wikipedia.org/NASA Goddard Space Flight Center (Flickr)

Un nuevo estudio realizado por astrónomos de Estados Unidos y Japón, y liderado por Vladimir Airapelian (NASA Goddard Space Flight Center) aporta nuevas pistas sobre las primeras etapas de vida de nuestra estrella, el Sol. Para el estudio han empleado principalmente el telescopio espacial Kepler de la NASA y han estudiado 279 estrellas similares al sol.
Su estudio muestra que estas estrellas presentan signos de eventos eruptivos de similar intensidad al conocido como evento Carrington, e incluso en algunos casos, hasta 10.000 veces más intensos. El evento Carrington está asociado a una erupción solar observada en 1859 por el astrónomo Richard Carrington. Fue de tal magnitud que llegaron a observarse auroras en latitudes tan bajas como las correspondientes al Caribe.

En concreto, las estrellas jóvenes giran más rápido. Como consecuencia, son más activas magnéticamente hablando que cuando envejecen y su velocidad de rotación es menor. Esta mayor actividad magnética crea una situación en la que son más probables las erupciones magnéticas y los CMEs (Coronal Mass Ejections), pues estas surgen tras la reconexión de líneas de campo magnético. Tras el análisis detallado de los datos y la realización de simulaciones por ordenador, el estudio establece que el Sol durante sus primeros cientos de millones de años de existencia pudo tener una actividad eruptiva muy elevada, hasta 250 súper-erupciones por día.
Estas erupciones probablemente comprimieron notablemente el campo magnético terrestre pudiendo bañar frecuentemente la atmósfera planetaria con radiación y partículas. Quizás en cierto modo, el momento de aparición de la vida sobre nuestro planeta estuvo condicionado por esta actividad.
Para ampliar información se puede consultar el artículo “Fierce ‘superflares’ from the sun zapped an infant Earth” de Phys.org.
Crédito: NASA

Un nuevo modelo de tiempo espacial y de predicción de ocurrencias de los CMEs (Coronal Mass Ejections) ha sido desarrollado por el Dr. S.T. Wu (Universidad de Alabama) y su equipo. El modelo ha sido presentado durante el último Solar-Terrestrial Physics Symposium celebrado en Xi’An (China). Comprender estos violentos fenómenos solares es importante pues impactan contra la magnetosfera terrestre, pudiendo causar problemas en satélites e incluso en electrónica terrestre sensible.
El modelo matemático desarrollado por Wu se ha realizado, a diferencia de otros, a partir de observaciones acumuladas durante muchos años, incluyendo una simulación magnetohidrodinámica (MHD) del inicio del proceso de creación del propio CME. Inicialmente desarrollado para modelar la evolución del CME, posteriormente lo han integrado en un modelo mayor que incluye su propagación por el medio interplanetario y su interacción con el entorno espacial terrestre. El nuevo modelo aportará información importante para intentar comprender y predecir en un futuro los CMEs.
Se puede ampliar información en el artículo “New research aids ability to predict solar storms, protect Earth” de Phys.org.
Erupción solar de clase X1.8. Fuente: SDO/NASA

Hoy mismo (20 de diciembre), a las 0:27 horas TU, ha ocurrido una potente erupción solar de clase X1.8 en la región activa 2242. La imagen que incluimos como cabecera ha sido tomada por el Solar Dynamics Observatory (SDO) de la NASA. Se cree que también se ha producido un CME (Coronal Mass Ejection), y de ser así, éste tardaría unos 2 ó 3 días en llegar hasta la Tierra. Por el momento, esta erupción solar ya ha causado problemas de comunicaciones en longitudes de onda inferiores a los 10 MHz en el Pacífico Sur.
 
Esta clasificación se realiza en base al valor máximo del flujo en rayos X (de 100 a 800 nm) que se detecta y se mide en W/m2.
 
Las categorías, de menor a mayor intensidad, son A, B, C, M y X. Cada categoría es 10 veces mas intensa que la anterior. Pero además tiene otro índice, un número entre 1 y 9 que indica a su vez, dentro de la misma clase, la diferencia de intensidad. De este modo, una erupción de clase B1 es 10 veces más intensa que una A1, y una X5 es 4 veces más intensa que una X1. Las erupciones más habituales son las de categoría A, B y C. Las erupciones de categoría M y en particular las X son muy intensas, y generalmente tienen efectos en el entorno espacial de la Tierra). Por ejemplo una X1 tiene una potencia de 0,0001 W/m2. Sin embargo se han llegado a medir de hasta categoría X28 (0,0028 W/m2) y se sospecha que hasta X45 (0,0045 W/m2).
 

El pasado sábado una potente erupción solar de clase X1,3 fue la responsable de un corte en las transmisiones de comunicaciones por radio en onda corta (HF) en el lado diurno de nuestro planeta (centrado en el Pacífico). La erupción, ocurrida el pasado 25 de Abril a las 0:32 horas TU, tiene como origen las regiones activas 2035 y 2045, y causó una eyección de material coronal (CME). 
Radiación en el ultravioleta extremo alcanzó las capas más altas de la atmósfera ionizándola y causando los problemas de comunicaciones en este rango del espectro de ondas de radio. Dichas regiones activas ya están ocultas tras el limbo solar y el NOAA estima que no ocurran nuevos incidentes de este tipo.
Recordemos que la clasificación usada para las erupciones solares, se realiza en base al valor máximo del flujo en rayos X (de 100 a 800 nm) que se detecta y se mide en W/m2. Las categorías, de menor a mayor intensidad, son A, B, C, M y X. Cada categoría es 10 veces mas intensa que la anterior. Pero además tiene otro índice, un número entre 1 y 9 que indica a su vez, dentro de la misma clase, la diferencia de intensidad. De este modo, una erupción de clase B1 es 10 veces más intensa que una A1, y una X5 es 4 veces más intensa que una X1. Las erupciones más habituales son las de categoría A, B y C. 

Las erupciones de categoría M y en particular las X son muy intensas, y generalmente tienen efectos en el entorno espacial de la Tierra). Por ejemplo, una erupción solar de clase X1 tiene una potencia de 0,0001 W/m2. Sin embargo se han llegado a medir de hasta categoría X28 (0,0028 W/m2) y se sospecha que hasta X45 (0,0045 W/m2).

Ayer 25 de Febrero, a las 0:49 horas TU, ocurrió una erupción solar de clase X4,9, bastante intensa (la mayor del actual ciclo), en la región activa AR1990 (Ya en su tercera rotación y conocido en la anterior rotación como AR 1967). Según el Solar Influences Data Analysis Center (SIDAC) y en base a datos recogidos con el instrumento LASCO, esta erupción ha generado un CME brillante y rápido, aunque debido a que la región activa está en el limbo solar (este) no se cree que pueda tener consecuencias geomagnéticas.

Recordemos que la clasificación usada para las erupciones solares, se realiza en base al valor máximo del flujo en rayos X (de 100 a 800 nm) que se detecta y se mide en W/m2. Las categorías, de menor a mayor intensidad, son A, B, C, M y X. Cada categoría es 10 veces mas intensa que la anterior. Pero además tiene otro índice, un número entre 1 y 9 que indica a su vez, dentro de la misma clase, la diferencia de intensidad. De este modo, una erupción de clase B1 es 10 veces más intensa que una A1, y una X5 es 4 veces más intensa que una X1. Las erupciones más habituales son las de categoría A, B y C. 
Las erupciones de categoría M y en particular las X son muy intensas, y generalmente tienen efectos en el entorno espacial de la Tierra). Por ejemplo, una erupción solar de clase X1 tiene una potencia de 0,0001 W/m2. Sin embargo se han llegado a medir de hasta categoría X28 (0,0028 W/m2) y se sospecha que hasta X45 (0,0045 W/m2).

Ayer día 7 de Enero, ocurrió una erupción solar de clase X1.2 en al región AR 1944 (ver artículo “Gran grupo solar #1944“). Su inicio fue a las 18:04 h TU y el final a las 18:58 h TU, alcanzando el máximo a las 18:30 h TU. Debido a dicha erupción, fue emitido un potente CME (puedes ampliar información leyendo el artículo “Flares and Coronal Mass Ejections (CMEs) in the Sun: Coronal and Heliospheric investigations with STEREO“) en dirección a la Tierra, y está previsto que, mañana día 9, cause auroras.
Un CME es básicamente materia (plasma) emitida a través de la corona solar al espacio y su existencia fue descubierta gracias a observaciones desde el espacio. Ocurren a lo largo de todo el ciclo solar: si bien durante el mínimo su frecuencia es de sólo uno por semana, durante el máximo pueden ocurrir dos o tres al día. Otra característica de este fenómeno es la latitud solar a la que ocurren. Así, mientras en el mínimo suelen originarse cerca del ecuador, durante el máximo pueden ocurrir también en latitudes más altas.

Las erupciones solares tienen una clasificación compuesta por una letra y un número, por ejemplo X8. Esta clasificación se realiza en base al valor máximo del flujo en rayos X (de 100 a 800 nanómetros)  que se detecta, y se mide en vatios por metro cuadrado. Las categorías, de menor a mayor intensidad, son A, B, C, M y X. Cada categoría es 10 veces mas intensa que la anterior. Pero además tiene otro índice, un número entre 1 y 9 que indica a su vez, dentro de la misma clase, la diferencia de intensidad. De este modo, una erupción de clase C1 es 10 veces más intensa que una B1, y una M5 es 3 veces más intensa que una M2. Las erupciones más habituales son las de categoría A, B y C. Las erupciones de categoría M y en particular las X son muy intensas, y generalmente tienen efectos en el entorno espacial de la Tierra.


Los CMEs, dado que pueden ocurrir en cualquier dirección espacial, en ocasiones dicha dirección está alineada con la Tierra. Viajan por el espacio a velocidades de incluso 2.000 kilómetros por segundo y colisionan contra la magnetosfera terrestre, creando tormentas magnéticas. Dado que los CMEs emiten principalmente protones altamente energéticos, la exposición a los mismos es peligrosa, y por lo tanto, las consecuencias pueden ser peligrosas para satélites en órbita o llegar a las partes mas altas de la atmósfera afectando a las telecomunicaciones (En concreto los CMEs de clase X). En casos muy extremos podría llegar a la superficie (principalmente en regiones nórdicas) y causar el equivalente a un pulso electromagnético, pudiendo destrozar instalaciones eléctricas. Todo esto dependerá de la intensidad del CME y del estado de la magnetosfera terrestre, que normalmente se extiende hasta diez radios terrestres (si bien esto es un promedio y dado que el campo magnético terrestre se invierte, se sabe que en el pasado la magnetosfera fue más débil que en la actualidad).
Además esta región tiene probabilidades del 19% de tener otras erupciones de clase X, un 50% de clase M y un 53% de clase C. Puedes ampliar información sobre la erupción en la página de la NOAA.

Aquí os compartimos un vídeo de una erupción solar ocurrida ayer día 21 de Junio a las 3:14 TU, de clase M2,9, y causante de un CME. El grupo solar es el #11777.

La clasificación usada, clase M2.9 para esta erupción, se realiza en base al valor máximo del flujo en rayos X (de 100 a 800 nm) que se detecta y se mide en W/m2. Las categorías, de menor a mayor intensidad, son A, B, C, M y X. Cada categoría es 10 veces mas intensa que la anterior. Pero además tiene otro índice, un número entre 1 y 9 que indica a su vez, dentro de la misma clase, la diferencia de intensidad. De este modo, una erupción de clase B1 es 10 veces más intensa que una A1, y una X5 es 4 veces más intensa que una X1. Las erupciones más habituales son las de categoría A, B y C. 

Las erupciones de categoría M y en particular las X son muy intensas, y generalmente tienen efectos en el entorno espacial de la Tierra). Por ejemplo, una erupción solar de clase X1 tiene una potencia de 0,0001 W/m2. Sin embargo se han llegado a medir de hasta categoría X28 (0,0028 W/m2) y se sospecha que hasta X45 (0,0045 W/m2).

Según observaciones realizadas con el SDO y el SOHO, hoy día 11 de Abril, a las 7:16 horas (TU) ha ocurrido una erupción solar de clase M6.5 en la región AR1719, causando un CME que está alineado con la Tierra y que podría alcanzar la Tierra a primeras horas del día 13 de Abril, causando tormentas magnéticas y auroras. En el vídeo se puede ver el momento de la erupción solar.
La clasificación usada, clase M6.5 para esta erupción, se realiza en base al valor máximo del flujo en rayos X (de 100 a 800 nm) que se detecta y se mide en W/m2. Las categorías, de menor a mayor intensidad, son A, B, C, M y X. Cada categoría es 10 veces mas intensa que la anterior. Pero además tiene otro índice, un número entre 1 y 9 que indica a su vez, dentro de la misma clase, la diferencia de intensidad. De este modo, una erupción de clase B1 es 10 veces más intensa que una A1, y una X5 es 4 veces más intensa que una X1. Las erupciones más habituales son las de categoría A, B y C. Las erupciones de categoría M y en particular las X son muy intensas, y generalmente tienen efectos en el entorno espacial de la Tierra). Por ejemplo, una erupción solar de clase X1 tiene una potencia de 0,0001 W/m2. Sin embargo se han llegado a medir de hasta categoría X28 (0,0028 W/m2) y se sospecha que hasta X45 (0,0045 W/m2).