Hoy 9 de junio, a las 19:30 horas, Paloma López impartirá la charla “Detección de ondas gravitacionales“. Organizado por la Sociedad Astronómica Syrma de Valladolid (http://www.syrma.net/home.avx), se celebrará en el aula 101 del Aulario de la Facultad de Ciencias de Valladolid.

Se realizará un vistazo rápido por la física que involucra a las ondas gravitacionales y por los aspectos tecnológicos asociados a su detección. Se hablará también de futuros proyectos en detectores de ondas gravitacionales. Por último, se hará hincapié en las detecciones realizadas hasta la fecha y la importancia clave que han tenido y seguirán teniendo las ondas gravitacionales en la astrofísica y astronomía.

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Cuando hablamos de estrellas nos las solemos imaginar cómo esferas perfectas. Sin embargo no hace falta hablar de estrellas para saber que esto no es así. Por ejemplo nuestro propio planeta no es una esfera perfecta: está achatada por los polos. Debido a la rotación, los cuerpos al girar se achatan como consecuencia de la presión adicional que crea la fuerza centrífuga hacia el exterior y cuya expresión es:

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A pocas horas del final de este año 2016, creo que es bueno mirar atrás, y recordar que noticias y eventos han sido los más destacados. Ha sido un año emocionante sobre todo en el terreno personal, pero también astrónomicamente hablando. Cara a recordar lo más destacado del año os he preparado una colección de 12 posts, uno por cada mes, que he considerado como más destacados. Evidentemente es una elección personal, pero espero que os guste.

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Relación desplazamiento al rojo vs. distancia. Fuente: Wikipedia

 

Si hay un fenómeno físico importantísimo para cosmología y que sea conocido por todo el mundo, ese sin duda es el desplazamiento al rojo. Y es importantísimo porque gracias al desplazamiento al rojo, cambió por completo nuestra forma de ver y entender el Universo.
El espectro muestra las líneas características de un elemento. Los objetos al alejarse de nosotros presentan en su espectro un desplazamiento en la longitud de onda de las líneas espectrales respecto a como se ven en un laboratorio. Este efecto es el conocido como desplazamiento al rojo o efecto Doppler (un ejemplo de la vida común es la diferencia de como suena un sonido al aproximarse a nosotros su fuente (p.e. la sirena de una ambulancia) o a la alejarse). Sin embargo, hay varios tipos.

Desplazamiento al rojo Doppler
Es el más importante en las observaciones estelares. Como se indicó antes, es similar a lo que ocurre con el sonido de la sirena de una ambulancia según pasa delante de nosotros. Comparando las posiciones de las líneas espectrales conocidas en un laboratorio con las observadas en la estrella, podemos ver:
      z = delta(L) / L(0)
donde z es el desplazamiento al rojo, delta es la función de diferencia (p.e. si v(i) es velocidad inicial, v(f) es velocidad final, delta(v)=v(f)-v(i)), L la longitud de onda de la línea espectral observada y L(0) la longitud de onda de la línea espectral en el laboratorio.
También se establece que:
      z = v / c
donde v es la velocidad relativa del objeto y c la velocidad de la luz. Por ejemplo esta sencilla ecuación nos permitiría medir, mediante una análisis espectral, la velocidad de movimiento de las capas externas de las estrellas variables cefeidas.
Desplazamiento al rojo cosmológico
En 1926 Edwin Hubble determinó que la técnica del desplazamiento al rojo Doppler que gran número de galaxias presentaban un desplazamiento al rojo independientemente de la dirección en la que se observase. Presentando en un diagrama velocidad contra distancia (ver diagrama del post), aparece una correlación entre desplazamiento al rojo y distancia. La conclusión de semejante descubrimiento fue que el Universo se está expandiendo. El gradiente del gráfico es la llamada constante de Hubble, H(0). Originalmente el valor de H(0) fue 500 Kms/s.Mpc: estimaciones modernas calculan que el valor varía de 60 a 75 Kms/s.Mpc.
La explicación a este fenómeno es que un fotón es afectado por la expansión del espacio, alargando la longitud de onda, de modo que el fotón progresivamente presenta longitudes de onda más rojas. Hay que destacar que el desplazamiento al rojo Doppler es causado por el movimiento relativo de los cuerpos a través del espacio, mientras que el cosmológico es el resultado de la expansión cosmológica. Por tanto, la velocidad de recesión es solo una velocidad aparente. Se establece que:
      v = H(0) D      (Válida para distancias pequeñas)
      z = H(0) D / c       (Válida para distancias hasta 1000 Mpc)
donde v es la velocidad de recesión, z es el desplazamiento y D la distancia en Mpc. Estas medidas son sensibles a la incertidumbre del valor de H(0) y a las llamadas velocidades peculariares (El desplazamiento al rojo Doppler propio de un objeto debido a sus propios movimientos independientemente de la expansión del espacio)
Desplazamiento al rojo gravitacional
Los campos gravitatorios intentos (p.e. cerca de un agujero negro) pueden producir desplazamiento al rojo, pero no suele importante a efectos de determinación de distancias.
Se puede encontrar un fabuloso artículo sobre ondas gravitacionales en el blog Astrofísica y Física de Verónica Casanova.
No es la primera vez que recomendamos La Fábrica de la Ciencia en Astrofísica y Física. Además, el programa que comparto hoy es de gran actualidad: Ondas Gravitatorias, con la profesora Alicia Sintes de LIGO-UIB.

¡Feliz escucha!

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

La Teoría de la Relatividad General de Einstein, publicada por primera vez hace un siglo, fue descrita por el físico Max Born como “la mayor hazaña del pensamiento humano sobre la Naturaleza”. La rueda de prensa ofrecida hoy por el LIGO nos ha presentado dos grandes avances científicos que involucran importantes predicciones de la teoría de Einstein: la primera detección directa de ondas gravitatorias y la primera observación de la colisión y fusión de dos agujeros negros.

Este acontecimiento catastrófico que ha producido la señal de ondas de gravedad GW150914, tuvo lugar en una galaxia distante situada a más de mil millones de años luz de distancia de la Tierra. Se observó el pasado 14 de septiembre de 2015 mediante los dos detectores de ondas gravitatorias del LIGO. Los científicos estiman que la potencia del pico radiado de ondas gravitatorias durante los momentos finales de la fusión de los agujeros negros era diez veces superior a la potencia de la luz combinada de todas las estrellas y galaxias del Universo observable. Este notable descubrimiento marca el comienzo de una nueva era en la astronomía: las ondas de gravedad nos abren una nueva ventana al Universo.En este artículo hablaremos de la noticia presentada por el LIGO y publicada tras la rueda de prensa en la que han anunciado el descubrimiento.

Introducción y antecedentes.

Las ondas gravitatorias son ondas en el espacio-tiempo producidas por algunos de los eventos más violentos del cosmos, como lo son las colisiones y fusiones de estrellas masivas compactas. Su existencia fue predicha por Einstein en 1916, cuando demostró que la aceleración de objetos masivos “sacudiría” el espacio-tiempo generando ondas que viajan a la velocidad de la luz a través del Universo, y llevando con ellas información sobre su origen catastrófico, así como pistas muy valiosas de la naturaleza de la propia gravedad.

Durante las últimas décadas, los astrónomos habían acumulado fuertes evidencias que apoyaban la existencia de las ondas gravitatorias, principalmente, mediante el estudio de su efecto sobre los movimientos de las estrellas binarias de nuestra galaxia. Los resultados de estos estudios avalaban la teoría de Einstein revelando órbitas en contracción debido a la emisión de energía a través de las ondas de gravedad. Sin embargo, la detección directa de las ondas gravitatorias, a medida que alcanzan la Tierra, han sido muy esperadas por toda la comunidad científica ya que este avance puede ofrecer nuevas evidencias de la Teoría de la Relatividad General y abrirnos una nueva forma de ver el Universo.
 En el mismo año en el que Einstein predijo las ondas de gravedad, el físico Karl Schwarzschild demostró que el trabajo de Albert permitía la existencia de agujeros negros: objetos extraños que son tan densos y tan compactos que ni siquiera la luz puede escapar de su campo gravitatorio. A pesar de que, por definición, no podemos “ver” directamente la luz de un agujero negro, los astrónomos han encontrado innumerables evidencias de su existencia debido a las perturbaciones que generan en su entorno próximo. Por ejemplo, se cree que la mayoría de las galaxias del Universo, incluida la Vía Láctea, contienen un agujero negro súper masivo en su centro, con una masa de millones e incluso miles de millones de veces la del Sol. También hay evidencias de la existencia de agujeros negros con masas mucho más pequeñas, que van desde unas pocas a unas docenas de veces la masa solar. Se cree que estos son los restos de estrellas muertas que han colapsado debido a que han explotado en un evento conocido como supernova.
Junto a este sustancia progreso de la observación indirecta de los agujeros negros, se han producido importantes avances en la comprensión teórica de los objetos extraños como los agujeros negros binarios. Los modelos informáticos han permitido construir la fusión de estos dos objetos así como su emisión de ondas gravitatorias en el proceso.

Figura 1: onda gravitatoria detectada por LIGO. Crédito: LIGO

Los detectores LIGO

LIGO es el mayor observatorio de ondas gravitatorias del mundo y uno de los experimentos de física más sofisticados que se han realizado. Se compone de dos interferómetros láser gigantes situados a miles de kilómetros de distancia, uno en Livingston, Louisiana y otro en Hanford, Washington. LIGO emplea las propiedades físicas de la luz y del espacio en sí mismo para detectar las ondas de gravedad, un concepto presentado por primera vez en la década de 1960. Un conjunto de interferómetros iniciales fue completado en la década del 2000, incluyendo a TAMA300 en Japón, GEO600 en Alemania, LIGO en los Estados Unidos y Virgo en Italia. Las combinaciones de estos detectores permitieron la realización de observaciones conjuntas entre 2002 y 2011, pero no detectaron ninguna fuente de ondas gravitatorias. Después de someterse a mejoras importantes, en el 2015 los detectores de LIGO permitieron observaciones más avanzadas.

Un interferómetro como LIGO consta de dos “brazos” (cada uno de 4 km de largo) en ángulos rectos entre sí, a lo largo de la cual brilla un haz de láser y es reflejado por los espejos (suspendidos como masas de prueba) en cada extremo. Cuando una onda gravitatoria pasa, provoca que los brazos del interferómetro se alarguen y contraigan tomando diferentes longitudes, lo que provoca que los rayos láser tarden diferentes tiempos en recorrer los brazos, lo que significa que los haces ya no están en fase produciendo por lo tanto, un patrón de interferencias. Por ello, llamamos interferómetros a los detectores de LIGO.

La diferencia entre las dos longitudes de los brazos es proporcional a las fuerza de la onda gravitatoria que pasa. Una onda de gravedad típica que se puede detectar posee aproximadamente 1 / 10.000 de la anchura de un protón. LIGO es tan sensible que puede llegar a medir estas cantidades tan diminutas.

Figura 2. Crédito: LIGO

La figura 2 muestra un diagrama simplificado de un detector avanzado LIGO.

Para detectar con éxito un evento de ondas gravitatorias como GW150914, los detectores LIGO necesitan combinar su asombrosa sensibilidad  junto a la capacidad de aislar señales reales o fuentes de ruido como las pequeñas perturbaciones debidas a fenómenos ambientales. Esta es el motivo principal por el que hay dos detectores LIGO Avanzados, ya que nos permiten distinguir las ondas gravitatorias de los efectos instrumentales o ambientales locales: solamente una señal de onda gravitatoria verdadera aparecería en ambos detectores, aunque separados por unas pocas milésimas de segundo, teniendo en cuenta el tiempo que tarda la luz (o una onda gravitatoria) en viajar entre los dos detectores.

El diagrama b de la figura 2 muestra cómo el ruido de los instrumentos en los detectores LIGO dependen de la frecuencia. Podemos ver que el ruido del instrumento es más bajo en el “punto dulce”, en torno a unos pocos cientos de herzios, pero aumenta bruscamente tanto en las frecuencias bajas como en las altas. También hay un número de picos estrechos en el que el ruido del instrumento es particularmente grande, por ejemplo debido a la vibración de las fibras que suspenden los espejos y las masas de prueba en cada interferómetro.

Llegar a la mayor sensibilidad de LIGO Avanzado requiere la mejora de casi todos los aspectos de diseño del LIGO original. Estas mejoras incluyen:

-Aumento significativo de la potencia del láser, para reducir la fuente principal de ruido a altas frecuencias.

-Rediseño de las cavidades para contener mejor la distribución espacial de la luz láser.-Uso de grandes masas de prueba utilizando fibras de sílice fundidas, para reducir su ruido térmico

 -La suspensión de las masa de prueba con un péndulo de cuatro etapas para mejorar el aislamiento sísmico.
 -Uso de una nueva estrategia para reducir el impacto de los movimientos terrestres.
El funcionamiento de una red de dos o más detectores también nos permite “triangular” la dirección en el cielo de la que llega una onda gravitatoria, mediante el estudio de la diferencia de tiempo de llegada a cada detector. Por ello, este año el detector Virgo, el Italia, se unirá a la red global. Además se planean otros interferómetros para el futuro.
Nuestras observaciones de LIGO y lo que significan.
El 14 de septiembre de 2015 a las 09:50:45 GMT, los observatorios de Hanford y Livingston identificaron la señal GW150914. Se empleó el método de búsqueda conocido como de baja latencia que está diseñado para analizar los datos del detector muy rápidamente, en busca de las evidencias de un patrón en forma de ondas gravitatorias, pero sin modelar los detalles precisos de su forma. Estas búsquedas rápidas reportaron el evento candidato dentro de sólo los tres primeros minutos de detección. Los datos de las ondas gravitacionales obtenidos por los interferómetros de LIGO se compararon con un extenso banco de formas de ondas predichos teóricamente – un proceso conocido como el filtrado adaptado- con el objetivo de encontrar la forma de la onda que más se ajustaba a los datos.

Figura 3.Crédito: LIGO

La figura 3 presenta los principales resultados de estos análisis detallados, los cuales apuntan a que GW150914 fue producido por la fusión de dos agujeros negros. La parte media de la figura muestra la reconstrucción de la señal de ondas gravitatorias tal y como se ven por el detector de Hanford. Particularmente, hay que tener en cuenta, que el patrón rojo calculado teóricamente para la coalescencia de dos agujeros negros, coincide con el patrón gris detectado.

En la parte superior de la figura se muestran los horizontes de sucesos de los dos agujeros negros aproximándose y cómo se unen entre sí, produciéndose una gran oscilación antes de asentarse. La comparación de los datos de deformación con las predicciones teóricas nos permite comprobar si la relatividad general es capaz de describir completamente el evento. Se pasa esta prueba con nota: todas nuestras observaciones son consistentes con las predicciones de la relatividad general.

También podemos utilizar los datos para estimar las características físicas específicas del sistema que produjo GW150914, incluyendo las masas de sus dos agujeros negros antes de la fusión, la masa del agujero negro tras la fusión, y la distancia del evento.

Nuestros resultados indican que GW150914 fue producido por la fusión de  dos agujeros negros con masas de aproximadamente 36 y 29 veces la masa del Sol, respectivamente, y que el agujero negro, tras la fusión, tenía una masa de alrededor de 62 veces la masa del Sol. Consecuentemente, se deduce que el agujero negro está girando (los agujeros negros en rotación se predijeron teóricamente por primera en 1963 por el matemático Roy Kerr). Finalmente, los resultados indican que GW150914 se produjo a una distancia de más de mil millones de años de luz. Por lo que los detectores LIGO han observado un acontecimiento verdaderamente notable que sucedió hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana.

Si comparamos las masas de los agujeros negros pre y post-fusión, vemos que la coalescencia convierte aproximadamente tres veces la masa del Sol en energía de ondas gravitacionales, la mayor parte emitida en una fracción de un segundo. De hecho, el poder de las ondas gravitatorias radiadas por GW150914 fue de más de diez veces mayor que la luminosidad combinada (es decir, la potencia de la luz) de todas las estrellas y galaxias en el universo observable.

¿Cómo sabemos que GW150914 fue una fusión agujero negro?

Las masas previas a la fusión estimadas de los dos componentes en GW150914 refuerzan la idea de que son agujeros negros, sobre todo cuando a este dato se le suma la enorme velocidad y pequeña separación de los componentes, tal y como se muestra en la parte inferior de la figura 3, donde la velocidad se muestra en fracciones de la velocidad de la luz. Del mismo modo, se muestra que su separación es aproximadamente unas pocas veces el tamaño característico de un agujero negro, conocido como radio de Schwarzschild.

Estos gráficos señalan que los dos componentes se encontraban a tan sólo unos cientos de kilómetros de distancia antes de que se fusionaran, es decir, cuando la frecuencia de las ondas gravitatorias era de alrededor de 150 Hz. Los agujero negros no son los únicos objetos que pueden fusionarse, pero basándose en los datos de las masas, una par de estrellas de neutrones no serían lo suficientemente masivas, emitiendo como consecuencia de su fusión, frecuencias inferiores a 150 Hz.¿Estamos seguros de que GW150914 fue un evento astrofísico real?

Los científicos han llevado a cabo una variedad de controles independientes y exhaustivos para verificar la detección de GW150914.En primer lugar, como ya hemos señalado, el retardo de tiempo entre las observaciones realizadas en cada detector LIGO fue consistente con el tiempo de recorrido de la luz entre los dos sitios. Además, como se ve en la figura 1, las señales de Hanford y Livingston mostraron un patrón similar, como era de esperar, dada la cercana alineación de los dos interferómetros, y fueron lo suficientemente fuertes como para “sobresalir” contra el ruido de fondo del entorno a la hora del evento. La comprensión de este ruido de fondo es una parte esencial del análisis y consiste en el seguimiento de una amplia gama de datos ambientales registrados en ambos sitios: movimientos de tierra, las variaciones de temperatura y las fluctuaciones de la red eléctrica, por nombrar sólo algunos. Al mismo tiempo, muchos canales de datos monitorean en tiempo real el estado de los interferómetros – por ejemplo, que los diversos rayos láser estén correctamente centrados. Si cualquiera de estos canales ambientales o instrumentales indicaran un problema, entonces serían descartados los datos del detector. Sin embargo, a pesar de los exhaustivos estudios, no se han encontrado este tipo de problemas en los datos del momento del evento.

La primera detección de ondas gravitatorias y la primera observación de un agujero negro binario en fusión son grandes logros. Pero sólo representan un nuevo y emocionante capítulo de la astronomía. Durante la próxima década las mejoras que se produzcan en los detectores de la red mundial nos ayudarán a estudiar el Universo como no se ha hecho antes. Esta red global mejorará significativamente nuestra capacidad para localizar las posiciones de las fuentes de ondas gravitatoriass en el cielo y estimar con mayor precisión sus propiedades físicas.Más información en el enlace.

 

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

 Desde hace semanas he leído rumores en la red sobre que se acercaba el anuncio que aseguraba el descubrimiento de la detección directa de ondas gravitatorias. La prudencia llamó a  mi mente, pero los acontecimientos se han ido sucediendo uno tras otro y ahora nos encontramos con que pasado mañana, científicos del LIGO van a dar una rueda de prensa. ¿Casualidad? ¿Qué nos quieren contar? ¿Se han descubierto realmente las ondas gravitatorias?
Lo único seguro es que todavía tenemos que esperar dos días para poder dar respuesta a las preguntas anteriores. 
Pero, ¿por qué es tan importante este descubrimiento?

Las ondas gravitacionales son ondulaciones en el espacio-tiempo predichas por la Teoría de la Relatividad General de Einstein. Nos dice que los objetos masivos, como los agujeros negros y las estrellas de neutrones, deforman el espacio-tiempo a su alrededor, y cuando dos de estos gigantes colisionan, emiten unas ondulaciones hacia el exterior que viajan a la velocidad de la luz. Hasta ahora, no se ha anunciado su observación directa. Pero su detección nos aportaría una nueva prueba  a favor de la Teoría de la Relatividad General.

Además de estas implicaciones en la Teoría de la Relatividad, las aplicaciones van más allá del marco teórico del gran trabajo de Einstein. Hace 100 años las observaciones astronómicas se realizaban sólo en la parte visible del espectro. En la actualidad sabemos que observando en diferentes longitudes de onda podemos obtener muchos más datos sobre los fenómenos cosmológicos. Por ejemplo, la observación en el infrarrojo nos está llevando a descubrir objetos fríos antes invisibles. y la observación en rayos X nos da pista sobre los fenómenos violentos del Universo. ¿Qué información podríamos conseguir si vemos el Universo a través de las ondas de gravedad? Una nueva ventana se abriría nuestro pies, porque una vez que la detección y su estudio sea posible, los científicos esperan poder utilizar las ondas gravitacionales para analizar algunos de los procesos más violentos del universo: la fusión de agujeros negros y/o estrellas de neutrones, o la región central de las explosiones de supernovas. Ahora mismo estamos ciegos ante estos fenémonos.
Además, podríamos profundizar mucho más en el estudio de los primeros instantes del Universo acercándonos bastante hasta el Big Bang. Lo más que podemos aproximarnos ahora al principio es a través del estudio del Fondo Cósmico de Microondas que nos permite estudiar el Universo cuando tenía 400.000 años de edad. Pero, ¿qué ocurrió antes? Actualmente no tenemos métodos para profundizar más en la historia del Cosmos, pero a través de las ondas gravitatorias podríamos hacerlo ya que la Teoría de la Relatividad General nos dice que pueden atravesar esta barrera proporcionándonos datos de los primeros instantes del Universo.
Espero daros buenas noticias el jueves.

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

LIGO Hanford Control Room. Crédito: Tobin Fricke/Philip Neustrom/en.wikipedia.org

Gran expectación ante la rueda de prensa anunciada para presentar los últimos resultados del Advanced LIGO (Livingston, Washington). Según los rumores, y en base a posibles señales de septiembre y diciembre, LIGO podría haber detectado ondas gravitacionales, como resultado de la colisión de dos agujeros negros, de 29 y 36 masas solares, creándose uno único de 62 masas solares. 
La rueda de prensa será mañana día 11 de febrero de 2016 a las 16:30 horas de España. En el siguiente enlace podrás encontrar información adicional: “THURSDAY: Scientists to provide update on the search for gravitational waves“. También puedes saber el motivo de la importancia de la ondas gravitacionales en el artículo “¿Por qué es tan importante el descubrimiento de las ondas gravitatorias?” de Astrofísica y Física.

GRAVITY descubre una nueva estrella doble en el cúmulo del Trapecio de Orión. Crédito: ESO

Mirar con detalle los agujeros negros es la principal misión del instrumento recién instalado GRAVITY en Very Large Telescope (Paranal, Chile, ESO). Durante sus primeras observaciones, GRAVITY ha combinado con éxito la luz de las estrellas de los cuatro telescopios auxiliares. Esto ha sido gracias al gran equipo de astrónomos e ingenieros Europeos, liderado por el Max Planck Institute for Extraterrestrial Physics (Garching, Alemania), que han diseñado y construido el instrumento. Durante estas pruebas iniciales, el instrumento ha demostrado su capacidad. Se trata del más potente instrumento interferométrico instalado hasta ahora en el VLT.
El instrumento GRAVITY combina la luz de múltiples telescopios para formar un telescopio virtual de más de 200 metros de diámetro, usando una técnica denominada interferometría. Esta técnica permite a los astrónomos detectar detalles más finos en los objetos celestes de los detectables con un telescopio individual.

Desde el verano de 2015, un equipo internacional de astrónomos e ingenieros liderados por Frank Eisenhauer (MPE, Garching, Alemania) ha estado instalando el instrumento en túneles especialmente adaptados debajo del Very Large Telescope. Esta es la primera etapa. Ahora ha sido alcanzado un importante hito: por primera vez, el instrumento ha combinado con éxito luz de las estrellas de los cuatros telescopios auxiliares del VLT.
Según Frank Eisenhauer, “Durante esta primera luz, y por primera en el a historia de la interferometría óptica de base larga, GRAVITY ha podido hacer exposiciones de varios minutos, cientos de veces más largas que lo previamente posible. GRAVITY permitirá la interferometría óptica de objetos mucho más débiles, y aumentará la sensibilidad y precisión de resolución angular a nuevos límites, más allá de lo que actualmente es posible”.
Como parte de las primeras observaciones el equipo ha observado con detalle las jóvenes y brillantes estrellas conocidas como cúmulo del Trapecio, situado en el corazón de la región de formación estelar de Orión. Los primeros datos han permitido realizar un pequeño descubrimiento: uno de los componentes del cúmulo resultó ser una estrella doble.
La clave de este éxito fue el lograr estabilizar el telescopio virtual el suficiente tiempo, usando la luz de una estrella de referencia. Lo que es más, los astrónomos también han logrado estabilizar la luz de los cuatro telescopios simultáneamente -algo no logrado anteriormente-.
GRAVITY puede medir las posiciones de objetos astronómicos en escalas menores y puede también espectroscopia interferométrica. Si hubiese construcciones en la Luna, GRAVITY sería capaz de observarlas. Su extremadamente alta resolución tiene muchas aplicaciones, pero el principal objetivo en el futuro será estudiar los entornos existentes alrededor de los agujeros negros.
En particular, GRAVITY sondeará qué ocurre en los campos gravitatorio extremadamente fuertes cercanos al horizonte de sucesos del agujero negro supermasivo existente en el centro de la Vía Láctea -lo que explica la elección del nombre del instrumento-. Esta es la región donde el comportamiento está dominado por la teoría general de la relatividad de Einstein. En suma, se comprenderá detalles sobre la acreción de materia y los chorros -procesos que ocurren alrededor tanto de estrellas que están naciendo como en agujeros negros-. También será una excelente forma de analizar los movimientos de estrellas binarias, exoplanetas y discos alrededor de estrella jóvenes, y captura de imágenes de las superficies estelares.
GRAVITY ha sido testeado con los cuatro telescopios auxiliares de 1,8 metros. Se espera realizar las primeras observaciones usando GRAVITY con los cuatro telescopios de 8 metros a finales de 2016. 
Fuente de la noticia: “First Light For Future Black Hole Probe” de ESO.

Crédito: Wikipedia/Julian Williams

La presentación de los últimos resultados de los experimentos ATLAS y CMS del LHC ha sorprendido a la comunidad científica. Se ha detectado un exceso en el canal de desintegración del difotón (del que salen dos fotones), lo que podría ser consecuencia de dos cosas: o bien una simple fluctuación estadística, o una nueva partícula. Rápidamente se han disparado las alertas antes la posible detección de la partícula teorizada y que recibe el nombre de gravitón, responsable de la interacción gravitatoria.
Sin embargo, de momento es pronto para cualquier tipo de confirmación, tal y como indicaron los responsables de los experimentos. En caso de ser una nueva partícula, habrá que determinar una propiedad cuántica denominada espín. En caso de tener un valor 0, la partícula podría ser similar al ya descubierto bosón de Higgs o un pión neutro. Si su valor es 2, es entonces cuando podría ser una partícula de propiedades similares al gravitón.

Los resultados corresponden al segundo ciclo de funcionamiento del LHC, durante el cual se lograron colisiones de protones a 13 TeV. En el ciclo anterior, este valor era de 8 TeV.
Se puede ampliar información en “ATLAS and CMS present their 2015 LHC results” del CERN.