Talasa, satélite de Neptuno, fue descubierto en 1989 por la sonda planetaria Voyager 2. Su denominación inicial fue S/1989N5 y su nombre procede de la mitología griega.
Su órbita, que tiene un radio de 50.000 kilómetros, tiene una excentricidad de 0,0002 y la completa en 0,31 días. Es un pequeño e irregular cuerpo de 41 kilómetros de diámetro, un albedo de 0,09 y una temperatura superficial de 51K. No hay signos de cambios geológicos.