Para acabar con las fotografías y vídeos que Verónica Casanova y yo tomamos el pasado 29 de marzo desde Ciguñuela (Valladolid), aquí van algunas:
Luna y Mercurio: focal 70 mm f/32 1 segundo 1600ISO (incluida en la galería de Sky and Telescope)
Luna: focal 300 mm f/16 1 segundo 100ISO
M42: focal 180 mm 8 exposiciones total 95 segundos a 3200ISO
Pléyades: focal 180 mm 4 exposiciones total 40 segundos a 3200ISO
Dubhe (UMa): focal 180 mm 10 exposiciones 190 segundos a 3200ISO

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Siguiendo con las fotografías que Verónica Casanova y yo tomamos el pasado 24 de febrero desde la Parrilla (Valladolid), todo un clásico del firmamento invernal, las Pléyades (M45), un cúmulo abierto en Tauro a 443 años luz de la Tierra.

Telescopio 80/400 f/5, apilado de 20 imágenes con un tiempo total de 380 segundos de exposición a 3200ISO y 10 darks.

 

 

Estos días de marzo, durante el crepúsculo vespertino, al oeste, todavía podemos ver brillar a Venus a punto de ocultarse, en PISCIS, extinguiéndose conforme pasean los días; y desde mediados de mes empezamos a ver a Mercurio, también en el crepúsculo vespertino y también en PISCIS. Marte, cuando oscurece un poco, se deja ver en PISCIS, pasando a ARIES el día 8.
Las Pléyades. Cortesía de Juan P. Ramón Pérez
Entre el final del crepúsculo y la medianoche, podemos ver, cruzando nuestro meridiano local, el popular asterismo de “El Triángulo de Invierno” conformado por las estrellas Sirio (Alpha CMa) la estrella principal del Can Mayor; Proción (Alpha CMi), la principal del Can Menor; y Betelgeuse (Alpha Ori), en el hombro oriental de ORIÓN “el cazador”.
También vemos cruzando nuestro meridiano local la constelación de GÉMINIS, con Cástor y Pólux. (Alpha y Beta Gem), y a su derecha vemos TAURO, con Aldebarán (Alpha Tau). y el cúmulo abierto de Las Pléyades (M45),
También al final del crepúsculo vespertino, al este, ya podemos advertir sobre la eclíptica a Régulo (Alpha Leo), la estrella principal de LEO; y a su derecha, la discreta constelación de CÁNCER. Un poco más tarde vemos levantarse Arturo (Alpha Boo) la estrella más brillante del hemisferio norte, y enseguida vemos a su derecha a Júpiter en VIRGO junto a Espiga (Alpha Vir), la estrella principal de esta primaveral constelación.
A medianoche, extendida sobre todo el horizonte meridional, vemos completa la más extensa y alargada de todas las constelaciones, HIDRA.
Por el cénit, durante el crepúsculo advertimos a Capella (Alpha Aur) la principal de AURIGA; más tarde también vemos cerca del cénit las tenues estrellas de discretas constelaciones como LINCE y LEÓN MENOR.
Mirando al norte, tras el crepúsculo, vemos el asterismo del trapecio de la OSA MENOR levantándose por el noreste, y en la parte alta de la región circumpolar, la OSA MAYOR; la tenue CAMELOPARDALIS comienza a descender por el noroeste, y cayendo sobre el horizonte norte-noroeste vemos a CEFEO y CASIOPEA; levantándose por el este podemos ver DRAGÓN.
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Mas resultados de la observación del 29 de diciembre de 2016 desde Ciguñuela (Valladolid) con Verónica Casanova y usando la montura del RET50. Se trata del cúmulo abierto de las Pléyades (M45), en Tauro. Ambas tomadas con la Canon EOS500D, objetivo de 250 mm, f/5,6, 3200ISO y unos 675 (Apilado de 45 imágenes de 15 segundos con DSS) segundos de exposición cada una.

La diferencia entre la primera y la segunda se debe a que en la segunda M45 estaba más cerca del horizonte y ocasionalmente afectada por una leve bruma.

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Las tempranas puestas de Sol en enero nos permiten ver numerosas constelaciones en la eclíptica; todavía, y desde el final del crepúsculo distinguimos las tenues estrellas de las constelaciones otoñales; las de ACUARIO, ocultándose por el SO entre las que encontramos a Venus y Marte, y las evasivas de PISCIS que se llevarán el planeta Urano hacia medianoche. Al final del crepúsculo vemos culminar a Hamal, (Alpha Ari) la estrella principal de la pequeña constelación de ARIES, que pasa desapercibida a la derecha de la más llamativa Aldebarán (Alpha Tau) una gigante roja y estrella principal de TAURO, que también podemos ver culminando a gran altura antes de medianoche. También podemos llegar a ver emergiendo por el horizonte oriental a las de primavera, CÁNCER, LEO, y alrededor de la medianoche, los brazos de la doncella VIRGO.Aunque durante el crepúsculo tal vez advirtamos todavía las estrellas del Triángulo de Verano hundiéndose por el NO, los anocheceres de enero son idóneas para disfrutar de la observación de las constelaciones de invierno con sus brillantes estrellas que ya han comenzado a atraer nuestra atención en diciembre. Destaca sobre todas la estrella Sirio (Alpha CMa), la principal del CAN MAYOR y la estrella más brillante del firmamento nocturno; que junto con Betelgeuse (Alpha Ori) la gigante roja en el hombro de ORION, el cazador, y Proción (Alpha CMi), la principal del CAN MENOR, conforman el conocido como Triángulo de Invierno, asterismo que vemos culminar a medianoche.
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Os compartimos un nuevo reprocesado (ver anterior en “Cúmulo abierto Pléyades. 28 de octubre de 2016“) de una de las imágenes tomadas el pasado 28 de octubre de 2016 desde La Parrilla (Valladolid). Se trata de Las Pléyades (M45) en Tauro. La imagen es un apilado consistente en 61 fotografías de 15 segundos a 1600ISO, y 5 darks. La cámara usada fue una Canon EOS500D con objetivo de focal 250 mm a f/5,6.

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05_m45_61x15s_1600iso_20161028

Nueva imagen procesada de la observación del 28 de octubre de 2016 desde La Parrilla (Valladolid). Se trata del cúmulo abierto de las Pléyades, situado a 443 años luz en la constelación de Tauro. También conocido como M45, es fácilmente visible en los cielos invernales a simple vista, incluso desde ciudad.

El cúmulo está dominado por estrellas azules muy calientes y brillantes que se han formado en los últimos 100 millones de años y se encuentran sumergidas en una nebulosa de reflexión que es visible en la fotografía (sobre todo en la estrella brillante situada más a la derecha).

La imagen es un apilado consistente en 61 fotografías de 15 segundos a 1600ISO, y 5 darks. La cámara usada fue una Canon EOS500D con objetivo de focal 250 mm a f/5,6.

Fotografía 1: Luna y Orión

El pasado 21 de enero de 2016, Verónica Casanova y yo tuvimos la oportunidad de realizar una observación desde la localidad de Goiuria (Vizcaya). El objetivo de la misma era lograr observar el cometa Catalina C/2013 US10, que en dicho momento estaba en la región circumpolar, al norte de la Osa Mayor (ver fotografía 2). A pesar de la presencia de una molesta Luna en fase llena y de nubes, nos animamos finalmente a coger los prismáticos de 10×50, el telescopio Meade ETX90 y la cámara Canon EOS500.
Logramos observar el cometa Catalina a través de ETX90, con un ocular Celestron SMA de 25 mm (50 aumentos), aunque no llegamos a sacarle fotografía alguna. Sin embargo realizamos un dibujo del mismo (dibujo 1). Si bien únicamente se veía una débil mancha, estamos bastante contentos de haberlo podido observar, pues no habíamos tenido por diversos motivos una oportunidad antes del día 21. Y si bien lo observamos como una débil manchita, lo preferimos ver con nuestros propios ojos a la mejor de las fotografías que se hayan publicado.

El cometa Catalina no fue el único objeto que observamos. Además observamos otros objetos como las Pléyades (M45), la nebulosa de Orión (M42, ver dibujo 2), la galaxia de Andrómeda (M31), la Luna o el planeta Júpiter.
Os presentamos una selección de fotografías realizadas dicha noche. Orión aparece en las fotografías 1, 3 y 4. Tras las fotografías también incluimos dos time-lapses de la Luna y Orión, a medida que pasan las nubes.

Fotografía 2: Osa Mayor. Región donde se encontraba el cometa Catalina

Fotografía 3: Orión

Fotografía 4: Luna y Orión

Fotografía 5: Luna y Orión

Dibujo 2: Nebulosa de Orión

Los crepúsculos del último mes del año, con sus tempranas puestas de Sol y sus dilatados anocheceres, nos dejan ver todavía en los dominios occidentales de la eclíptica las constelaciones otoñales de CAPRICORNIO, ACUARIO, y PISCIS, esta última cruzando largamente el meridiano local por debajo de la gran constelación de PEGASO, El Caballo Alado; y por encima de la también gran constelación de BALLENA Cetus.
ARIES, El Carnero, con su estrella principal Hamal (Alpha Ari), es la pequeña constelación que, también al anochecer, vemos cruzar nuestro meridiano local cuando está terminando de hacerlo Alrisha (Alpha Psc) la principal de PISCIS, y es la avanzadilla de las constelaciones de invierno cuyas brillantes estrellas y asterismos ya comienzan a atraer nuestra atención en los dominios orientales. LAS PLÉYADES, Aldebarán (Alpha Tau) en LAS HÍADES, Capella (Alpha Aur) en AURIGA, Betelgeuse (Alpha Ori) y Rigel (Beta Ori) en ORIÓN, junto con las tres estrellas del característico asterismo de El Cinturón de Orión Mintaka (Delta Ori) Almilan (Epsilon Ori) y Alnilah (Zeta Ori), Cástor y Pólux (Alpha y Beta Gem), Proción (Alpha CMi) y destacando sobre todas la brillante Sirio (Alpha CMa) la estrella más brillante de la bóveda celeste (exceptuando el Sol, claro).
A pesar de estar a las puertas del invierno, las tempranas puestas de Sol nos permiten advertir todavía las estrellas del Triángulo de Verano a gran altura por el Oeste durante el crepúsculo. Pero conforme anochece las vemos declinar, primero Altair (Alpha Aql), luego Vega (Alpha Lyr) y finalmente Deneb (Alpha Cyg). 
En los largos anocheces de diciembre, por el cénit vemos pasar tras el crepúsculo las constelaciones de ANDRÓMEDA y PERSEO.
Mirando al norte, durante el crepúsculo náutico, cuando vemos brillar a Polaris (Alpha UMi), en la OSA MENOR, advertimos a la izquierda su pequeño asterismo del trapecio, que a lo largo del anochecer desciende por el N-NO en su rotación hasta cruzar el meridiano inferior antes de medianoche. También tras el crepúsculo, rozando el horizonte norte, si la bruma nos lo permite, vemos a la OSA MAYOR cruzando el meridiano inferior. Entre ambas osas podemos advertir al DRAGÓN, cuya cabeza localizamos descendiendo por el O-NO, y también al anochecer, en la parte alta de la región circumpolar, vemos a CEFEO seguido de CASIOPEA cruzando el meridiano local.
El Sol comienza diciembre entrando en la constelación de OFIUCO y pasa a SAGITARIO el día 18, aunque según el zodíaco ya se halla en el signo de Sagitario al comenzar el mes y entra en el signo de Capricornio el día 22. El solsticio de invierno tiene lugar el martes 22 a las 04:48 TU, momento en el que el Sol alcanza su mínima declinación -23,437º dando lugar al comienzo del invierno boreal, que durará 88,99 días.
Durante este mes tendremos dos lluvias de meteoros merecedoras de nuestra atención, la de las Gemínidas, la más interesante, cuyo periodo de visibilidad va del 6 al 19 de diciembre, siendo su máximo el día 13; y la de las Úrsidas, cuyo periodo de visibilidad va del 17al 24 de diciembre, siendo su máximo el día 22.

[Josean Carrasco. Presidente de la Asociación Astronómica Izarbe de San Sebastián]

Miguel Rodríguez Marco no deja de sorprendernos. En esta ocasión nos ha enviado estas fotografías de las Pléyades, en la constelación de Taurus. Las fotografías han sido tomadas desde pleno centro de Madrid con una cámara fotográfica Sony Alfa-6000. Lo ha logrado con un tiempo de exposición muy pequeño. En el primer caso de únicamente 1/10 segundos a ISO 25600. Los resultados son simplemente espectaculares. La toma ha sido realizada con una función que toma cuatro imágenes y las promedia, cara a reducir el posible ruido.

La segunda fotografía están también tomada desde Madrid y con la misma cámara. En esta a focal 16 mm, f/2,8 y tiempo de exposición 0,4 segundos a ISO 25600.

Simplemente espectaculares. No hay excusa para hacer astronomía urbana.
¡Enhorabuena Miguel!

Nota: No está permitido reproducir, copiar o emplear estas imágenes sin la autorización expresa del autor.