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Jul 09 2018

Buscando estabilidad climática en los exoplanetas (I)

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

Representación artística de Kepler-186f. Crédito: NASA Ames / JPL-Caltech / T. Pyle

Un nuevo estudio del Instituto de Tecnología de Georgia proporciona nuevas pistas que indican que un exoplaneta situado a 500 años luz de distancia se parece mucho a la Tierra.

Kepler-186f es el primer planeta del tamaño de la Tierra que fue identificado fuera del Sistema Solar orbitando la zona habitable de una estrella. En astrofísica, se denomina zona de habitabilidad estelar a la región alrededor de una estrella en la que el flujo de radiación incidente permitiría la presencia de agua en estado líquido sobre la superficie de cualquier planeta (o satélite) rocoso que se encontrase en ella y que contase con una masa comprendida entre 0,5 y 10 masas terrestres y una presión atmosférica superior a 6,1 mbar, correspondiente al punto triple del agua a una temperatura de 273,16 K.

El estudio del Instituto de Tecnología de Georgia utilizó simulaciones para analizar e identificar la dinámica del eje de giro del exoplaneta. Esas dinámicas determinan cuánto se inclina un planeta sobre su eje y cómo evoluciona ese ángulo de inclinación con el tiempo. La inclinación axial contribuye a las estaciones y al clima porque afecta al modo en el que la luz solar incide sobre la superficie del planeta.

Los investigadores sugieren que la inclinación axial de Kepler-186f es muy estable, al igual que la de la Tierra, lo que podría significar que tenga estaciones y un clima estable. El equipo del Instituto de Tecnología de Georgia cree que la misma dinámica se cumple para Kepler-62f, un planeta del tamaño de una súper Tierra que orbita alrededor de una estrella situada a unos 1.200 años luz de distancia de nosotros.

¿Por qué es tan importante la inclinación axial para el clima? Una gran variabilidad en la inclinación axial podría ser uno de los motivos por los que Marte pasó de ser un lugar acuoso al desierto estéril que observamos hoy en día.

“Marte está en la zona habitable de nuestro Sistema Solar, pero su inclinación axial ha sido muy inestable, variando de cero a 60 grados”, comenta el profesor asistente del Instituto de Tecnología de Georgia Gongjie Li, quien dirigió el estudio junto con el estudiante de posgrado Yutong Shan. “Esa inestabilidad probablemente contribuyó a la descomposición de la atmósfera marciana y a la evaporación del agua superficial”.

Como comparación, la inclinación axial de la Tierra oscila más suavemente, entre 22.1 y 24.5 grados, yendo de un extremo a otro cada 10.000 años aproximadamente. Los efectos de esta variación en la Tierra pueden observarse en lugares como Zumaia. De echo, la mayoría de las personas que han visto la famosa serie Juego de Tronos no se han percatado de que la geomorfología de Rocadragón obedece a los efectos de esta variación orbital. Tenéis más información en este enlace: La historia de la Tierra escrita en la Costa Vasca.

 

Fuente: Phys.org

 

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