Tras el fallo hace unas semanas del propulsor de la sonda Fobos-Grunt y que causó que la sonda quedase capturada en órbita alrededor de la Tierra, la sonda, finalmente se ha destruido en su reentrada en la atmósfera y han caído sus restos a Tierra ayer día 15 de Enero a las 17:45h GMT, en el Pacífico Sur a unos 1.250 kilómetros de la isla chilena Wellington.