30 Ene / 2017

Johnsy y Scheila

– ¿Johnsy?
La noche ya había caído. De todos modos, la luz que iluminaba Valladolid, también iluminaba el cielo nocturno. No se podía leer el Sky Atlas sin la linterna, pero forzando la vista, algo se podía distinguir.
– ¡Un día de estos tropezaré contigo!
El equipo estaba montado y la cámara CCD llevaba un rato encendida y conectada al ordenador. La pantalla mostraba una imagen negra. Poco a poco ya se distinguía Escorpio sobre las viviendas que tenía en frente nuestro. Había que comenzar a buscar el cúmulo globular M80, de lo contrarío no tendría tiempo suficiente para la observación.
La noche era agradable. No hacía frío, lo que se agradecía.
– Ummm, un día de estos tendré que cambiar la montura.
Johnsy me observaba desde detrás de una pata del trípode. Buscar objetos con el eje de declinación averiado era cuanto menos molesto.
– ¡Hombre! ¡Aquí apareces! ¿De vuelta de cenar?
A Johnsy, como a todos los gatos, le gusta enterarse de todo lo que ocurre a su alrededor. Y esta noche no iba a ser menos.
 
Ya tenía centrada la estrella Antares en el buscador, un poco más, y… ¡ya está! La cámara CCD estaba apuntando al campo de M80. Al refrescar la imagen apareció como una bola que se difuminaba hacia los bordes. ¡Qué suerte! Ahora a conectar el motor de seguimiento.
– Johnsy, esta noche toca observar a un asteroide.
El asteroide 596 Scheila pasaría visualmente cerca del cúmulo globular M80. Realmente la observación no aportaría ningún dato sobre el asteroide, y mucho menos con el equipo que tengo, pero era muy bonito ver como en pocas horas el asteroide se vería moverse usando como referencia un objeto tan destacado como M80.
El asteroide Scheila se hizo popular a cuenta de las observaciones realizadas a finales de 2010, en las cuales mostraba un brillo más alto de lo habitual, además de una cola que recordaba a los cometas. Posteriormente se estimó que la coma podría haber sido causada por una colisión con un objeto cuyo tamaño sería de 60 a 180 metros.
– ¿Sabías que se estima que hay casi un millón de asteroides con un diámetro superior a un kilómetro?
Johnsy me observaba con sus grandes ojos. Sabía que no me entendía, pero esa noche era quien me acompañaba…
y le había tocado.
– Pues si. Y ya no hablemos de aquellos que tienen diámetros menores.
Los asteroides principalmente se agrupan en cuatro grupos. Los más conocidos eran los situados entre Marte y Júpiter, el popular Cinturón de Asteroides. Están situados entre 2 y 3,5 unidades astronómicas del Sol, y algunos tardan seis años en completar su órbita. El primero en ser descubierto, hace más de 200 años, fue Ceres.
– Pero Ceres ya no es un asteroide. Ahora es un planeta enano, como Plutón. ¡Con lo que me costó observar Plutón para poder decir que había observado todos los planetas!
Cuando volví la mirada a la pantalla vi como perdía M80.
– ¡Johnsy!
Definitivamente necesito una montura más robusta.
Volví a centrar M80. Ahí estaba.
Justo debajo de M80 se veía un punto débil. Donde se esperaba.
– ¡Mira!
Johnsy se sobresaltó.
– Habrá que observar por lo menos un par de horas.
Ahora gracias a la misión Dawn de la NASA, otro cuerpo de este cinturón comienza a ser conocido mejor. Se trata de Vesta, el cuarto en ser descubierto y con más de 500 kilómetros de diámetro. Y no olvidemos a Palas, el segundo en ser descubierto y ligeramente mayor que Vesta. Levantando un gráfico donde se representase la cantidad de asteroides del Cinturón con respecto a su distancia, descubriríamos unos vacíos, denominados huecos de Kickwood. Estos vacíos son causados por un efecto de resonancia orbital con Júpiter.
Había pasado un buen rato y comenzaba a refrescar. Era evidente que el puntito debajo de M80 era Scheila, se había desplazado en este tiempo.
– Pero no todos los asteroides están entre Marte y Júpiter. ¡No, no, no!
Efectivamente, existen más grupos de asteroides. Otro de los grupos muy conocidos son los NEA, o Asteroides Cercanos a la Tierra. Estos asteroides tienen órbitas próximas a nuestro planeta, y algunos de ellos podrían llegar a representar una amenaza para nosotros, al poder colisionar con la Tierra.
-Por cierto Johnsy, este año no dejan de hablar del fin de mundo. Tú ni caso.
Era evidente que Johnsy no se preocupaba.
Estos asteroides, además se clasificaban según sus características orbitales en asteroides de tipo Amor, Atón y Apolo.
Otro grupo de asteroides muy conocidos son los troyanos. Los troyanos se encuentran situados en los puntos de Lagrange de la órbita de un planeta: bien sesenta grados por delante o por detrás. La mayor parte se concentran sobre la órbita de Júpiter, pero también se han descubierto asteroides troyanos sobre las órbitas de otros planetas.
El cuarto grupo de asteroides, son los llamados Centauros. Es una familia de asteroides cuyos miembros están situados generalmente entre Júpiter y Neptuno, y cuyas órbitas parecen ser inestables en periodos largos de tiempo. Algunas teorías apuntan a que podrían ser cuerpos expulsados del Cinturón de Kuiper. De esta familia el mayor es Chariklo, si bien el más popular es Quirón, que posee la doble categoría de asteroide y cometa, por presentar características comunes a ambos tipos de cuerpos.
Habían pasado ya dos horas. El cansancio y el frío comenzaban a hacer mella. En las últimas imágenes era muy evidente el movimiento de Scheila en las proximidades de M80.
– Creo que es hora de comenzar a recoger.
Entonces descubrí que Johnsy ya se había quedado dormido, aunque esto era relativo. Johnsy tenía cierta similitud con el gato de Schrödinger: a la vez estaba dormido y estaba vigilando. No quería molestarle, bastante me había aguantado. Apagué el ordenador, recogí un poco la terraza y me fui a la cama. Mañana revisaría con más atención las imágenes.
– Descansa, chiquitín.

 

Entropia

Es común pensar, que la vida en la Tierra es gracias a la energía que recibimos del Sol. Sin embargo, esto no es del todo cierto: la energía que recibe la Tierra es aproximadamente la misma que radia al espacio. En caso contrario la Tierra se calentaría hasta que alcanzase un equilibrio térmico, el cual no sería compatible con la vida tal y como
la conocemos. El verdadero “motor” de la vida es la llamada entropía.

La entropía es una magnitud física cuya formulación fue realizada por Lord Kelvin en 1851 y que está ligada a la termodinámica. La entropía, que básicamente expresa el grado de orden de un sistema, mediante el denominado segundo principio termodinámico establece que en cualquier proceso termodinámico, la entropía de un conjunto de sistemas que interaccionan aumentará o se mantendrá constante: nunca se reducirá. Según la formulación debida a Boltzmann:
       S = k ln(V)
se establece que el valor de la entropía (S) equivale a multiplicar la constante de Boltzmann por el logaritmo del volumen del espacio de fases. Sea el grado de libertad los números cuánticos necesarios para determinar completamente un microestado en un sistema, se define el espacio de fases como un espacio multidimensional en el cual a cada punto le corresponde un microestado del sistema. Si existen f grados de libertad, entonces habrá 2f dimensiones, correpondientes a f coordenadas de posición y f coordenadas de momento. 
Usando un ejemplo típico, un huevo encima de la mesa es un estado extraordinariamente ordenado, y por tanto de muy baja entropía. Supongamos que el travieso gato Johnsy se sube a la mesa, mueve el huevo, éste cae al suelo y se rompe, pasa a un estado muy desordenado, y por tanto de mayor entropía. El proceso inverso, es irreversible, pues es una situación altamente improbable que además viola el segundo principio de la termodinámica, al ser un proceso que evoluciona de una entropía superior a otra menor. La vida es un sistema extremadamente organizado y por tanto de una entropía muy baja. Ahora la pregunta es como es posible dicha situación, pues debe haber evolucionado desde estados de entropía aún menor (y por tanto más organizados aún). Así la vida, debe respetar dos principios: el de conservación de la energía y el segundo principio de la termodinámica.
La fuente que buscamos de entropía es realmente nuestro Sol. Lo que permite la existencia de la vida es que el Sol es más caliente que el espacio oscuro. Recibimos fotones de una frecuencia mayor a los fotones que la Tierra devuelve al espacio. Los fotones que recibimos, al ser de mayor frecuencia, tienen
más energía (Según la formulación de Planck: E=hf). Esto provoca que para emitir al espacio la misma energía que recibimos necesitamos emitir al espacio más fotones que los que recibimos. La consecuencia de esto, como explicamos al comienzo, existen más grados de libertad en el sistema, y por lo tanto el volumen del espacio de fases será mayor que el correspondiente a la energía que recibimos. Evidentemente al tener un volumen del espacio de fases mayor, de acuerdo con la formulación de Boltzmann, la entropía es muy superior en la energía que radiamos al espacio que la que recibimos del Sol.
Hoy, 20 de febrero es el día internacional del gato. ¿Y que hacen los felinos apareciendo en un blog de astronomía? ¡Muy sencillo! Si la física tuviese una mascota oficial sería ¡un gato! De hecho, tanto en Astrofísica y Física como en Vega 0.0 han sido los protagonistas de algunos artículos. ¿Alguien no se ha dado cuenta todavía de que nos encantan los felinos?

Por ejemplo:

Explicación física de por qué los gatos caen siempre de pie

Mecánica cuántica: el gato de Schrödinger

El gato de Schrödinger ayuda a sondear objetos delicados

Más sobre la Nebulosa Pata de Gato

El ojo que no parpadea

Nacimiento estelar en la nebulosa Pata de Gato

Nebulosa Pata de Gato

Nebulosa Ojo de Gato

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

A pocas horas del final de este año 2015, creo que es bueno mirar atrás, y recordar que noticias y eventos han sido los más destacados. Ha sido un año emocionante astronómicamente hablando. En un aspecto más personal comenzó de manera terrible. Nuestro querido Johnsy, incansable compañero y protagonista de numerosos artículos, nos dejo a finales de Enero.

Chiquitín, nunca te olvidaremos.

Cara a recordar lo más destacado del año os he preparado una colección de 12 posts, uno por cada mes, que he considerado como más destacados. Evidentemente es una elección personal, pero espero que os guste. 

Enero
Un espectacular cometa surcó el firmamento invernal. El cometa Lovejoy llegó a ser observable incluso a simple vista desde lugares poco polucionados:
Febrero
El año pasado se descubrió que además de Saturno, Júpiter, Urano y Neptuno, un TNO tenía anillos. En Febrero investigadores del IAA encontraron indicios de la existencia de anillos alrededor del centauro Quirón. Los anillos comienzan a ser habituales:
Destellos desde Vega: Posibles anillos alrededor de Quirón
Marzo
El día 20 de marzo fue posible observar un eclipse total de Sol (parcial desde España). Eso sí, allí donde la climatología lo permitió:
Fotografías del eclipse de Sol desde Valladolid

Abril
Curiosity no deja de sorprendernos. En abril se anunció el hallazgo de condiciones favorables para la formación de agua líquida transitoria en forma de salmueras en el cráter Gale:
Destellos desde Vega: Curiosity encuentra evidencias de agua salada en Marte
Mayo
Tras varios años operativo, MESSENGER nos decía adiós. Arrancábamos el mes con la última imagen enviada a la Tierra.
Última imagen tomada por MESSENGER
Junio
Tras siete meses sin contacto con Philae, el 14 de junio recibíamos una grata sorpresa. Philae había despertado de un largo sueño:
¡Philae ha despertado!!!
Julio
Sin duda alguna, durante el mes de julio la estrella indiscutible fue la sonda New Horizons, que realizó su sobrevuelo sobre el planeta enano Plutón el 14 de julio y nos envío unas magníficas imágenes del remoto cuerpo:
Primeros resultados del sobrevuelo de New Horizons a Plutón y sus lunas, presentados hoy por la NASA
Agosto
La IAU ha puesto nombre a los exoplanetas descubiertos alrededor de 20 estrellas. Una propuesta española para la estrella mu Arae:
#NameExoWorlds #YoEstrellaCervantes
Septiembre
A finales del mes la Luna se tiñó de un intenso rojo. Todos nos maravillamos con un hermoso eclipse total de Luna, visible desde España y Sudamérica:
Fotografías del eclipse de Luna obtenidas con el teléfono móvil
Octubre
El firmamento del amanecer durante este mes nos ofreció unas hermosas vistas, la alineación de los planetas Venus, Marte y Júpiter, y durante algunos días, también la Luna se unió:
Alineación planetaria visible al amanecer que no te puedes perder
Noviembre

La teoría de la Relatividad General ha cumplido 100 años. Einstein nos proporcionó una nueva forma de ver y entender el espacio-tiempo:
100 años de Relatividad General
Diciembre
Al igual que en 2014 y nuevamente por diciembre un cometa nos sorprendía. Su denominación es C/2013 US10, más conocido como Catalina, y ha sido fácilmente observable al amanecer:
Guía de observación del cometa C/2013 US10 Catalina

El año 2016 arranca de modo similar a como arrancó 2015. Con incertidumbre. Nada más comenzar 2015 entró en vigor el canon AEDE (ver artículo “Nota informativa sobre la entrada en vigor del Canon AEDE“), que ha afectado muy negativamente a esta página, al no poder enlazar páginas españolas (lo que potencialmente puede ser causa de obligación de pago de dicho canon). Ahora, 2016 arranca con la incertidumbre del denominado Snipped Tax, que apunta a ser la versión europea del canon AEDE. Si este llegase a entrar en vigor y en los mismos términos que el canon AEDE… mejor no pensar en ello.

No quiero finalizar este post sin antes agradecer todas vuestras visitas y desearos un buen comienzo de año 2016. Gracias por acompañarnos un año más. También quiero agradecer a Verónica Casanova, por toda la ayuda que ha prestado a Vega 0.0 desde que arrancó en Septiembre de 2010, y sin la cual este blog, no existiría.
¡Os deseamos una feliz noche! ¡Nos leemos el año que viene!

14 Jun / 2015

Johnsy y Scheila

– ¿Johnsy?
La noche ya había caído. De todos modos, la luz que iluminaba Valladolid, también iluminaba el cielo nocturno. No se podía leer el Sky Atlas sin la linterna, pero forzando la vista, algo se podía distinguir.
– ¡Un día de estos tropezaré contigo!
El equipo estaba montado y la cámara CCD llevaba un rato encendida y conectada al ordenador. La pantalla mostraba una imagen negra. Poco a poco ya se distinguía Escorpio sobre las viviendas que tenía en frente nuestro. Había que comenzar a buscar el cúmulo globular M80, de lo contrarío no tendría tiempo suficiente para la observación.
La noche era agradable. No hacía frío, lo que se agradecía.
– Ummm, un día de estos tendré que cambiar la montura.
Johnsy me observaba desde detrás de una pata del trípode. Buscar objetos con el eje de declinación averiado era cuanto menos molesto.
– ¡Hombre! ¡Aquí apareces! ¿De vuelta de cenar?
A Johnsy, como a todos los gatos, le gusta enterarse de todo lo que ocurre a su alrededor. Y esta noche no iba a ser menos.
Ya tenía centrada la estrella Antares en el buscador, un poco más, y… ¡ya está! La cámara CCD estaba apuntando al campo de M80. Al refrescar la imagen apareció como una bola que se difuminaba hacia los bordes. ¡Qué suerte! Ahora a conectar el motor de seguimiento.
– Johnsy, esta noche toca observar a un asteroide.
El asteroide 596 Scheila pasaría visualmente cerca del cúmulo globular M80. Realmente la observación no aportaría ningún dato sobre el asteroide, y mucho menos con el equipo que tengo, pero era muy bonito ver como en pocas horas el asteroide se vería moverse usando como referencia un objeto tan destacado como M80.
El asteroide Scheila se hizo popular a cuenta de las observaciones realizadas a finales de 2010, en las cuales mostraba un brillo más alto de lo habitual, además de una cola que recordaba a los cometas. Posteriormente se estimó que la coma podría haber sido causada por una colisión con un objeto cuyo  tamaño sería de 60 a 180 metros.
– ¿Sabías que se estima que hay casi un millón de asteroides con un diámetro superior a un kilómetro?
Johnsy me observaba con sus grandes ojos. Sabía que no me entendía, pero esa noche era quien me acompañaba…
y le había tocado.
– Pues si. Y ya no hablemos de aquellos que tienen diámetros menores.
Los asteroides principalmente se agrupan en cuatro grupos. Los más conocidos eran los situados entre Marte y Júpiter, el popular Cinturón de Asteroides. Están situados entre 2 y 3,5 unidades astronómicas del Sol, y algunos tardan seis años en completar su órbita. El primero en ser descubierto, hace más de 200 años, fue Ceres.
– Pero Ceres ya no es un asteroide. Ahora es un planeta enano, como Plutón. ¡Con lo que me costó observar Plutón para poder decir que había observado todos los planetas!
Cuando volví la mirada a la pantalla vi como perdía M80.
– ¡Johnsy!
Definitivamente necesito una montura más robusta.
Volví a centrar M80. Ahí estaba.
Justo debajo de M80 se veía un punto débil. Donde se esperaba.
– ¡Mira!
Johnsy se sobresaltó.
– Habrá que observar por lo menos un par de horas.
Ahora gracias a la misión Dawn de la NASA, otro cuerpo de este cinturón comienza a ser conocido mejor. Se trata de Vesta, el cuarto en ser descubierto y con más de 500 kilómetros de diámetro. Y no olvidemos a Palas, el segundo en ser descubierto y ligeramente mayor que Vesta. Levantando un gráfico donde se representase la cantidad de asteroides del Cinturón con respecto a su distancia, descubriríamos unos vacíos, denominados huecos de Kickwood. Estos vacíos son causados por un efecto de resonancia orbital con Júpiter.
Había pasado un buen rato y comenzaba a refrescar. Era evidente que el puntito debajo de M80 era Scheila, se había desplazado en este tiempo.
– Pero no todos los asteroides están entre Marte y Júpiter. ¡No, no, no!
Efectivamente, existen más grupos de asteroides. Otro de los grupos muy conocidos son los NEA, o Asteroides Cercanos a la Tierra. Estos asteroides tienen órbitas próximas a nuestro planeta, y algunos de ellos podrían llegar a representar una amenaza para nosotros, al poder colisionar con la Tierra.
-Por cierto Johnsy, este año no dejan de hablar del fin de mundo. Tú ni caso.
Era evidente que Johnsy no se preocupaba.
Estos asteroides, además se clasificaban según sus características orbitales en asteroides de tipo Amor, Atón y Apolo.
Otro grupo de asteroides muy conocidos son los troyanos. Los troyanos se encuentran situados en los puntos de Lagrange de la órbita de un planeta: bien sesenta grados por delante o por  detrás. La mayor parte se concentran sobre la órbita de Júpiter, pero también se han descubierto asteroides troyanos sobre las órbitas de otros planetas.
El cuarto grupo de asteroides, son los llamados Centauros. Es una familia de asteroides cuyos miembros están situados generalmente entre Júpiter y Neptuno, y cuyas órbitas parecen ser inestables en periodos largos de tiempo. Algunas teorías apuntan a que podrían ser cuerpos expulsados del Cinturón de Kuiper. De esta familia el mayor es  Chariklo, si bien el más popular es Quirón, que posee  la doble categoría de asteroide y cometa, por presentar características comunes a ambos tipos de cuerpos.
Habían pasado ya dos horas. El cansancio y el frío comenzaban a hacer mella. En las últimas imágenes era muy evidente el movimiento de Scheila en las proximidades de M80.
– Creo que es hora de comenzar a recoger.
Entonces descubrí que Johnsy ya se había quedado dormido, aunque esto era relativo. Johnsy tenía cierta similitud con el gato de Schrödinger: a la vez estaba dormido y estaba vigilando. No quería molestarle, bastante me había aguantado. Apagué el ordenador, recogí un poco la terraza y me fui a la cama. Mañana revisaría con más atención las imágenes.
– Descansa, chiquitín.

 

Llegaste a nuestras vidas a finales de un caluroso mes de agosto de 1996.
Nos conocimos, hiciste la maleta y te viniste con nosotros para comenzar una nueva vida.
Has sido un fiel, noble y leal amigo.
Siempre has estado a nuestro lado.
Nos has dado amor, ronroneos e innumerables ratos de felicidad.
En agosto de 1996 nosotros también comenzamos una nueva vida.
Hoy has finalizado aquel viaje que comenzamos hace casi 19 años.
Gracias por tanta felicidad que has dado a esta casa,
Te queremos y siempre seguirás vivo en nuestros corazones.
Descansa chiquitín
Fran, Vero y tus abuelos.
TE QUEREMOS

 Johnsy y Scheila

– ¿Johnsy?
La noche ya había caído. De todos modos, la luz que iluminaba Valladolid, también iluminaba el cielo nocturno. No se podía leer el Sky Atlas sin la
linterna, pero forzando la vista, algo se podía distinguir.
– ¡Un día de estos tropezaré contigo!

El equipo estaba montado y la cámara CCD llevaba un rato encendida y conectada al ordenador. La pantalla mostraba una imagen negra. Poco a poco ya se distinguía Escorpio sobre las viviendas que tenía en frente nuestro. Había que comenzar a buscar el cúmulo globular M80, de lo contrarío no tendría tiempo suficiente para la observación. La noche era agradable. No hacía frío, lo que se agradecía.
– Ummm, un día de estos tendré que cambiar la montura.
Johnsy me observaba desde detrás de una pata del trípode. Buscar objetos con el eje de declinación averiado era cuanto menos molesto.
– ¡Hombre! ¡Aquí apareces! ¿De vuelta de cenar?
A Johnsy, como a todos los gatos, le gusta enterarse de todo lo que ocurre a su alrededor. Y esta noche no iba a ser menos.
Ya tenía centrada la estrella Antares en el buscador, un poco más, y… ¡ya está! La cámara CCD estaba apuntando al campo de M80. Al refrescar la imagen apareció como una bola que se difuminaba hacia los bordes. ¡Qué suerte! Ahora a conectar el motor de seguimiento.
– Johnsy, esta noche toca observar a un asteroide.
El asteroide 596 Scheila pasaría visualmente cerca del cúmulo globular M80. Realmente la observación no aportaría ningún dato sobre el asteroide, y mucho menos con el equipo que tengo, pero era muy bonito ver como en pocas horas el asteroide se vería moverse usando un objeto tan destacado como M80.
El asteroide Scheila se hizo popular a cuenta de las observaciones realizadas a finales de 2010, en las cuales mostraba un brillo más alto de lo habitual, además de una cola que recordaba a los cometas. Posteriormente se estimó que la coma podría haber sido causada por una colisión con un objeto cuyo  tamaño sería de 60 a 180 metros.
– ¿Sabías que se estima que hay casi un millón de asteroides con un diámetro superior a un kilómetro?
Johnsy me observaba con sus grandes ojos. Sabía que no me entendía, pero esa noche era quien me acompañaba… y le había tocado.
– Pues si. Y ya no hablemos de aquellos que tienen diámetros menores.
Los asteroides principalmente se agrupan en cuatro grupos. Los más conocidos eran los situados entre Marte y Júpiter, el popular Cinturón de Asteroides. Están situados entre 2 y 3,5 unidades astronómicas del Sol, y algunos tardan seis años en completar su órbita. El primero en ser descubierto, hace más de 200 años, fue Ceres.
– Pero Ceres ya no es un asteroide. Ahora es  un planeta enano, como Plutón. ¡Con lo que me costó observar Plutón para poder decir que había observado todos los planetas! 
Cuando volví la mirada a la pantalla vi como perdía M80.
– ¡Johnsy!
Definitivamente necesito una montura más robusta. Volví a centrar M80. Ahí estaba. Justo debajo de M80 se veía un punto débil. Donde se esperaba.
– ¡Mira!
Johnsy se sobresaltó.
– Habrá que observar por lo menos un par de horas.

Ahora gracias a la misión Dawn de la NASA, otro cuerpo de este cinturón comienza a ser conocido mejor. Se trata de Vesta, el cuarto en ser descubierto y con más de 500 kilómetros de diámetro. Y no olvidemos a Palas, el segundo en ser descubierto y ligeramente mayor que Vesta. Levantando un gráfico donde se representase la cantidad de asteroides del Cinturón con respecto a su distancia, descubriríamos unos vacíos, denominados huecos de Kickwood. Estos vacíos son causados por un efecto de resonancia orbital con Júpiter.
Había pasado un buen rato y comenzaba a refrescar. Era evidente que el puntito debajo de M80 era Scheila, se había desplazado en este tiempo.
– Pero no todos los asteroides están entre Marte y Júpiter. ¡No, no, no!
Efectivamente, existen más grupos de asteroides. Otro de los grupos muy conocidos son los NEA, o Asteroides Cercanos a la Tierra. Estos asteroides tienen órbitas próximas a nuestro planeta, y algunos de ellos podrían llegar a representar una amenaza para nosotros, al poder colisionar con la Tierra.
-Por cierto Johnsy, este año no dejan de hablar del fin de mundo. Tú ni caso.
Era evidente que Johnsy no se preocupaba.
Estos asteroides, además se clasificaban según sus características orbitales en asteroides de tipo Amor, Atón y Apolo.
Otro grupo de asteroides muy conocidos son los troyanos. Los troyanos se encuentran situados en los puntos de Lagrange de la órbita de un planeta: bien sesenta grados por delante o por detrás. La mayor parte se concentran sobre la órbita de Júpiter, pero también se han descubierto asteroides troyanos sobre las órbitas de otros planetas.
El cuarto grupo de asteroides, son los llamados Centauros. Es una familia de asteroides cuyos miembros están situados generalmente entre Júpiter y Neptuno, y cuyas órbitas parecen ser inestables en periodos largos de tiempo. Algunas teorías apuntan a que podrían ser cuerpos expulsados del Cinturón de Kuiper. De esta familia el mayor es Chariklo, si bien el más popular es Quirón, que posee  la doble categoría de asteroide y cometa, por presentar características comunes a ambos tipos de cuerpos.
Habían pasado ya dos horas. El cansancio y el frío comenzaban a hacer mella. En las últimas imágenes era muy evidente el movimiento de Scheila en las proximidades de M80.
– Creo que es hora de comenzar a recoger. 
Entonces descubrí que Johnsy ya se había quedado dormido, aunque esto era relativo. Johnsy tenía cierta similitud con el gato de Schrödinger: a la vez estaba dormido y estaba vigilando. No quería molestarle, bastante me había aguantado. Apagué el ordenador, recogí un poco la terraza y me fui a la cama. Mañana revisaría con más atención las imágenes.
– Descansa, chiquitín.

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

¿Os habéis fijado en el aspecto que muestra nuestro Sol estos días? Hoy no puede ser, pero si mañana las nubes me lo permiten trataré de observarlo y dibujarlo.
¡Cuidado! No olvidéis que es muy peligroso observar el Sol sin precaución. Para ver este gran grupo podéis emplear el método de la proyección con unos simples prismáticos.

En la imagen superior se muestra cómo se debe hacer. Pero NUNCA miréis a través de un instrumento directamente a nuestra estrella, ya que dañaréis vuestra vista. Otra opción es la de hacerse con un solarscope. Es un sistema barato y sencillo que permite observar el Sol con total seguridad….hasta para los gatos.

Seguro que Johnsy se vuelve a apuntar mañana a la observación.

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

Que majo es el sr. Johnsy, aunque parezca algo serio…
Como ya conoceréis los asiduos de este blog, Johnsy es mi infatigable compañero felino. En otros artículos habéis podido ver su faceta científica (ver por ejemplo los artículos “El gato-astrónomo“, “El Sol presenta gran actividad” y “Johnsy viendo a Punset en la televisión“).
Pero además de todo esto, tiene una gran paciencia y es “víctima” de mis caricaturas cuando estoy “retirado del mundo” al tocar época de exámenes.
Que menos que compartir algunos de estos dibujos donde Johnsy es el protagonista.
Por cierto, el sr. Johnsy cumple 18 añazos… ¡FELICIDADES CHIQUITÍN!!

🙂

 

Johnsy estudiando la difracción de Fraunhofer…

El efecto Compton-felino…

 

Que cosas dices Johnsy

 

No se corta ni un pelo con la mecánica

 

Le llevaremos a que presente el parte meteorológico en televisión

 

También ataca la cuántica… la función de onda felina en un pozo de potencial
Al sr. Johnsy le gustan las “redes”, pero de las que dan calorcito
Con óptica…
No se corta ni un pelo con las ecuaciones de Maxwell…

 

Radiación de los “sonones”…
El Sr. Johnsy y Alhana

Hoy 20 de Febrero es el día internacional de nuestros amigos felinos. Para aquellos que sois habituales de este blog habréis visto en diversas ocasiones un personaje, denominado sr. Johnsy, protagonizando algunos artículos. Le dedico este post a mi infatigable amigo el sr. Johnsy, que tiene una gran paciencia conmigo, y a Alhana, que aunque ya no está con nosotros, no la olvidamos.
El Sr. Johnsy colimando la óptica del Solarscope

El Sr. Johnsy se “enroló” en un viaje a Marte… pero no en la Mars One

El Sr. Johnsy viendo un programa sobre el Telescopio Espacial Hubble

El Sr. Johnsy viendo a Punset… 
También os incluyo una colección de post dedicados a nuestros amigos felinos y que os pueden gustar:

– Johnsy y Scheila
– Johnsy viendo a Punset en la televisión
Alhena
– Explicación física de por qué los gatos caen siempre de pie
– El gato-astrónomo
– Mecánica cuántica: el gato de Schrödinger

Que majo es el sr. Johnsy, aunque parezca algo serio…

Como ya conoceréis los asiduos de este blog, Johnsy es mi infatigable compañero felino. En otros artículos habéis podido ver su faceta científica (ver por ejemplo los artículos “El gato-astrónomo“, “El Sol presenta gran actividad” y “Johnsy viendo a Punset en la televisión“). Pero además de todo este, tiene una gran paciencia y es “víctima” de mis caricaturas cuando estoy “retirado del mundo” cuando toca época de exámenes.
Que menos que compartir algunos de estos dibujos donde Johnsy es el protagonista.
Por cierto, el sr. Johnsy cumple 17 añazos… ¡FELICIDADES CHIQUITÍN!!

🙂

Johnsy estudiando la difracción de Fraunhofer…

También ataca la cuántica… la función de onda felina en un pozo de potencial

Al sr. Johnsy le gustan las “redes”, pero de las que dan calorcito

Con óptica…

No se corta ni un pelo con las ecuaciones de Maxwell…

Radiación de los “sonones”…