El pasado viernes, mientras visitaba una tienda de todo a 100 (o mejor dicho, todo a euro), en una balda estaba a la venta un «telescopio astronómico» de evidentemente dudosa calidad. Hasta aquí nada fuera de lo normal, es habitual encontrar este tipo de materiales. La sorpresa fue al ver su curioso y peculiar… y absurdo, buscador. Como buscador incorporaba una ¡brújula! Desde luego será muy útil para buscar… la estrella Polar.