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Dic 23 2010

Las Nubes de Magallanes y nuestra Galaxia

Nota importante: Este texto es una traducción completa del artículo publicado por Sidney van den Bergh (Dominion Astrophysicical Observatory y Herzberg Instittute of Astrophysics) en arXiv.org el pasado 15 de Diciembre de 2010. Se publica en este blog dado que se ha considerado de gran interés su contenido.
Resumen
Las nubes de Magallanes podrían haber unido a la Vía Láctea recientemente. La Gran Nube de Magallanes resulta ser un objeto notablemente luminoso que se encuentra cercano al límite superior de luminosidad de las galaxias irregulares de tipo de Magallanes.

Un extraño mènage á trois
Todos somos actualmente Copernicanos. Por lo cual esperamos estar viviendo en una galaxia típica en un vecindario normal. La primera de estas espectativas está realizada. Nuestra Vía Láctea is una espiral normal relativamente gigante del tipo (según clasificación de) Hubble Sbc, o quizás una barrada gigante del tipo SBbc. Sin embargo, el vecindario galáctico es inusual y completamente diferente de lo que se esperaba. Cierto, el Grupo Local en el cual vivimos es un cúmulo pobre y pequeño de galaxias como muchas otras en regiones cercanas del Universo. Sin embargo, los vecinos más cercano a nuestra galaxia muestras dos peculiaridades destacables. Para la mayoría de las galaxias, como la de Andrómeda, las vecinas más cercanas son galaxias de tipo joven, de tipo E o S0, mientras que las compañeras más alejadas son de tipo viejo, de tipo Sc o Ir. Sin embargo, las dos compañeras de mayor tamaño más cercanas a la Vía Láctea, la Gran Nube de Magallanes (LMC) y la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) son galaxias irregulares. Esta anomalía sugiere que las Nubes de Magallanes podrían no ser satélites cercanos de la Galaxia. pero que sean objetos formados en el exterior del Grupo Local que justamente ahora están pasando cerca de la Vía Láctea. Cálculos recientes sugieren que hay cerca de un 72% de probabilidad de que las Nubes de Magallanes fuesen creadas en los últimos giga-años, y aproximadamente cerca de un 50% de probabilidad de que además lo hiciesen juntas. La segunda anomalía entre las compañeras más cercanas a nuestra Galaxia es que la LMC es extraordinariamente luminosa para una galaxia irregular de Magallanes. En regiones cercanas del Universo soy hay dos galaxias Ir (NGC4214 y NGC4449) que pueden rivalizar con la LMC en luminosidad. En otras palabras, la Gran Nube de Magallanes parecer estar muy cercana al límite superior de luminosidad de M(B)=-18,5 para galaxias irregulares. Esto es importante porque hay una diferencia morfológica fundamental entre las galaxias espirales e irregulares: las espirales todas tienen un núcleo, mientras las irregulares de Magallanes no. Esto debería enfatizar que este límite superior de luminosidad se aplica solo a irregulares de Magallanes y no a las peculiares galaxias irregulares caóticas que podrían haberse formado durante las colisiones o mezclas de ancestrales galaxias masivas.

En 1969 Erik Holmberg buscó satélites de galaxias cercanas en las fotografías del Palomar Sky Survey. Sorprendentemente encontró que las galaxias satélite brillantes, como las Nubes de Magallanes, son bastante extrañas. Esta conclusión fue recientemente reforzada y confirmada con el trabajo de James e Ivory,  y por Lui et al. James e Ivory usaron imágenes de banda ancha de 143 galaxias espirales luminosas, comparables a la Vía Láctea, para encontrar compañeras formando estrellas. Concluyeron que las galaxias satélite luminosas que están formando estrellas, son muy raras y que nuestra galaxia es inusual, tanto por la luminosidad como por la proximidad de sus brillantes satélites. Una aproximación diferente fue usada por Liu et al. quien usó la enorme base de datos del Sloan Digital Sky Survey para buscar galaxias progenitoras, con luminosidades en más/menos 0,2 magnitudes la de la Vía Láctea con galaxias satélites con luminosidades como la de las Nubes de Magallanes, que estén situadas en distancias inferiores a 150 kpc de su aparentemente galaxia progenitora. Para 22581 progenitoras del tipo de la Vía Láctea se encontró que el 81% no tenía satélites tan brillantes como las Nubes de Magallanes, el 11% tenía un satélite tan brillante, y solo el 3,5% tenía dos galaxias así de brillantes. Tal y como Edwin Hubble dijo hace muchos años “El hecho de que el sistema Galáctico es un miembro de un grupo es un accidente afortunado”. El hecho de que la Galaxia debería tener compañeras irregulares tan luminosas como la Gran Nube de Magallanes es casi un milagro.

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