Crédito: NASA/JPL-Caltech/M

Un sorprendente descubrimiento: la estrella Delta Cephei, prototipo de las estrellas variables Cefeidas, tiene una compañera. Así lo han anunciado investigadores de la Universidad de Ginebra (Suiza), de la Universidad John Hopkins y de la Agencia Espacial Europea (ESA). La nueva compañera descubierta es una estrella relativamente pequeña. Tiene diez veces menos masa que Delta Cephei, aunque hay que recordar que esta estrella es gigante, con un radio cercano a 43 veces el del Sol.
Para el descubrimiento se ha realizado usando espectroscopía Doppler, con el espectrógrafo Hermes, del telescopio Mercator, en La Palma. Los investigadores realizarán nuevas observaciones tanto desde La Palma como con Gaia (ESA) con el fin de calcular con mayor precisión la órbita del sistema binario, aunque se cree que posiblemente sea muy cerrada, llegando incluso a existir interacción entre ambos componentes.

La región en el diagrama HR identificada como la banda de inestabilidad está poblada de estrellas cuyas luminosidades varían en el tiempo, denominadas estrellas variables. Las más importantes a efectos cosmológicos son las llamadas variables Cefeidas. La primera de su clase fue Delta Cephei, identificada en 1784 por John Goodricke.
Gracias a Henrietta Leavitt sabemos una relación notable entre periodo de variación y luminosidad. Su luminosidad cambian con el tiempo de modo característico: son pulsantes y su capa exterior se expande y contrae, siendo la amplitud y periodo del pulso muy estable. Cuando la distancia a este tipo de objetos es medida, muestra que su luminosidad media durante el ciclo se correlaciona extremadamente bien con el periodo de oscilación. Así, dado un periodo de oscilación, se puede estimar la máxima luminosidad de la estrella. Las Cefeidas son pues, además de unas importantes standard candles por esta peculiaridad, también por ser muy numerosas (más de 2000 conocidas), brillantes y características (fácilmente identificables con respecto a otros tipos de estrellas variables existentes). 
Sus principales características son:
– Magnitud absoluta entre -2 y -6 con un ascenso rápido seguido de una caída de brillo lenta.
– Durante el ciclo su magnitud absoluta varía aproximadamente 1 magnitud.
– El periodo va de 1 a 50 días, siendo la mayoría sobre los 5 días.
– Tienden a ser azules
Gracias al conocimiento de estas estrellas variables podemos medir distancias dentro de la Galaxia. No obstante, todos los métodos que usan la medición de magnitudes aparentes son muy sensibles al fenómeno conocido como extinción. La extinción está causada por polvo interestelar que se encuentra entre el observador y el objeto observado, y es especialmente problemático cuando observamos en el plano de nuestra Galaxia. La luz al pasar la nube de polvo es parcialmente absorvida y parcialmente desviada, causando un reducción del flujo luminoso medido, y como consecuencia, una sobre-estimación de la distancia. Este fenómeno también muestra dependencia con la longitud de onda de la luz, siendo mayor la fracción de luz azul afectada que de luz roja. De este modo un objeto considerado como standard candle (las variables Cefeidas son el primer objeto estelar conocido que se se puede catalogar como standard candle) puede ser usado como tal únicamente si en la línea de observación la extinción es insignificante.
El descubrimiento será publicado en The Astrophysical Journal. Se puede ampliar información en los artículos “Estrellas variables cefeidas” de Astrofísica y Física, “Delta Cephei’s hidden companion” de Phys.org.

A pocas horas del final de este año 2014, creo que es bueno mirar atrás, y recordar que noticias y eventos han sido los más destacadas. Ha sido un año emocionante astronómicamente hablando. También ha sido apasionante para Vega 0.0, pues durante este año hemos logrado cosas tan importantes como llegar a 1.000.000 de visitas o protagonizar junto a Astrofísica y Física la sección #Astronomiza2.0 de la revista AstronomíA Para ello, os he preparado una colección de 12 posts, uno por cada mes, que he considerado como más destacados. Evidentemente es una elección personal, pero espero que os guste.
Enero
El año arrancaba con el descubrimiento de una importante supernova. SN2014J se encontraba en la destacada y cercana galaxia M82, y llegó a ser fácilmente observable con pequeños telescopios.
Sin embargo es obligado mencionar también el fallecimiento del gran astrónomo amateur John L. Dobson.
Febrero
La misión europea Gaia comenzaba a operar. Las primeras imágenes llegaban al centro de control.
Marzo
Este mes una noticia rompía por completo los esquema preestablecidos con respecto a la formación de anillos alrededor de cuerpos. Se anunciaba el descubrimiento de un sistema de anillos alrededor del asteroide Centauro Chariklo, el cual tan sólo tiene 250 kilómetros de diámetro.
Abril
A mediados de mes, los habitantes del continente americano fueron testigos de uno de los eclipses totales de Luna más hermosos en muchos años. Millones de personas salieron a la calle a ver una luna bañada de tonos rojizos.
Mayo
Una buena noticia en época de recortes. Tras muchos meses de preocupación ante la posibilidad de quedar fuera del proyecto para la construcción del supertelescopio E-ELT en Chile por parte del ESO, el Gobierno de España aprobaba un presupuesto de 38 millones de euros para el mismo.
Junio
En este mes se descubrió que alrededor de la estrella Kepler-10 orbitaba una megatierra, cuyo tamaño es 2,3 veces el terrestre y 17 veces su masa.
Julio
Rosetta estaban llegando a su destino, el cometa 67P, Chury. Las primeras imágenes nos dejaban a todos con la boca abierta: 67P podría ser un cuerpo doble.
Agosto
Cerrabamos el mes con una sorprendente noticia, la posibilidad de existencia de nubes de vapor de agua en una estrella enana marrón conocida como WISE J0855-0714.
Septiembre
Investigadores norteamericanos nos presentaban a Laniakea, nuestro lugar en el universo. Laniakea es un supercúmulo de 100.000 galaxias entre las que se incluye la nuestra.
Octubre
Los cometas siguen siendo protagonistas. Octubre nos hizo vibrar con la aproximación del cometa Siding Spring al planeta rojo. Tanto la NASA como la ESA tuvieron que hacer maniobras orbitales en sus orbitadores ante el acercamiento del cometa.
Noviembre

Sin duda alguna el protagonista del mes fue Philae, el pequeño módulo que descendió desde Rosetta hasta la superficie del cometa 67P. A pesar de lo accidentado del “acometizaje” logró recoger datos de incalculable valor. Es por ello que personalmente no solo la considero la noticia más destacada del mes, también del año. Lo vivimos con pasión y emoción.
Evidentemente Philae fue el protagonista para el gran público. Pero sería injusto no hablar de la espectacular imagen realizada con ALMA del disco protoplanetario existente alrededor de la estrella HL Tauri
Diciembre
En el mes de diciembre, la NASA lograba poner en órbita el vehículo espacial Orion. El próximo lanzamiento esta previsto para dentro de cuatro años.
Destellos desde Vega: Orion supera con éxito su lanzamiento
No quiero finalizar este post sin antes agradecer todas vuestras visitas y desearos un buen comienzo de año 2015. Gracias por acompañarnos un año más. También quiero agradecer a Verónica Casanova, por toda la ayuda que ha prestado a Vega 0.0 desde que arrancó en Septiembre de 2010, y sin la cual este blog, no existiría.
¡Nos leemos el año que viene!

[Fuente del enlace: Phys.org]

Crédito: Iván Ramirez/Tim Jones/McDonald Observatory/Phys.org

Un equipo de investigadores, liderados por el astrónomo Iván Ramírez de la Universidad de Texas en Austin, ha identificado al primer “hermano” del sol -una estrella que casi seguramente nació de la misma nube de gas y polvo como la nuestra-. Los métodos de Ramírez ayudarán a los astrónomos a encontrar a otros hermanos solares, que podrían llevar a un mejor entendimiento de cómo y dónde nuestro sol se formó, y como nuestro Sistema Solar se hizo apto para la vida. El trabajo será publicado el 1 de junio en el Astrophysical Journal.
Tal y como dijo Ramírez “Queremos saber donde nacimos. Si podemos entender en que parte de la galaxia se formó el sol, podemos comprender las condiciones en el Sistema Solar temprano. Esto podría ayudarnos a entender por qué estamos aquí“.
Además, también dijo que hay una posibilidad “pequeña, pero no nula, de que estas estrellas hermanas del Sol podrían tener planetas habitables. En sus días más tempranos dentro de su cúmulo donde nacieron las colisiones podrían haber fragmentado mundos, y estos fragmentos podrían haber viajado entre sistemas solares, y quizás hasta pueden haber sido responsables de traer la vida primitiva a la Tierra. Entonces podría ser posible que los hermanos del Sol sean candidatos claves en la búsqueda para la vida extraterrestre“.

El hermano solar encontrado por el equipo se denomina como HD 162826, una estrella un 15 por ciento más masivo que el sol, localizado a 110 años luz de distancia en la constelación de Hércules. La estrella no es visible a simple vista, pero es fácilmente observable con unos sencillos prismáticos, no lejos de la brillante estrella Vega.
El equipo identificó a HD 162826 como el hermano de nuestro sol de entre un grupo de 30 candidatos posibles elegidos por varios grupos de todo el mundo y que estaban buscando posibles hermanos solares. El equipo de Ramírez estudió 23 de estas estrellas a fondo con el telescopio Harlan J. Smith del Observatorio McDonald, y las estrellas restantes (visibles sólo del hemisferio austral) con Clay Magellan Telescope en Observatorio de Las Campanas en Chile. Todas estas observaciones usaron la espectroscopia de alta resolución para conseguir una mayor información de la composición química de las estrellas.
Según Ramírez “Pero varios factores son necesarios para realmente considerar a una estrella como un hermano solar“. Además del análisis químico, su equipo también incluyó la información sobre las órbitas de las estrellas -buscando sus caminos alrededor del centro de la Vía Láctea-. Al considerar tanto la química estelar como las órbitas estrechó el número de candidatos a HD 162826.
Nadie sabe si esta estrella posee planetas con vida. Pero según Ramírez por “una coincidencia afortunada, el equipo de búsqueda de planetas del Observatorio McDonald ha estado observando HD 162826 durante más de 15 años“. Los estudios realizados por Michael Endl Guillermo Cochran -Universidad de Texas-, juntos con los cálculos de Rob Wittenmyer -Universidad de Nueva Gales del Sur-, han excluido cualquier planeta masivo con órbita cercana a la estrella (un supuesto júpiter caliente), e indican que es improbable que las órbitas de un análogo de Júpiter sean cercanas a la estrella. Los estudios no excluyen la presencia de planetas más pequeños tipo terrestre.
El encuentro de un único hermano solar es intrigante, pero Ramírez indica que el proyecto tiene un objetivo más grande: crear el camino para identificar a hermanos solares, en previsión para la gran cantidad de datos que se esperan en breve de misiones como Gaia, la misión de Agencia Espacial Europea para crear el mapa 3-D más grande y más exacto de la Vía Láctea.
Ramírez afirmo que “Los datos que pronto tendremos de Gaia no van a estar limitados a la vecindad solar. El número las estrellas que podemos estudiar aumentará en un factor de 10.000“, señalando que Gaia proporcionará distancias exactas y movimientos propios para mil millones de estrellas, permitiendo a los astrónomos buscar a nuevos hermanos solares. 
Afirma que el proyecto de su equipo acelerará el proceso de reducción del número de potenciales hermanos solares.
Ramírez comento que “No invierta mucho tiempo en el análisis detallado de cada estrella. Usted puede concentrarse en ciertos elementos químicos clave que serán muy útiles“. Estos elementos son los que varían enormemente entre estrellas, que de otra manera tendrían composiciones químicas muy similares. Estos elementos químicos sumamente variables son en gran parte dependientes de la región en la galaxia donde la estrella se formó. El equipo de Ramírez ha identificado el bario y el itrio como particularmente útiles.
Cuando más hermanos solares sean identificados, los astrónomos estarán un paso más cerca de saber donde y como se formó el sol. Para alcanzar dicho objetivo, los especialistas en dinámica harán modelos hacia atrás en el tiempo para controlar las posibles órbitas de todos los hermanos solares conocidos y encontrar donde se cruzan: su lugar de nacimiento.
[Fuente del enlace: Phys.org]

La imagen que encabeza la noticia fue tomada usando el telescopio VLT (ESO. Chile) el pasado 23 de Enero, y en ella se puede ver a Gaia -marcada con un círculo rojo-. La misión Gaia de la ESA fue lanzada el pasado 19 de Diciembre desde la Guyana Francesa y se encuentra en el punto de Lagrange L2, a 1.500.000 kilómetros de la Tierra. Desde dicha posición y durante 5 años cartografiará 1.000 millones de estrellas con gran presión -equivalente al diámetro de una moneda de euro situada en la superficie lunar y observada desde la Tierra-.
Sin embargo, para lograr dicha precisión, es necesario conocer con gran precisión la órbita del instrumento. Para ello una red de telescopios lo observan a diario y permiten determinar con una precisión de 150 metros para su posición y de 2,5 milímetros por segundo para su desplazamiento -velocidad-. Se puede ampliar información en el artículo “¿Dónde está Gaia?” de la ESA. Crédito de la imagen: VLT/ESO.

[Fuente de la noticia: ESA]

La misión de la ESA para estudiar mil millones de estrellas, Gaia, ya puede ver con claridad. Esta imagen de calibración nos muestra un denso cúmulo de estrellas en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea.
 
Cuando Gaia comience sus observaciones rutinarias generará una gran cantidad de datos. Para trabajar con eficacia, sólo enviará a Tierra pequeños ‘recortes’ centrados en cada una de las estrellas que figuran entre sus objetivos. 
 
Esta imagen de calibración fue tomada durante las actividades de puesta en servicio de la misión para ‘afinar’ el comportamiento de los instrumentos. Es una de las primeras imágenes propiamente dichas tomada por Gaia, pero irónicamente también será una de las últimas. 
 
Gaia se lanzó el pasado día 19 de diciembre de 2013 y actualmente se encuentra en órbita alrededor de un punto virtual conocido como L2, situado a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra. 

El objetivo principal de Gaia es confeccionar el mapa más preciso de la Vía Láctea, midiendo con precisión la posición y el desplazamiento de un 1% de su población de estrellas, que se estima en unos 100 mil millones. Sus resultados nos ayudarán a comprender mejor el origen y la evolución de nuestra Galaxia. 
 
Gaia escaneará el firmamento de forma repetitiva, observando cada una de estas mil millones de estrellas una media de 70 veces a lo largo de los cinco años que durará su misión. Además de determinar su posición y desplazamiento, Gaia también estudiará las propiedades físicas fundamentales de cada estrella, como su brillo, temperatura o composición química.
 
Para ello el satélite rota lentamente sobre sí mismo, barriendo el firmamento con sus dos telescopios que focalizan sus haces independientes sobre una única cámara digital – la más grande jamás lanzada al espacio, con casi mil millones de píxeles. 
 
Pero primero hay que alinear y enfocar los telescopios, y calibrar con precisión todos sus instrumentos, una delicada tarea que llevará varios meses. Cuando haya concluido, Gaia podrá empezar su fase operativa, que durará cinco años. 
 
Como parte de este proceso, el equipo de Gaia está utilizando un modo de pruebas para descargar secciones de datos de la cámara, entre las que se incluye esta imagen de NGC1818, un joven cúmulo de estrellas en la Gran Nube de Magallanes. Esta imagen cubre menos de un 1% del campo visual de los instrumentos de Gaia. 
 
El trabajo avanza a buen ritmo, pero todavía queda mucho por delante para comprender en profundidad el comportamiento y las prestaciones de todos los instrumentos del satélite. 
 
Si bien Gaia ya habrá observado todas sus estrellas objetivo durante los primeros seis meses de operaciones, necesita volver a estudiarlas repetidas veces a lo largo de cinco años para poder detectar sus minúsculos desplazamientos, lo que permitirá a los astrónomos derivar la posición y el movimiento tridimensional de cada estrella. 
 
Por este motivo, el catálogo final de Gaia no estará disponible hasta tres años después del fin de las operaciones de la misión, aunque se realizarán publicaciones intermedias. No obstante, si Gaia detecta algún objeto que cambie con rapidez, como una supernova, emitirá una alerta en cuestión de horas.
 
Al final de su misión, el archivo de datos de Gaia superará el millón de gigabytes, el equivalente a unos 200.000 DVD. El Consorcio de Procesamiento y Análisis de los Datos de Gaia, compuesto por más de 400 personas de distintos centros de investigación de toda Europa, será el responsable de preparar esta colosal mina de datos para la comunidad científica.

[Fuente de la noticia: ESA]

Tal y como comentamos en el artículo “La misión Gaia despega para retratar mil millones de estrellas en nuestra galaxia“, el pasado día 19 arrancó la misión Gaia de la ESA (European Space Agency). La misión Gaia tiene por objetivo estudiar 1.000.000.000 estrellas (¡sí! has leído bien, mil millones de estrellas) mediante la técnica del paralaje, realizando sucesivos pases en los cuales fotografiará las estrellas (cada estrella unas 70 veces).
Fue lanzada en un lanzador Soyuz el pasado día 19 de Diciembre desde el Centro de Lanzamiento de Kourou en la Guayana Francesa. Situada en el punto de Lagrange L2, a 1,5 millones de kilómetros, rotará con sus dos telescopios, fotografiando el firmamento con unas de las cámaras de mayor resolución jamás construidas.
Como resultado de su trabajo de 5 años, midiendo las posiciones y movimientos de las estrellas, se levantará un mapa en 3 dimensiones de la Vía Láctea, además de obtener propiedades como temperatura, luminosidad y propiedades químicas de las mismas. Sin duda alguna, nuestra compresión de nuestra galaxia cambiará radicalmente. Y esto, es únicamente el 1%.

Y por si todo esto parece poco, además está previsto que sea capaz de registrar supernovas, asteroides, avanzar en la comprensión de la materia oscura. Dentro de este proyecto participan investigadores de la UNED. En concreto se puede visitar el siguiente artículo: “DivulgaUNED: “Observar mil millones de estrellas implica un cambio en la forma de hacer astronomía”“.
Ahora, aquí os mostramos un vídeo donde podéis conocer en mayor profundidad la misión.
El telescopio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA) se ha lanzado este jueves desde Kourou, en la Guayana Francesa. Su objetivo es confeccionar un mapa tridimensional de gran parte de la Vía Láctea para buscar pistas sobre su origen y evolución. El proyecto cuenta con una importante participación de la ciencia y la industria aeroespacial española.

Puntual y sin contratiempos, el satélite Gaia ha sido lanzado hoy a las 10:12h (hora peninsular española) a bordo del lanzador Soyuz-Fregat desde el Puerto Espacial Europeo, en la Guayana Francesa.

El satélite, desarrollado por la Agencia Espacial Europea (ESA), llegará a su destino a 1,5 millones de kilómetros de distancia dentro de un mes, aunque en el trayecto “encenderá sus instrumentos y empezaremos a recibir datos sobre mediciones de ángulos”, explica José Hernández, Ingeniero de Operaciones y Calibración de Gaia de la ESA.

La misión principal de Gaia es confeccionar un mapa dinámico tridimensional de nuestra galaxia. Realizará un censo de mil millones de estrellas con una precisión de 20 microsegundos de arco, lo que equivale a poder observar desde la Tierra el pulgar o la pupila de una persona en la Luna.

Durante cinco años Gaia realizará unas 70 observaciones de cada estrella, registrando su posición, brillo y temperatura de color.  El catálogo de los mil millones de estrellas apenas representa el 1% de las que se supone existen en la Vía Láctea, pero aún así es un salto cuantitativo y cualitativo enorme respecto al censo anterior: las 118.218 que retrató en los años 90 el satélite Hipparcos, el antecesor de Gaia.

Gaia dispone de dos telescopios con capacidad estereoscópica que apuntan a dos extremos de universo pero que trabajan como si fueran uno. El satélite hará cuatro rotaciones completas al día para cubrir una esfera celeste.

Cada telescopio está formado por 10 espejos de varios tamaños y formas situados alrededor de una estructura de 3,5 metros de ancho. La luz de cada estrella se redirige de un espejo a otro hasta llegar a los detectores del instrumento principal. Investigadores de las universidades de Santiago de Compostela y A Coruña han diseñado un modelo a escala para mostrarlo.

Una resolución de 1.000 millones de píxeles

Los dos telescopios enfocan la luz a un mismo plano focal formado por un mosaico de 106 CCD. Cada uno de estos CCD es del tamaño de una tarjeta de crédito pero más finos que un cabello y, en conjunto, suman una resolución de 1.000 millones de píxeles. Se trata del mayor plano focal enviado al espacio.

La construcción del satélite, de unos dos mil kilogramos de masa, ha durado más de siete años y ha requerido un consorcio de 50 empresas, de las que nueve han sido españolas.

“España es el país con un mayor porcentaje de retorno industrial en GAIA: las empresas han logrado un 11,5% de los contratos, frente al 8,35% de contribución”,  ha destacado Jorge Lomba, jefe del Departamento de Programas Aeroespaciales Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) durante un acto informativo celebrado esta semana en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) de la ESA en Villanueva de la Cañada, Madrid.

El valor de la aportación española también es cualitativo: algunos de los elementos críticos de Gaia, como el enorme parasol de 10 metros de diámetro que evita que el satélite se caliente por el sol, son de fabricación española.

En concreto, las empresas españolas con participación en Gaia son –en orden alfabético– Alter (programa completo de calificación de láser DFB y del SLED); EADS-Astrium-CRISA (módulos de electrónica de proximidad que acompañan a cada uno de los 106 CCDs); EADS-Casa Espacio (estructura y cableado del módulo de servicio y la antena de alta ganancia)y ELECNOR-DEIMOS (procedimientos operacionales y desarrollo de la base de datos de la TT&C).

También GMV (contribución desarrollo de las operaciones científicas en ESAC);  MIER (amplificadores de potencia de la antena activa); Rymsa (antenas de telemetría y telecomando); Sener (parasol desplegable y mecanismos de alineación del espejo secundario) y TAS-E (unidad de distribución de la señal de reloj).

En cuanto a la producción científica, la colaboración científica española está liderada por la Universidad de Barcelona y se centra en la simulación, el núcleo del procesado, la calibración fotométrica y la producción del catálogo final. Una docena de instituciones académicas españolas están implicadas en la misión, organizadas a través de la Red Española Gaia.

Además, una de las antenas de espacio profundo de la ESA, la de Cebreros (Ávila)  –la otra está en Nueva Norcia (Australia)–, recibirán los 50 gigabytes de datos que cada día enviará a Tierra Gaia. La información que llegue a Cebreros será rebotada al ESAC, que la enviará a su vez al Consorcio para el Procesado y Análisis de los Datos (DPAC), distribuido por diferentes puntos de Europa y del que forman parte 440 investigadores, más del 10%, españoles.

Un catálogo cósmico para los astrofísicos del futuro

Aunque su objetivo principal es cartografiar las estrellas, Gaia también captará exoplanetas –cerca de 15.000–, asteroides, cometas, galaxias lejanas, estrellas fallidas, supernovas, cuásares y otros objetos desconocidos. Sus observaciones permitirán saber más acerca de la historia y la evolución de la Vía Láctea, y servirán para comprobar la teoría de la relatividad general de Albert Einstein.

“En todos los campos de la astrofísica –salvo en la observación solar– habrá una contribución de Gaia”, asegura Jordi Torra, investigador principal de Gaia en España y catedrático de la Universidad de Barcelona. Esto incluye a la materia oscura, que conforma el 90% de la galaxia, uno de los grandes enigmas de la ciencia.

Los investigadores calculan que dentro de dos daños dispondremos de los primeros datos científicos de la misión y, hacia el año 2022, estará listo el catálogo final de Gaia. Éste contendrá más de 1 petabyte de información, lo que se traduce en unos 200.000 DVD, que los astrofísicos del futuro tendrán que analizar e interpretar. Estos datos serán públicos y accesibles para toda la comunidad científica.

Antes, en julio del año que viene, los científicos empezarán a analizar las observaciones que Gaia haga de los polos eclípticos –los puntos de la esfera celeste que están encima y debajo del plano que contiene las órbitas del sistema solar–. “Va a observar esta zona para calibrar los instrumentos. Será la primera que captará”, avanza Sarro Baro.

Esta misión es el resultado de dos décadas de trabajo y en ella participan instituciones españolas como la UNED, la Universidad de Barcelona (ICCUB-IEEC), las universidades de A Coruña, Cádiz y Pablo de Olavide (Sevilla), el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), CESCA y Barcelona Supercomputing Center.

En ESAC, el establecimiento de la ESA que alberga los equipos de las misiones de la División de Ciencia de la ESA, se llevarán a cabo varias etapas del procesado científico de los datos –una de las partes más complejas y sofisticadas de la misión, que implica el trabajo en red de cientos de científicos en toda Europa–.

Igualmente, será en ESAC donde se gestione y opere, poniéndolo a disposición de toda la comunidad científica mundial a través de seis centros repartidos por Europa. El producto final de Gaia estará disponible en la próxima década: el catálogo más preciso de la Vía Láctea con que jamás hayan soñado los astrónomos.

“Gaia traerá grandes avances en la comprensión de la inmensidad que nos rodea”, subraya Luis Sarro Baro, uno de los cinco científicos de la UNED que participan en el proyecto.

El coste de la misíón ha sido de unos 650 millones de euros. Según los expertos, esto corresponde a poco más de un euro por persona de los países participantes pero revierte en una ganancia de 1,5 euros por cada individuo, sin olvidar el gran valor científico que representa.

Destino L2

Respecto al punto de destino de Gaia es una posición especial conocida como L2. Se trata de uno de los puntos de Lagrange, donde las fuerzas gravitacionales del Sol, la Tierra y la Luna se equilibran. También es un ambiente térmico estable y de radiacción moderada para proteger los instrumentos y disponer de una visión clara del univeso.

“Hay que hacer maniobras de corrección orbital alrededor de una vez al mes para mantenerse ahí, con la ayuda de propulsores”, comenta a SINC José Fernández. El ingeniero recuerda que en L2 también están otros satélites como Herschel y Planck de la ESA o  WMAP de la NASA, “aunque hay mucha distancia entre ellos y no supone un peligro como el de la chatarra espacial que orbita la Tierra”. El futuro Telescopio Espacial James Webb (JWST) también se situará en ese punto.

Enlace original: SINC.

Coincidiendo con el lanzamiento de la misión GAIA (ver artículo “Destellos desde Vega: Menos de una semana para el lanzamiento de Gaia“), la Universidad de Valladolid y la ESA, con la colaboración Sociedad Astronómica Syrma de Valladolid y el Grupo Universitario de Astronomía, han organizado un evento con la retransmisión en directo del mismo. A continuación os incluyo el comunicado realizado.
“Este jueves de 9:00 a 12:00 tendrá lugar una actividad muy especial. Se trata de la retransmisión en directo del lanzamiento de la misión espacial GAIA y una presentación científico – divulgativa de dicha misión.


El programa de dicho evento es el siguiente:
9:00 Apertura
-Actividades ESA
-Conexión en directo con el Puerto Espacial Europeo
-Astrometría de la Galaxia
-La ciencia de GAIA
-Otras misiones científicas de la ESA
-Astronomía y Sociedad
12:00 Fin del acto

Todo ello se desarrollará en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias (Campus Miguel Delibes).

La actividad está abierta a todos, por lo que podéis invitar a todo el que creáis que puede estar interesado.
No lo dudéis y si tenéis oportunidad acudid.”
Nota aclaratoria: el lugar será el Aula Magna de la Facultad de ciencias de Valladolid. 

Tras la última demora, parecía lejano el día,  pero ya queda poco para que la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA) viaje al espacio y comience su proyecto investigador de 5 años. La misión Gaia tiene por objetivo estudiar 1.000.000.000 estrellas (¡sí! has leído bien, mil millones de estrellas) mediante la técnica del paralaje, realizando sucesivos pases en los cuales fotografiará las estrellas (cada estrella unas 70 veces).
Será lanzada en un lanzador Soyuz el día 19 de Diciembre a las 10:12 horas peninsular española desde el Centro de Lanzamiento de Kourou en la Guayana Francesa. Se situará en el punto de Lagrange L2, a 1,5 millones de kilómetros, donde rotará con sus dos telescopios, fotografiando el firmamento con unas de las cámaras de mayor resolución jamás construidas.

Como resultado de su trabajo de 5 años, midiendo las posiciones y movimientos de las estrellas, se levantará un mapa en 3 dimensiones de la Vía Láctea, además de obtener propiedades como temperatura, luminosidad y propiedades químicas de las mismas. Sin duda alguna, nuestra compresión de nuestra galaxia cambiará radicalmente. Y esto, es únicamente el 1%.
Y por si todo esto parece poco, además está previsto que sea capaz de registrar supernovas, asteroides, avanzar en la comprensión de la materia oscura. Dentro de este proyecto participan investigadores de la UNED. En concreto se puede visitar el siguiente artículo: “DivulgaUNED: “Observar mil millones de estrellas implica un cambio en la forma de hacer astronomía”“. 
Además se puede encontrar información adicional en los artículos “Cuenta atrás para el lanzamiento del satélite Gaia“, “Preparados para analizar 100.000 estrellas de la Vía Láctea” y “Los secretos de las estrellas más frías de la galaxia, al descubierto con Gaia“. Para datos técnicos de la misión se puede consultar el Factsheet de la misión. Crédito de la imagen: ESA.
Gaia. ESA

Parecía lejano el día, pero ya queda poco para que la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA) viaje al espacio y comience su proyecto investigador de 5 años. La misión Gaia tiene por objetivo estudiar 1.000.000.000 estrellas (¡sí! has leído bien, mil millones de estrellas) mediante la técnica del paralaje, realizando sucesivos pases en los cuales fotografiará las estrellas (cada estrella unas 70 veces).
En estos momentos, su construcción ha finalizado y comienza su viaje al centro de lanzamiento de Kourou en la Guayana Francesa, para se lanzada en un lanzador Soyuz a finales de este año. Se situará en el punto de lagrange L2, a 1,5 millones de kilómetros, donde rotará con sus dos telescopios, fotografiando el firmamento con unas de las cámaras de mayor resolución jamás construidas.
Como resultado de su trabajo de 5 años, midiendo las posiciones y movimientos de las estrellas, se levantará un mapa en 3 dimensiones de la Vía Láctea, además de obtener propiedades como temperatura, luminosidad y propiedades químicas de las mismas. Sin duda alguna, nuestra compresión de nuestra galaxia cambiará radicalmente. Y esto, es únicamente el 1%.
Y por si todo esto parece poco, además está previsto que sea capaz de registrar supernovas, asteroides, avanzar en la comprensión de la materia oscura. Dentro de este proyecto participan investigadores de la UNED. En concreto se puede visitar el siguiente artículo: “DivulgaUNED: “Observar mil millones de estrellas implica un cambio en la forma de hacer astronomía”“. 

Además se puede encontrar información adicional en los artículos “Preparados para analizar 100.000 estrellas de la Vía Láctea” y “Los secretos de las estrellas más frías de la galaxia, al descubierto con Gaia“. Para datos técnicos de la misión se puede consultar el Factsheet de la misión. Se puede consultar la noticia original en el artículo “Gaia comienza su viaje” de la ESA.