Crédito de la imagen: ESO

Para los observadores de estrellas, Betelgeuse siempre ha sido una referencia en el firmamento nocturno. Pero desde finales del año pasado, su brillo comenzó a disminuir. Mientras se escribe esta noticia, Betelgeuse está aproximadamente a un 36% de su brillo normal, un cambio detectable incluso a simple vista. Los aficionados a la Astronomía y los científicos esperaban con entusiasmo saber más sobre el motivo de esta atenuación sin precedentes.

Un equipo liderado por Miguel Montargès, astrónomo de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), ha estado observando la estrella desde el pasado mes de diciembre con el Very Large Telescope (VLT) de ESO con el objetivo de comprender por qué se está atenuando. Entre las primeras observaciones resultantes de su campaña está una impresionante imagen de la superficie de Betelgeuse, tomada a finales del pasado año con el instrumento SPHERE. El equipo también observó la estrella con SPHERE en enero de 2019, antes de que empezara a debilitarse, proporcionándonos un antes y un después de Betelgeuse. Tomadas con luz visible, las imágenes muestran los cambios que se han producido en la estrella tanto en brillo como en forma aparente.

Muchos aficionados a la astronomía se preguntaron si la atenuación del brillo de Betelgeuse significaba que estaba a punto de explotar como supernova. Como todas las supergigantes rojas, Betelgeuse estallará como supernova, pero los astrónomos no creen que sea la situación actual. Hay otras hipótesis para explicar qué está ocasionando el cambio de brillo y forma observado en las imágenes tomadas con SPHERE. Según Montargès “Los dos escenarios que estamos barajando son un enfriamiento de la superficie debido a una actividad estelar excepcional o una eyección de polvo en nuestra dirección. Por supuesto, nuestro conocimiento sobre las supergigantes rojas sigue siendo incompleto y este es un trabajo en desarrollo, por lo que todavía podemos tener alguna sorpresa”.

Montargès y su equipo necesitaron el VLT, situado en Cerro Paranal (Chile), para estudiar la estrella, que está a más de 700 años luz de distancia, y reunir datos sobre su atenuación. Según afirma Montargès “El Observatorio Paranal de ESO es una de las pocas instalaciones capaces de tomar imágenes de la superficie de Betelgeuse”. Los instrumentos del VLT de ESO permiten hacer observaciones desde el rango visible hasta el infrarrojo medio, lo que significa que los astrónomos pueden observar tanto la superficie de Betelgeuse como el material existente a su alrededor. Montargès señala que “Es la única manera que tenemos de poder entender lo que le está pasando a la estrella”.

Otra nueva imagen de diciembre de 2019, obtenida con el instrumento VISIR, instalado en el VLT, muestra la radiación infrarroja que emite el polvo que rodea a Betelgeuse. Estas observaciones se realizaron por un equipo dirigido por Pierre Kervella, del Observatorio de París (Francia), quien explicó que la longitud de onda de la imagen es parecida a la detectada por las cámaras de calor. Las nubes de polvo, que en la imagen de VISIR parecen llamas, se crean cuando la estrella arroja parte de su material al espacio.

Fuente de la noticia: «ESO Telescope Sees Surface of Dim Betelgeuse«, de ESO.