Orión reprocesado. Desde luego no es una fotografía bonita. Está «abrasada» durante el procesado y forzado el contraste. La fotografía es resultado de un apilado de imágenes que no tuvieron un buen seguimiento (y con zoom se puede notar el movimiento de las estrellas) y el procesado ha destrozado objetos como Cabeza de Caballo, M42 o la Llama. Pero el objetivo era hacer más evidentes detalles que en un primer procesado únicamente se intuían. Se llega incluso a notar la presencia del bucle de Barnard.
Fue tomada el 25 de enero con Verónica Casanova desde Robladillo (Valladolid) con la Canon EOS500D y objetivo de focal de 35 mm. Exposición de 1040 segundos a 3200ISO.