Snow2whi

Concepción artística. Crédito: NASA

Estimaciones previas basadas únicamente en datos de Herschel sugerían un diámetro de unos 1.280 kilómetros para 2007 OR10. Sin embargo, sin conocer el periodo de rotación del objeto, estos estudios estaban limitados en su capacidad de estimar la distribución de brillo, y su tamaño. El descubrimiento por K2 de un una rotación muy lenta fue esencial para que el equipo construyese modelos más detallados para revelasen las peculiaridades de este cuerpo. Las medidas de la rotación incluso incluían variaciones de brillo a lo largo de su superficie.

Juntos, los dos telescopios espaciales permitieron al equipo medir la fracción de luz solar reflejada por 2007 OR10 (usando Kepler) y la fracción absorbida y posteriormente radiada de vuelta en forma de calor (usando Herschel). Juntando ambos conjuntos de datos se obtuvo una estimación del tamaño del cuerpo y cuanta luz reflejaba.

De acuerdo con las nuevas medidas, el diámetro de 2007 OR10 es 250 kilómetros mayor de lo pensado previamente. El mayor tamaño también implica mayor gravedad y una superficie muy oscura. Esta naturaleza oscura es diferente de la mayoría de los planetas enanos [Nota importante: No está oficialmente aceptado como planeta enano por la IAU], que son más brillantes. Observaciones previas con telescopios terrestres encontraron que 2007 OR10 tiene un color rojo característico, y otros investigadores han sugerido que podría ser debido a hielo de metano en su superficie.

Para András Pál, del Observatorio Konkoly (Budapest, Hungría), “Nuestro mayor tamaño revisado para 2007 OR10 hace más probable que el planeta está cubierto de hielos volátiles de metano, monóxido de carbono y nitrógeno, los cuales podrían perderse fácilmente en el espacio en cuerpos más pequeños. Es emocionante para desentrañar los detalles de este nuevo y distante mundo -especialmente dado que su superficie es excepcionalmente oscura y rojiza para su tamaño”.

Cuando 2007 OR10 reciba finalmente un nombre, dicho honor recaerá en los descubridores del objeto. Los astrónomos Meg Schwamb, Mike Brown y David Rabinowitz los encontraron en 2007 en un survey de búsqueda de objetos distantes usando el Telescopio Samuel Oschin del Observatorio Palomar (cerca de San Diego, California).

Para Meg Schwamb “Los nombres de cuerpos con tamaños como Plutón nos cuentan una historia sobre las características de sus respectivos objetos. En el pasado, no sabíamos lo suficiente sobre 2007 OR10 como para asignarle un nombre que pudiese hacerle justicia. Creo que estamos llegando a un punto en el cual podemos darle el nombre correcto a 2007 OR10”.

Fuente de la noticia: “2007 OR10: Largest Unnamed World in the Solar System” de NASA.

 

1_k2_or10_eder_miles

Crédito: Konkoly Observatory/András Pál, Hungarian Astronomical Association/Iván Éder, NASA/JHUAPL/SwRI (*)

Los planetas enanos tienden a ser un grupo misterioso. Con la excepción de Ceres, el cual está situado en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter, todos los miembros de la clase de los planetas enanos de nuestro Sistema Solar están más allá de Neptuno. Están lejos de la Tierra, son pequeños y fríos, lo que los convierte en objetivos difíciles de observar, incluso con grandes telescopios.

Plutón es el primer ejemplo. Antes de la visita en 2015 de la misión New Horizons de la NASA, el mayor de los planetas enanos se veía muy pequeño incluso con el Telescopio Espacial Hubble. Dados los retos inherentes a intentar observar estos lejanos mundos, los astrónomos a menudo necesitan combinar datos de una variedad de fuentes para observar los detalles básicos sus propiedades.

Recientemente, un grupo de astrónomos ha combinado datos de dos observatorios espaciales para descubrir algo sorprendente: un candidato a ser planeta enano [Nota importante: No está oficialmente aceptado como planeta enano por la IAU] denominado 2007 OR10 es significativamente mayor que lo pensado previamente.

Los resultados muestran que 2007 OR10 es el mayor nombre sin nombre de nuestro Sistema Solar y sería [de ser categorizado por la IAU como planeta enano] el tercero mayor de los planetas enanos. El estudio también encontró que el objeto es algo más oscuro y que gira más lentamente que la mayoría de los cuerpos que orbitan el Sol, empleando 45 horas para completar su rotación.

Para su investigación, los científicos usaron el Telescopio Espacial Kepler de la NASA -en su misión conocida como K2- a la vez de datos del infrarrojo procedentes del Observatorio Espacial Herschel. Herschel fue una misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) con participación de la NASA. El paper que incluye estos resultados ha sido publicado en The Astronomical Journal.

Para Geert Barentsen, investigador del Kepler/K2 en el Ames Research Center de la NASA (Silicon Valley, California), “K2 ha realizado otra importante contribución en la revisión del tamaño estimado de 2007 OR10. Pero lo que es realmente potente es como combinando datos de K2 y Herschel se obtiene una gran cantidad de información sobre las propiedades del objeto”.

La medida revisada del diámetro del cuerpo, 1.535 kilómetros, es unos 100 kilómetros mayor que el siguiente planeta enano mayor, Makemake, y cerca de un tercio menor que Plutón. Otro planeta enano, llamado Haumea, tiene una forma oblonga siendo mayor su eje que 2007 OR10, pero sin embargo en volumen es menor.

Como su misión predecesora, K2 busca variaciones en el brillo de objetos distantes. Una pequeña caída en el brillo de una estrella puede ser una señal de un planeta pasando o transitando por delante. Pero, más cerca de nuestro planeta, K2 también busca en el Sistema solar pequeños cuerpos como cometas, asteroides, lunas y planetas enanos. Debido a su exquisita sensibilidad a los pequeños cambios en el brillo, Kepler es un excelente instrumento para observar distantes objetos de nuestro Sistema Solar y como cambian a medida que rotan sobre su eje.

Estimar el tamaño de estos lejanos y débiles objetos es complicado. Dado que parecen ser meros puntos de luz, puede ser un reto determinar cuando la luz que emiten representa un pequeño pero brillante cuerpo, o grande pero oscuro. Esto es lo que hace tan difícil observar 2007 OR10 -aunque su órbita elíptica lo acerca al Sol tanto como Neptuno, actualmente está el doble de lejos del Sol que Plutón-.

Fuente de la noticia: “2007 OR10: Largest Unnamed World in the Solar System” de NASA.

(*) Nota importante: No está oficialmente aceptado como planeta enano por la IAU. Aquí os presentamos la información tal cual la da a conocer la NASA.

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

caroline-herschels-266th-birthday-5149061126553600-hp

El 16 de marzo de 1750 nació en Hanover Caroline Herschel. Si os hablo sobre William Herschel, su hermano, muchos me podríais contar cuáles fueron sus aportaciones a la astronomía, por ejemplo, el descubrimiento de Urano. Pero, ¿qué papel tuvo Caroline en esta ciencia? Hoy, aniversario de su nacimiento y que google ha celebrado con el doodle que ilustra este post, os voy a hablar un poco sobre esta mujer que ha pasado desapercibida a pesar de realizar grandes investigaciones científicas.

Caroline, a diferencia de sus hermanos William y Alexander, no recibió nngún tipo de educación formal, ya que su madre pensaba que su deber era llegar a ser una buena ama de casa. Pero, desgraciadamente, sufrió durísimas enfermedades en su infancia como el tifus y la viruela que le deformaron el rostro y detuvieron su crecimiento. Esto llevó a Caroline a dedicarse solo a su casa y a renunciar a encontrar esposo porque pensó que ningún hombre la aceptaría con sus deformaciones. Entonces, a escondidas de su madre, que seguía pensando que el deber de una mujer era sólo su hogar, su padre le enseñó música y artes.

Con 22 años se fue con sus hermanos y estudió canto llegando a ser una buena soprano. Pero cuando William decidió abandonar la música por la astronomía, Caroline decidió marcharse con él. William recibió el título de Astrónomo Real en 1781 tras descubrir el planeta Urano, y, desde ese momento, ambos hermanos se dedicaron al estudio del firmamento.

Bajo las directrices de William, Caroline comenzó a formarse en astronomía y en 1786 ya poseía su propio observatorio, en el que fabricaba sus propias lentes y telescopios. Además, le fue asignado un sueldo como ayudante lo que le permitió tener indepencia económica. Y así, tras años de estudio y dedicación descubrió junto a su hermano la existencia de cientos de estrellas dobles, demostrando así que la fuerza de gravedad se manifestaba también fuera del Sistema Solar. Y por sí sola descubrió ocho cometas, tres nebulosas y elaboró diversos catálogos.

Carolina Herschel es considerada la primera astrónoma profesional. En 1828 recibió la Medalla de oro de la Royal Astronomical Society, sociedad de la que fue su primer miembro honorario femenino. La nombraron miembro de la Real Academia Irlandesa y en 1846 recibió la Medalla de Oro de las Ciencias, del rey Federico Guillermo IV de Prusia. Desgraciadamente, su trabajo fue reconocido en mayor medida tras su muerte, a los 97 años.

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

 

Crédito: ESA/Herschel/PACS/SPIRE/HOBYS Key Programme consortium

Fuertes flashes de luz cruzan a través de las delicadas estructuras de gas en esta nueva imagen, tomada por el Telescopio Espacial Herschel de la ESA, la cual muestra el dramático corazón de una densa y extensa nube cósmica conocida como Mon R2. Esta nube está a unos 2.700 años luz de distancias y está poblada por estrellas muy calientes de reciente formación.
Dentro de la región brillante central existen varias “burbujas” calientes de hidrógeno ionizado, asociado con el nacimiento de estrellas situadas cerca. Aquí, el gas que se ha calentado a una temperatura de 10.000 ºC se expande rápidamente hacia afuera, inflando y expandiendo las burbujas. Herschel ha explorado las burbujas de Mon R2, encontrando que ha crecido a lo largo de un tiempo comprendido entre 100.000 y 350.000 años.

Este proceso forma las cavidades similares a burbujas que se ven en la extensa nube Mon R2. Son conocidas como regiones HII y Mon R2 contiene al menos cuatro, repartidas por la zona central brillante de color blanco azulado -una situada muy en el centro, otra un poco encima del centro, otra arriba a la izquierda y la cuarta abajo a la derecha-.
Cada una está asociada con una diferente estrella luminosa y caliente de tipo B. Estas estrellas pueden tener varias veces la masa del Sol y generalmente presentan una tonalidad azul debido a sus altas temperaturas.
Los astrónomos han encontrado que las burbujas calientes de Mon R2 están envueltas por vastas nubes de gas frío y denso situado en los filamentos que se ven a lo largo de la imagen. En contraste con el gas de las burbujas calientes, estas nubes pueden estar a temperaturas tan bajas como -260 ºC, un poco por encima del cero absoluto.
Este cúmulo de regiones HII ha sido estudiado por Pierre Didelon y otros investigadores como parte del programa de estudio de objetos estelares jóvenes de tipo OB (también conocidos como HOBYS) del Telescopio Espacial Herschel. Esta imagen combina diversas observaciones con Herschel obtenidas con las cámaras PACS y SPIRE, y han sido procesadas para resaltar el complejos de filamentos de la nube.
Fuente de la noticia: ESA

[Fuente de la noticia: ESO]

Crédito: ESO

Un equipo internacional de astrónomos que están estudiando más de 200.000 galaxias han medido con una precisión hasta ahora no logradas la energía generada en una gran porción de espacio. Esto representa la más completa evaluación de la energía generada en el universo cercano. Confirma que la energía producida ahora en una sección del Universo es sólo la mitad de lo que fue hace 2.000 millones de años y que dicha reducción se observa en todas las longitudes de onda comprendidas entre el ultravioleta y el infrarrojo lejano. El Universo está muriendo lentamente.
El estudio incluye varios de los más potentes telescopios del mundo, incluyendo VISTA y VST (Observatorio de Paranal, Chile) del ESO. Además también se realizaron observaciones desde telescopios espaciales, dos operados por la NASA (GALEX y WISE) y otro de la Agencia Espacial Europea (Herschel).

La investigación es parte del proyecto Galaxy And Mass Assembly (GAMA), el mayor estudio multi longitud de onda jamás realizado.
Según Simon Driver (ICRAR, University of Western Australia), líder de extenso equipo que forma GAMA, “Hemos usado tantos telescopios terrestres y espaciales como hemos podido para medir la emisión de energía de más de 200.000 galaxias en el mayor rango posible de longitudes de onda”.
Los datos del estudio, liberados el 10 de agosto a los astrónomos, incluyen medidas de la emisión de energía de cada galaxia en 21 longitudes de onda, desde el ultravioleta hasta el infrarrojo lejano. Este conjunto de datos ayudará a los científicos a comprender mejor cómo diferentes tipos de galaxias se forman y evolucionan.
Toda la energía en el Universo fue creada en el Big Bang. Las estrellas brillan convirtiendo masa en energía, como describió la famosa ecuación de Einstein. El estudio de GAMA establece un modelo de la energía generada en un gran volumen de espacio tanto ahora como en diferentes tiempos en el pasado.
Según Simon Driver “si bien la mayor parte de la energía del Universo surgió a raíz del Big Bang, energía adicional está siendo generada constantemente por estrellas que fusionan elementos como el hidrógeno y el helio. Esta nueva energía es unas veces absorbida por el polvo y otras viaja a través de la galaxia originaria, o escapa al espacio intergaláctico y viaja hasta que choca contra algo, como otra estrella, un planeta o, muy ocasionalmente, con el espejo de un telescopio”.
El hecho de que el Universo esté desvaneciendo lentamente es conocido desde finales de los 90, pero este trabajo muestra que esto es lo que está ocurriendo en todas las longitudes de onda entre el ultravioleta y el infrarrojo, representando la evaluación más completa de la emisión de energía del universo cercano.
Tal y como Simon Driver concluye, “El Universo declinará de aquí en adelante, deslizándose suavemente en la vejez. El Universo básicamente se ha sentado en el sofá, puesto la manta y está a punto comenzar una siesta eterna”.
El equipo de investigadores espera extender el trabajo para mapear la producción de energía sobre la historia entera del Universo, usando nueva instalaciones, como el mayor radiotelescopio del mundo, el Square Kilometre Array, cuya construcción está prevista durante la próxima década en Australia y Sudáfrica. El equipo presentó su trabajo el pasado 10 de agosto en la XXIX asamblea general de la International Astronomical Union.
[Fuente de la noticia: ESO]
Crédito: ESA/Herschel/SPIRE/Ph.André

Un nuevo estudio realizado con el Telescopio Espacial Herschel (ESA) nos ayuda a comprender mejor la estructura de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Según el nuevo estudio nuestra galaxia está cruzada por estructuras filamentosas a diversos niveles de escala. Desde nubes de gas con filamentos de escasos años luz de longitud, hasta enormes estructuras situadas en los brazos y con longitudes de cientos de años luz.
Se cree que estas estructuras podrían tener un rol importante y destacado en la formación estelar, que se da en regiones más densas del medio interestelar. Gracias a la capacidad de observar desde infrarrojo lejano hasta longitudes de onda submilimétricas de Herschel, se ha logrado una resolución sin precedentes, observando una red intrincada de filamentos en cada región examinada. Los filamentos se encuentran en prácticamente cualquier punto del medio interestelar observado.

Uno de los estudios, conocido como Gould Belt Survey, se ha centrado en un gran anillo de regiones de formación estelar a no más de 1.500 años luz de la Tierra. Allí han observado, tal y como indica Philippe André (CEA/IRFU, Francia), investigador principal del estudio, regiones más densas que podrían ser indicadores de formación estelar, aunque existen otras que no lo presentan.
El modelo propuesto a partir de estos resultados es que los pasos previos a la formación estelar tendrían dos etapas. En la primera movimientos turbulentos ocurridos en gas y polvo interestelar crearían los filamentos. En una segunda etapa la gravedad causaría que los filamentos más densos se comprimiesen fragmentases, dando lugar a regiones aptas para la formación estelar.
Se puede ampliar información en el artículo “Herschel’s hunt for filaments in the Milky Way” de Phys.org.

Sin duda alguna, uno de los instrumentos estrella del Observatorio Astronómico Nacional es la réplica del popular telecopio Leviatán de Herschel. Para hacerse una verdadera idea del tamaño que tiene, es necesario que lo veáis en persona. ¿a qué esperáis?

[Fuente de la noticia: Agencia Sinc]

Nebulosa Cabeza de Caballo captada por el observatorio espacial Herschel. Crédito: ESA/Agencia Sinc

Al estudiar la truculenta infancia de estrellas parecidas a nuestro Sol con el observatorio espacial Herschel de la Agencia Espacial Europea (ESA), los astrónomos han descubierto que los poderosos vientos estelares podrían ser la clave para resolver el misterio de los asteroides en nuestro sistema solar, señala la agencia en un comunicado.
A pesar de su pacífica apariencia en el cielo nocturno, las estrellas son hornos abrasadores que entran en funcionamiento a través de violentos procesos. Nuestro Sol, de 4.500 millones de años, no es una excepción. Para poder analizar su dura infancia, los astrónomos recogen pruebas en el sistema solar y estudiando otras estrellas jóvenes de nuestra galaxia. 
Un equipo de astrónomos, mientras utilizaba los datos de Herschel para estudiar la composición química de las regiones donde se están formando estrellas en la actualidad, descubrió que una de ellas era diferente. 
El inusual objeto es una prolífica guardería estelar conocida como OMC2 FIR4, una aglomeración de nuevas estrellas inmersas en una nube de polvo y gas cerca de la conocida Nebulosa de Orión.
“Nos sorprendió descubrir que la proporción de dos compuestos químicos, uno basado en el carbono y en el oxígeno y el otro en el nitrógeno, era mucho menor en este objeto que en cualquier otra protoestrella conocida”, explica Cecilia Ceccarelli, del Instituto de Planetología y de Astrofísica de Grenoble, Francia, que dirigió este estudio junto a Carsten Dominik de la Universidad de Ámsterdam. 
En un entorno extremadamente frío, esta inusual proporción podría indicar que uno de los componentes está congelado, formando granos de polvo y volviéndose indetectable. Sin embargo, esto no debería ocurrir a las temperaturas relativamente ‘altas’ que se pueden encontrar en las regiones de formación de estrellas como OMC2 FIR4, de unos -200 °C. 
Fuerte viento de partículas
“La causa más probable en este entorno sería un fuerte viento de partículas muy energéticas, liberado por al menos una de las estrellas embrionarias que se están formando en la región”, añade Ceccarelli. 
Los rayos cósmicos, unas partículas energéticas que impregnan toda la Galaxia, pueden disociar las moléculas de hidrógeno, las más abundantes en las nubes de formación de estrellas. Los iones de hidrógeno quedan así libres para combinarse con otros elementos también presentes en su entorno, aunque en una proporción mucho menor, como el carbono, el oxígeno o el nitrógeno. 
Normalmente los compuestos de nitrógeno también se destruyen con rapidez, y el hidrógeno se vuelve a combinar con el carbono y con el oxígeno. Al final, éste último compuesto es mucho más abundante que el primero en todas las guarderías estelares conocidas. 
Sin embargo, esto no sucede en OMC2 FIR4, lo que sugiere que el viento de partículas energéticas está destruyendo las dos especies químicas, manteniendo sus concentraciones a un nivel bastante parecido. 
Los astrónomos piensan que en el Sistema Solar primitivo también sopló un viento igual de violento, y esta hipótesis podría ayudar a explicar el origen de un elemento químico muy especial detectado en los meteoritos.

[Fuente de la noticia: Agencia Sinc]

Crédito: ESA/Herschel/PACS/SPIRE/Phys.org

El Telescopio Espacial Herschel de la ESA ha presentado los resultados de su estudio de TNOs tras 4 años de misión. En total ha estudiado 132 de estos cuerpos (actualmente se conocen unos 1.400) y ha aportado datos como el albedo o el tamaño. En el gráfico superior se puede ver un resumen del mismo. En el caso del color asociado a cada cuerpo, representa el albedo del mismo. Aquellos que son de tonalidad marrón apuntan a un albedo bajo y por lo tanto materiales oscuros en la superficie. Los que son blancos indicarían un albedo alto y por lo tanto hielos superficiales.
Estos resultados pertenecen al estudio conocido como “TNOs are cool: A survey of the trans-Npetunian region“. En este proyecto participa el doctor Pablo Santos (Instituto Astrofísico de Andalucia, IAA) y hace unos dos años (marzo de 2012) ya aportó un resumen del progreso del mismo en este blog. Os recomiendo este artículo donde podréis profundizar en la investigación: ““TNOs are cool”: Caracterización de 15 Objetos Trans-Neptunianos“.

Un TNO es un objeto Trans-Neptuniano. Por este se entiende, cualquier objeto del Sistema Solar cuya órbita esté situada a una distancia media superior a la de Neptuno. El más popular y primero en ser descubierto, es Plutón. Plutón inicialmente fue considerado planeta y posteriormente, reclasificado en 2006 por la IAU como planeta enano. De él, hablaremos más adelante.
Desde el descubrimiento de Plutón en 1930, no se descubrió ningún cuerpo más hasta 1992 (a excepción de Caronte, principal satélite de Plutón). Este año se descubrió el cuerpo llamado 1992 QB1. En l actualidad se conoce la existencia de unos 2000, con tamaños entre 50 y más de 2.000 kilómetros. De todos ellos, los más conocidos son (además de Plutón) Eris, Makemake, Haumea (también conocido como Ataecina, nombre asignado por el equipo descubridor) y Sedna.
Esta región de nuestro Sistema Solar, está dividida principalmente en tres regiones: el cinturón de Kuiper, el disco disperso y la nube de Oort. Dentro del cinturón de Kuiper, la distancia de los cuerpos varía de las 30 UA a las 55 UA. Los cuerpos dentro de esta región se clasifican en cuerpos en resonancia orbital con Neptuno (los que están en resonancia 1:2 se llaman twotinos, mientras que aquellos con resonancia 2:3 se denominan plutinos, ya que el cuerpo mayor con estas características es Plutón) y en cuerpos sin dicha resonancia (llamados cubewanos). En la región del disco disperso, más allá del cinturón de Kuiper, los cuerpos presentan órbitas irregulares.

Mimas, o también apodado por algunos como la “Estrella de la muerte” por su característica superficie, fue descubierto por Herschel en 1789 y orbita alrededor de Saturno a 185.000 kilómetros en menos de 23 horas. Su observación con telescopio es más compleja debido a que tiene una magnitud aparente de +12,9.
Su característica superficial principal, y por la que es tan famoso, es el llamado Cráter Herschel. Este  enorme cráter de 130 kilómetros pudo ser ocasionado por el impacto de un cometa. Hay que recordar que Mimas solo tiene 400 kilómetros de diámetro, lo cual nos hace fácilmente darnos cuenta de las repercusiones que tuvo dicho impacto para el satélite. Aunque circula el rumor de que el diseño de la conocida nave del Imperio “Estrella de la Muerte” de la película “La Guerra de las Galaxias” fue tomado de este satélite, esto no es así dado que este cráter no fue descubierto hasta tres años después de estrenar la película. Fue pura casualidad.

Geológicamente es un cuerpo helado con baja densidad y no es un cuerpo esférico debido a las intensas fuerzas de marea que le produce la proximidad de Saturno.

También por este mismo motivo, la proximidad, el satélite tiene una rotación síncrona, de modo que el periodo orbital alrededor de Saturno y su periodo de rotación coinciden. También, debido a su posición, Mimas es el responsable de la llamada división de Cassini en los anillos A y B de Saturno.