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Ago 15 2018

Los “mundos de agua” podrían no ser habitables

[Artículo cedido por Astrofísica y Física]

Crédito: NASA/JPL-Caltech

Actualmente se conocen unos cincuenta exoplanetas cuyo tamaño oscila desde el diámetro de Marte hasta varias veces el de la Tierra, y que residen en la zona de habitabilidad de sus estrellas: la distancia orbital dentro de la cual bajo unas condiciones adecuadas puede existir agua líquida sobre la superficie del planeta. Por ello, estos exoplanetas son los candidatos más idóneos para albergar vida.

Si un exoplaneta ubicado en la zona habitable posee un diez por ciento de su masa total en forma de agua, y si carece de una atmósfera rica el hidrógeno o helio gaseoso, nos encontramos ante un “mundo de agua”.

Algunos científicos han argumentado que los mundos de agua son lugares improbables para que surja la vida. Carecen de una superficie terrestre que impulse el ciclo carbono-silicatos, un proceso en el que el dióxido de carbono en forma de gas, considerado como esencial para mantener temperaturas óptimas para la vida en la superficie, se equilibra entre la atmósfera y el interior del planeta. Amit Levi y sus colegas, del CfA, han vuelto a analizar los mecanismos físicos y geológicos en los mundos de agua. Encontraron que cuando la presión del dióxido de carbono atmosférico es lo suficientemente alta, el hielo marino puede enriquecerse con otros productos químicos y hundirse, impulsando una corriente planetaria que en efecto reequilibra la presión del gas de una manera análoga a la del ciclo carbonato-silicato.

Para que este efecto funcione, el exoplaneta tendría que rotar unas tres veces más rápido que la Tierra, lo que permitiría el desarrollo de una capa de hielo polar y la producción de un gradiente de temperatura en el océano que ayude a mantener el mecanismo. Además, este gradiente de temperatura soportaría los ciclos de congelación-descongelación necesarios para la evolución de la vida en los mundos de agua, de acuerdo con las limitaciones de la química prebiótica. Pero hay que tener en cuenta que para las estrellas más pequeñas, de aproximadamente la mitad del radio solar, este mecanismo no podría darse porque los exoplanetas probablemente se encuentren “bloqueados” por la gravedad de marea de sus estrellas, es decir, no podrían realizar un rotación tan rápida, hasta el extremo de que muchos de ellos siempre mostrarían la misma cara a sus estrellas.

Fuente: Phys.org

 

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