Tras la caída el pasado día 24 de Septiembre a la Tierra del satélite UARS de la NASA, ahora en Octubre está previsto que ocurra lo mismo con el satélite ROSAT , un telescopio espacial en rayos-X alemán lanzado el 1 de Junio de 1990, terminando su misión en 1999.
Según la previsión caerá a finales de Octubre y de las 2,4 toneladas que pesa, podrían llegar a la Tierra 30 fragmentos que pesarían entre todos más de 1,5 toneladas. Al igual que en el UARS, tampoco cuenta con fuentes de propulsión disponibles para controlar su caída, y se está viendo afectado por la fuerte actividad solar que hay estos meses.