Gracias a observaciones realizadas por los observatorios Integral (ESA), XMM-Newton (ESA), Swift (NASA) y MAXI x-ray monitor (Japón), se ha podido detectar el «despertar» del agujero negro situado en el centro de la galaxia NGC4845. Tras unos 20 ó 30 años de calma, en enero de 2011 se observó un aumento súbito de radiación que posteriormente volvió a reducirse. Este aumento es del orden de 1000 veces la cantidad habitual.
Ahora el estudio de estos datos muestra que la radiación puede proceder de un halo situado alrededor del agujero negro y que posiblemente devorase durante dicho intervalo de tiempo un cuerpo de entre 14 y 30 veces la masa de Júpiter, por lo que podría tratarse o bien de un planeta gaseoso gigante o de una enana marrón. 
Se puede ver más información en la noticia publicada por la ESA.