Estos últimos días muchos medios de comunicación están publicando artículos sobre la supernova SN 2014J en la galaxia M82 (ver artículo «Unos estudiantes y su profesor descubren una supernova en la Osa Mayor«). La verdad es que es una supernova especial, primero por qué ha ocurrido en una galaxia cercana (a unos 11,5 millones de años luz) y segundo, porqué su brillo es bastante alto: +11,7 en el momento del descubrimiento y +10,7 actualmente  (para comprender mejor el sistema de magnitudes usado en astronomía puede consultar el artículo «Escala de magnitudes de objetos del firmamento«. También te puede interesar el artículo «Los prismaticos: el gran aliado del observador» sobre prismáticos).
sin embargo, en gran cantidad de ellos están anunciando que esta supernova es perfectamente visible con prismáticos. Ahora bien, ¿con qué prismáticos? ¿desde dónde? Vamos a suponer que usamos los clásicos prismáticos que la mayoría de los lectores tendrán, los 10×50. Quizás el lector intenté observar desde su ciudad, pero rápidamente se dará cuenta de la imposibilidad de observarla. Entonces decide irse a un lugar oscuro, lejos de las luces de la ciudad.

Pongamos que logra un cielo «decente», donde la estrella más débil observable a simple vista es de la magnitud +5. Debe saber que con unos prismáticos 10×50, únicamente logrará ver estrellas de hasta la magnitud +9,7. No nos rendimos, nos alejamos más, a cielos aún más oscuros. Pongamos que vemos a simple vista estrellas de la magnitud +6. Ahora nuestros prismáticos nos permitirán ver estrellas de hasta la +10,5. ¡Casi! No es suficiente. Vaya pensando en buscar algún lugar remoto. Si logra ver a simple vista estrellas de la magnitud +6,5, entonces con sus prismáticos puede ver estrellas de la magnitud +11. ¡Ahora sí!

Empieza a buscar la supernova y ohhhh, decepción, no la ve. ¿Son sus prismáticos de gran calidad? Quizás no sean tal y como la teoría óptica dice que deberían ser para llegar al límite, y los pequeños defectos son un grave obstáculo para ver la supernova. Quizás tampoco su vista es todo lo aguda que necesita ser para llegar al límite. Decepcionado, vuelve a su casa y al día siguiente acude a un comercio a comprar unos prismáticos mejores. «Si dice el periódico que se ve, así tiene que ser» se dice usted. Compra unos prismáticos de 11×80. Ya solo por el peso le hace intuir que lo logrará. Vuelve al mismo sitio de la noche anterior. Ahora puede llegar hasta la magnitud +11,5. Busca intensamente y no lo logra. Sin embargo la supernova está ahí. El problema es que con una magnitud de +10,7, se le aparece como una insignificante estrellita débil (habrá quién la catalogue de míserable) que se confunde perfectamente con cualquier otra.

«¡Malditos astrónomos! Me han engañado» piensa usted. Pero no es así. Quién escribió el artículo quizás nunca ha intentado observar un objeto con este brillo y unos prismáticos. Quizás ha llevado al límite la teoría, pero como todos sabemos, en la práctica y el día a día, las cosas son bien diferentes. Por supuesto, no olvide llevar una carta bastante detallada para localizar la galaxia M82 y recuerde, la supernova está a 21″ al sur y 52″ al oeste del núcleo. No es imposible, pero si poco probable.

Incluso algunos medios han ido más allá. Han afirmado que es posible ver dos supernovas a la vez. ¡Wowww!!! (¡guauuuu!!!) Analicemos un poco el asunto. Supernovas en el universo, a pesar de no ser un fenómeno frecuente en cada galaxia (¡menos mal!), si que ocurre con bastante frecuencia, dado que hay millones y millones de galaxias a donde mirar. Por lo tanto, la posibilidad de poder observar más de una en una noche, es bastante alta. Pero claro, ¿con que magnitud?. Quizás una de ellas sea de la magnitud +14,5 en una remota galaxia (o más débil incluso). ¿Saben qué tipo de instrumento se necesita para verlo? Bueno, algo bastante majo, les ocupará bastante sitio en su salón de casa. Quizás pensó que era su noche de suerte y no solamente iba a poder observar la supernova de la Osa Mayor. Quizás podría también de paso ver otra más. Nueva decepción. Insisto, no tenemos la culpa.
Y para aquellos que crean que es inusual ver dos supernovas a la vez, aquí les incluyo un listado con las supernovas descubiertas en lo que va de año (28 días):
– Supernova SN 2014A en la galaxia NGC 5054. Descubierta el día 1 por Kim, Zheng et al. (LOSS)
– Supernova SN 2014B en la galaxia NGC 4939. Descubierta el día 2 por Kim, Zheng et al. (LOSS)
– Supernova SN 2014C en la galaxia NGC 7331. Descubierta el día 5 por Kim, Zheng et al. (LOSS)
– Supernova SN 2014D en la galaxia UGC 7170. Descubierta el día 1 por Howerton, Drake et al. (Catalina Real-time Transient Survey)
– Supernova SN 2014E en la galaxia UGC 7034. Descubierta el día 7 por Howerton, Drake et al. (Catalina Real-time Transient Survey)
– Supernova SN 2014F en la galaxia NGC 6667. Descubierta el día 11 por Itagaki
– Supernova SN 2014G en la galaxia NGC 3448. Descubierta el día 14 por Itagaki; Wiggins
– Supernova SN 2014H. Descubierta el día 14 por Li, Mo, Wang, Zhang (THU-NAOC Transient Survey)
– Supernova SN 2014I. Descubierta el día 17 por Parker
– Supernova SN 2014J en la galaxia NGC 3034. Descubierta el día 21 por Fossey
Son unas cuantas. ¿Quizás lo de ver dos a la vez, era por ser de tipo Ia, como lo es la 2014J? Pues tampoco. Pues de este listado, además de la 2014J, la 2014D, 2014E y 2014I son de tipo Ia. Y usted pensará «Esto me desanima mucho». No debe pensar eso. Nada más lejos de la realidad. La astronomía tiene un sinfín (por no decir infinito) de hermosos fenómenos que observar. Unos requieren telescopios pequeños, otros son accesibles con prismáticos, otros quizás necesiten cámaras CCD, y muchos únicamente estén al alcance de observatorios profesionales. Sin embargo también hay muchos visibles a simple vista. El problema, que desde mi punto de vista existe con este tipo de noticias, radica en que «calientan» a la gente con fenómenos difícilmente observables con medios sencillos, aquellos que cualquiera puede tener en su casa, y pueden causar decepciones. 
Y para finalizar pongo un ejemplo habitual: las lluvias de meteoros. Es muy frecuente que anuncien las lluvias de meteoros (por ejemplo las Perseidas de agosto) de tal modo que hace pensar a la gente que verán cientos y cientos de meteoros caer del cielo. La realidad es bien diferente. Y a pesar de que una lluvia de meteoros con una actividad de 100 meteoros a la hora (y también con bastante menos), es realmente muy activa y hermosa de ver, la gente se queda en muchas ocasiones decepcionada ante la expectativa creada al leer la noticia en el periódico del día anterior.