Las principales características de los telescopios son:
Diámetro del objetivo (ya sea lente o espejo): Es lo que determina la capacidad de captación de luz del instrumento. La magnitud límite que alcanzará el instrumento vendrá dada por la formula magnlímite=6,8+5log(D) siendo D el diámetro en cm. Generalmente en telescopios de aficionados varía en refractores de 60 a 120 mm y en reflectores/cassegrain del 100 a 250 mm.
Distancia focal: Es la longitud focal del telescopio, la distancia entre el espejo/lente principal hasta el punto donde se sitúa el foco y por tanto el ocular (Pieza, compuesta de varias lentes, a través de la cual observamos y que determina los aumentos). Para calcular los aumentos que proporciona un ocular concreto en nuestro telescopio se divide la distancia focal del telescopio entre la del ocular. En telescopios de aficionados varia de 500 mm a 1500 mm.
Razón focal: Cociente entre la distancia focal y el diámetro del objetivo, y que indica la luminosidad del instrumento: a mayor valor menos luminoso será el instrumento. Normalmente los refractores varía de 10 a 15, los reflectores de 4 a 8 y los cassegrain de 8 a 10.
Existen principalmente tres clases de telescopios astronómicos:
– El telescopio refractor es un telescopio que usa un sistema de lentes convergentes en las que la luz se refracta. Los rayos convergen a un punto del plano focal donde se sitúa el ocular. Generalmente tienen distancias focales largas, por lo que permiten altos aumentos con facilidad, ideal para observar planetas o la Luna. La primera fotografía se corresponde a un telescopio de este tipo, un Meade ETX70, con montura azimutal, apertura de 70 mm y distancia focal de 350 mm.
– El telescopio reflector es un telescopio que usa espejos en lugar de lentes. El espejo principal se encuentra en la parte posterior y uno secundario, de menor tamaño y plano, desvía la luz al ocular, situado en un lateral del tubo. Estos telescopios no sufren de aberración cromática, pero si sufren de aberración esférica (el plano de la imagen es curva), coma y distorsión del campo de visión. Además tienen varias ventajas, como que no necesitan un perfección en la superficie óptica tan alta como en los refractores y grandes diámetros del objetivo a bajos costes. Generalmente son más luminosos que los refractores, facilitando el trabajos con objetos de cielo profundo con galaxias, cometas, nebulosas o cúmulos. La segunda fotografía se corresponde a un telescopio de este tipo, un Optics R-158, con montura dobson, apertura de 158 mm y distancia focal de 1200 mm.
– El telescopio cassegrain es un telescopio reflector también, pero con una distribución diferente. El espejo principal se encuentra en la parte posterior y el segundo se encuentra en la parte delantera, el cual tiene forma hiperbólica y refleja nuevamente la imagen hacia el principal. El principal tiene un orificio central que permite que pase la luz, haciendo que el foco se sitúe fuera del tubo, lugar donde está situado el ocular. Por todo ello estos telescopios tienen distancias focales mayores, a la vez que grandes diámetros del objetivo. La tercera fotografía se corresponde a un telescopio de este tipo, un Meade ETX105EC, con montura ecuatorial de horquilla, apertura de 105 mm y distancia focal de 1450 mm.