La noche del 1 de marzo de 2019 no fue nada favorable para observar. Dominaba la bruma y rápidamente se hizo evidente la imposibilidad de seguir con la sesión de observación con unos mínimos. Como se puede ver en la primera y segunda fotografías, las estrellas brillantes están rodeadas por halos. Además el intento de aprovechar al máximo el tiempo hizo que no pudiéramos enforcar correctamente. La primera imagen es del cúmulo abierto Pléyades (M45, Tauro), mientras que la segunda es de una zona de Auriga, realizada mientras buscábamos el cometa C/2018 Y1 Iwamoto. Ambas con telescopio R80/400 f/5. Exposiciones de 30 segundos y 10 minutos respectivamente, a 10000ISO.

Las dos últimas imágenes corresponden al comienzo de observación de la noche siguiente, bastante mas favorable. Los resultados os los presentaremos en próximos post.