Esta imagen, en falso color y tomada por el instrumento CIRS de la misión Cassini, muestra, en la región norte (parte superior de la imagen) los últimos restos de la gran tormenta que fue detectada por primera vez el 5 de Diciembre de 2010
Ahora, investigadores del Goddard Spaceflight Center de la NASA, con datos recogidos por la misión Cassini, han determinado que dicha tormenta ha tenido mayores efectos en la atmósfera de lo que se creía. Al analizar los datos en el infrarrojo, se ha encontrado que los efectos de la misma han perdurado mucho más tiempo en la atmósfera que lo estimado inicialmente, con datos en el visible.
Los datos de este estudio se pueden encontrar en el artículo «NASA’s Cassini Sees Burp at Saturn After Large Storm» de la NASA.